martes, 17 octubre 2017

Foto Isabel RicoSe trata de una técnica de evaluación diseñada en su origen por Albert Humphrey. El análisis Dafo es el método más sencillo y eficaz que facilita la toma de decisiones estratégicas para poder realizar cambios tanto a nivel personal como organizacional y decidir mejor sobre nuestro futuro o el futuro de nuestra empresa, consolidando las fortalezas, minimizando las debilidades, aprovechando las ventajas de las oportunidades y eliminando o reduciendo las amenazas.

Gracias a este ejercicio las empresas pueden tomar más conciencia de su situación presente y poner el foco de atención en las áreas de mejora.

El análisis DAFO se basa en dos pilares básicos: el análisis interno y el análisis externo de una organización.

ANÁLISIS INTERNO (liderazgo, estrategia, personas, alianzas/recursos y procesos)
o    Fortalezas o puntos fuertes: son capacidades, recursos posiciones alcanzadas y, consecuentemente, ventajas competitivas que dan valor a su negocio y lo hace sobresalir de la competencia, y que deben y pueden servir para explotar oportunidades.

o    Debilidades o puntos débiles: son aspectos que limitan o reducen la capacidad de desarrollo efectivo de la estrategia de la empresa, constituyen una amenaza para la organización y deben, por tanto, ser controladas y superadas. Como la mala gestión, problemas con los empleados, la falta de conocimientos de marketing y ventas, la falta de capital, mala ubicación, productos o servicios de baja calidad, mala reputación, etc. Las debilidades y fortalezas pertenecen al ámbito interno de la empresa, al realizar el análisis de los recursos y capacidades este análisis debe considerar una gran diversidad de factores relativos a aspectos de producción, marketing, financiación, generales de organización, etc.

Análisis DafoANÁLISIS EXTERNO (mercado, sector y competencia)
o    Oportunidades: describen los posibles mercados, nichos de negocio… que están a la vista de todos, pero si no son reconocidas a tiempo significa una pérdida de ventaja competitiva. Es todo aquello que pueda suponer una ventaja competitiva para la empresa, o bien representar una posibilidad para mejorar la rentabilidad de la misma o aumentar la cifra de sus negocios como puede ser la aparición de nuevos mercados o la expansión de los que ya tiene, posibles fusiones, adquisiciones o alianzas estratégicas, el hecho que un competidor deje el mercado, la disponibilidad potencial de un nuevo gerente o directivo que pueda contribuir mucho al negocio, etc.

o    Amenazas: describen los factores que pueden poner en peligro la supervivencia de la organización, si dichas amenazas son reconocidas a tiempo pueden esquivarse o ser convertidas en oportunidades. Para realizar el análisis interno se han de considerar análisis del entorno, grupos de interés, aspectos legislativos, demográficos y políticos. Tienen el potencial de afectar adversamente su negocio, como por ejemplo las condiciones cambiantes del mercado, el endeudamiento de la empresa, problemas de flujo de efectivo, el hecho de que un fuerte competidor entre al  mercado, competidores con precios más bajos, leyes o impuestos que puedan impactar negativamente en las  ganancias, y pérdida de socios estratégicos.   Las amenazas y oportunidades pertenecen siempre al entorno externo de la empresa, debiendo ésta superarlas o aprovecharlas, anticipándose a las mismas. Aquí entra en juego la flexibilidad y dinamicidad de la empresa.

Durante la etapa de planificación estratégica y a partir del análisis DAFO se debe poder contestar cada una de las siguientes preguntas: ¿Cómo se puede destacar cada fortaleza? ¿Cómo se puede disfrutar cada oportunidad? ¿Cómo se puede defender cada debilidad? ¿Cómo se puede detener cada amenaza?

ESTRATEGIAS

Con los resultados del análisis DAFO, la empresa deberá definir una estrategia. Existen distintos tipos de estrategia empresariales:
o    Defensiva: estamos preparados para enfrentarnos a las amenazas. Si nuestros clientes ya no nos consideran líderes, hemos de resaltar lo que nos diferencia de la competencia. Cuando baje la cuota de mercado, debemos buscar clientes más rentables y fidelizarlos.

o    Ofensiva: adoptaremos una estrategia de crecimiento. Si nuestros clientes reconocen nuestras fortalezas, podemos atacar a nuestra competencia y cuando el mercado está maduro obtendremos nuevos clientes lanzando nuevos modelos o servicios.

o    Supervivencia: nos enfrentamos a amenazas externas sin los recursos necesarios para luchar contra la competencia. Deberemos seguir como estamos hasta que se asienten los cambios que se producen.

o    Reorientación: se divisan nuevas oportunidades de negocio pero carecemos de la preparación adecuada. Cambiaremos de política o de servicio porque los actuales no están dando los resultados esperados.

Os dejo una herramienta online gratuita para efectuar vuestro análisis DAFO

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