miércoles, 18 octubre 2017

Gustoko Bilbao

La Denominación Aceite de Navarra es la más reciente de las Marcas de Calidad de nuestra región. En los últimos años, sin embargo, el Aceite de Navarra ha logrado una gran estabilidad en cuanto a olivicultores, superficie y número de almazaras, siete. Todo ello ha facilitado el aumento que se ha producido, sobre todo en los litros certificados que, prácticamente, se han duplicado.

Asimismo, es destacable el aumento en la producción de Alcachofa de Tudela, que ha pasado de los 1,1 millones de kilos certificados en 2014 a los 1,7 millones certificados en 2015, lo que ha supuesto un incremento del 53 por ciento. La mayor subida la experimentó la producción certificada en fresco que pasó de los 743.352 kilos certificados a superar los 1,2 millones. Además, en esa misma campaña 2015 también aumentó la cantidad de producto certificado en conserva en 80.000 kilos.

Desde el Consejo Regulador apuntaron a que la explicación a este llamativo ascenso hay que buscarla en el importante esfuerzo que están haciendo los distribuidores por dar a conocer este producto y que ya ha empezado a dar sus frutos.

Mercados como el de Madrid o el de Bilbao, exigen producto certificado y diferenciado con la banda indicativa de Alcachofa de Tudela e incluso algunas grandes superficies, también han comenzado a exponer entre sus productos alcachofa certificada. 

OTROS AUMENTOS

Denominacion Origen Navarra - Reyno GourmetEn el caso de la IGP Espárrago de Navarra, la producción certificada pasa de los 2, 5 millones de kilos de 2014 a los 2,6 millones de 2015, lo que supone un incremento del 3 por ciento. Constituye un buen resultado y una buena noticia para un cultivo que pasó de tener una gran importancia socio económica en los años 80 y que constituyó la base para el desarrollo de la industria conservera ubicada en el Valle del Ebro, a ser un producto “asediado” por empresas que importan el producto de países como Perú o China e intentan venderlo como producto local.

Ternera de Navarra también ha experimentado una subida similar del 3 por ciento en lo que respecta al número de kilos certificados, lo que también constituye un buen dato sobre todo si tenemos en cuenta que en el mes de octubre la OMS declaró que la carne roja y las carnes procesadas podían ser agentes causantes de enfermedades como el cáncer. Por su parte, el volumen de Pacharán Navarro certificado subió un uno por ciento pasando de los 3,1 millones de litros del 2014 a 3,2 millones en el último ejercicio 2015.

Por lo que respecta a los vinos de la DO Navarra, se mantiene su tendencia estable de los últimos años e incluso incrementa en un 1,4 por ciento el volumen de litros certificados pasando de los 50 millones de 2014 a los más de 51 millones de la campaña de 2015. 

DESCENSOS

En el lado contrario de la balanza habría que situar otros productos no menos importantes dentro de la gastronomía navarra. Es el caso, por ejemplo, del pimiento del Piquillo de Lodosa que ha pasado de certificar 1,5 millones de kilos a 1,3 millones en el período comprendido entre los años 2014 y 2015. Pese a todo, desde el Consejo Regulador mantienen que la última campaña fue “muy buena” ya que aumentó la superficie cultivada así como el número de parcelas y agricultores inscritos.

El Queso Roncal, por su parte, pasó de los 480.700 kg. certificados en 2014 a los 377.897 kg. de 2015, en lo que ha supuesto un descenso del 21 por ciento de la producción. En este punto cabe recordar que de las cinco queserías que están autorizadas por el Consejo Regulador, una de ellas no ha elaborado Queso Roncal en esta campaña lo que explica este retroceso.

Mención aparte merece el caso del Cordero de Navarra que ha experimentado un descenso en su producción del 28 por ciento, pasando de los 370.913 kilos certificados a los 267.596.

La explicación seguramente hay que buscarla en que el sector del ovino se enfrenta a una serie de problemas entre los que destacan los bajos ingresos de los productores, el aumento de los costes y una cada vez mayor competencia externa. A esto hay que añadir que el Cordero de Navarra ha visto, además, cómo en el año 2015 se le eliminaba la subvención del pago por calidad, lo que ha llevado a una bajada en la inscripción de explotaciones de un 22 por ciento y de un 42 por ciento en la certificación de producto.

Sin embargo, el principal problema radica en el descenso del consumo de la carne en general y de la carne de ovino en particular. Según la Interprofesional del Ovino, INTEROVIC, en el último lustro el consumo de carne de cordero ha caído un 40 por ciento en España.

Las causas probablemente sean el cambio en los hábitos de los consumidores o un cierto desconocimiento sobre las propiedades nutricionales de esta carne. Por ello, el esfuerzo que se está realizando ahora desde distintos agentes del sector, pasa por fomentar el consumo diario y habitual frente al festivo y presentar cortes más pequeños para que sea consumido también de forma individual o en grupos de dos o tres personas.

 

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