miércoles, 18 octubre 2017

PREGUNTA (P): ¿Cómo fue su ‘inesperado’ nombramiento?
RESPUESTA(R): Fue el ministro de Economía, Luis De Guindos, quien me comunicó que me iba a proponer para el cargo, y lo hizo unos días antes de que se produjese mi nombramiento como presidente del Instituto de Crédito Oficial en el Consejo de Ministros.

(P)¿Cómo asume su designación para un puesto que difiere bastante de las actividades y trabajos que ha desempeñado hasta la fecha?
(R): Evidentemente es un gran reto que afronto con ilusión y con muchas ganas de contribuir desde el ICO, como hasta ahora lo venía haciendo desde el Parlamento Europeo, a consolidar la recuperación económica y la creación de empleo. Por otra parte es una enorme responsabilidad estar al frente de una institución que juega un papel tan importante en la economía empresarial.

(P): ¿Le gustaría que su nombramiento fuese el inicio de una carrera profesional, o tal vez política, en la Administración del Estado?
(R): Yo he estado, estoy y estaré a disposición de mi partido, el PP, para lo que crea oportuno.

Pablo Zalba Europa (P): ¿Qué siente al tener que dejar el Parlamento Europeo?
(R): Mucha pena. Soy miembro del Parlamento Europeo desde el año 2009, es una institución en la que me encontraba perfectamente integrado y de la que ahora me va a resultar difícil prescindir porque se traban relaciones con compañeros de grupo, parlamentarios de otras fuerzas, colaboradores… Ha sido una experiencia apasionante en la que he asumido importantes responsabilidades, por ejemplo era vicepresidente de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y miembro de la comisión de investigación sobre la medición de las emisiones en el Sector del Automóvil.

ESTADOS UNIDOS

(P): Su pertenencia al Parlamento Europeo le ha permitido estar en un observatorio privilegiado para conocer, por ejemplo, cómo ha sido recibida en las instituciones europeas la elección de Donald Trump, más allá de las diplomáticas declaraciones oficiales.
(R): Yo diría que hay tres dimensiones. Primero la dimensión sorpresa, creo que a casi todos nos ha sorprendido que fuera el vencedor cuando parecía que Hillary Clinton iba a ganar. Luego hay un segundo ámbito que es el de las relaciones bilaterales, y aquí la Unión Europea se tiene que armar de pragmatismo y entender que debe colaborar, por encima de todo, con el gobierno de los Estados Unidos.

Y la más interesante para mi es la tercera donde algunos líderes europeos han llamado a hacer una reflexión. Trump, Brexit y Colombia son una censura a una manera de hacer política con la que sectores importantes de población no se sienten identificados.

Fue el ministro de Economía, Luis De Guindos, quien me comunicó que me iba a proponer para el cargo. Evidentemente es un gran reto que acepto con enorme ilusión

(P): Durante su campaña Trump ha cuestionado los tratados comerciales con Europa, el papel de Estados Unidos en la OTAN… ¿Se teme en Bruselas que arrincone la vía de la cooperación para aplicar políticas unilaterales?
(R): Está claro que el Donald Trump que vimos tras las elecciones y el de la campaña electoral tienen poco que ver con el que vimos, mucho más moderado, tras su triunfo. Es probable que emprenda un replanteamiento de toda la política comercial americana, pero mi opinión es que eso afectaría más a Asia que a Europa, porque ha habido muchas empresas que se han deslocalizado hacia países asiáticos pero muy pocas, o ninguna, que hayan venido a Europa. No es el mejor escenario, evidentemente, para las negociaciones comerciales pero creo que el acuerdo con Europa no va a salir tan malparado como el del Pacífico.

REINO UNIDO

pablo-zalba-eurodiputado-2(P): Trump ha triunfado con un discurso populista que también parece querer imponerse en Europa. De hecho, el populismo ya ha conseguido dar un duro golpe a la Unión Europea con el Brexit, ¿qué consecuencias políticas augura que tendrá la salida del Reino Unido?
(R): Es impredecible porque no sabemos en qué términos se va a producir la salida. Hombre, no es una buena noticia, pero las consecuencias políticas van a depender en parte de la reacción que tenga la Unión Europea. Si reaccionara en el sentido de acelerar la integración sería el claro ejemplo de que una crisis puede ser una oportunidad. Debemos seguir avanzando en la integración política y en la económica, ese sería el mensaje más positivo que podemos dar a ciudadanos, a los mercados, a otras potencias mundiales…

(P): La salida del Reino Unido ha sido el hecho más relevante de un año difícil para la UE, en este sentido ¿cómo valora 2016? ¿Consigue encontrar algo que destacar en el lado positivo?
(R): Está por ver que el Reino Unido abandone la Unión Europea. Todo parece indicar que esa salida se va a producir, pero yo no pondría la mano en el fuego… ¿Ha sido 2016 un año bueno en la Unión Europea? Ha sido un año en el que ha habido dificultades, pero no sé si ha habido un solo año en el que no las haya habido… El crecimiento económico, aunque débil, es algo superior al esperado y a pesar de todo se mantiene en unas tasas razonables.

Luego hemos tenido la cuestión del acuerdo con Canadá, que tiene más importancia de la que hemos percibido los ciudadanos porque por cada 1.000 millones que aumentan las exportaciones en la UE se crean 14.000 nuevos puestos de trabajo, y un acuerdo comercial lo que facilita es eliminar barreras a las exportaciones, que una pyme tenga más fácil el exportar. Ojo con cuestionar la política comercial, no nos vayamos a pegar un tiro en el pie…

(P): El auge del populismo lleva consigo el del euroescepticismo. ¿Hacen algo las instituciones europeas para contrarrestar esa tendencia?
(R): Como decía al principio, el resultado de las elecciones americanas puede ser un punto de inflexión y, aunque ahora voy a estar algo apartado del día a día de la política, tenemos que preguntarnos qué estamos haciendo mal y por qué no somos capaces de entender a un electorado que ve que la solución a sus problemas no viene de los partidos que tradicionalmente han sido cauces para resolverlos, sino que se dirigen a esos partidos populistas como si fueran la única vía para dar salida a sus demandas. 

La llegada de Trump no es el mejor escenario, evidentemente, para las negociaciones comerciales pero creo que el acuerdo con Europa no va a salir tan malparado como el del Pacífico

Pablo Zalba. Mayo 2015

(P): En 2017 están previstas elecciones en Francia, Alemania, Holanda y Austria, países en los que podrían imponerse partidos que cuestionan la actual Unión Europea. ¿Existe preocupación en Bruselas ante esa posibilidad?
(R): Existe preocupación, debe existir y espero que esa preocupación tenga una respuesta. Repito que hay que analizar a nivel nacional y europeo en qué estamos fallando. ¿Nos falta pedagogía? ¿Nos falta comunicación? ¿Estamos exigiendo demasiado a los estados miembros? ¿Podemos flexibilizar algunas cuestiones? Son preguntas a las que yo creo que hay que dar una respuesta en los próximos meses, sobre todo después del resultado de las elecciones en Estados Unidos.

“Las instituciones europeas

defienden el Régimen Foral”

(P): ¿Qué balance hace de su trabajo parlamentario en 2016? ¿Qué iniciativas referidas a Navarra ha defendido?
(R): Es que todos o casi todos los temas en los que trabajamos son relativos a Navarra, la política comercial nos afecta porque Navarra es la comunidad que más exporta, si logramos esos acuerdos que faciliten las exportaciones el impacto sería directo. Pero no seré yo, desde luego, quien cometa la osadía de hacer un balance sobre mi trabajo, eso no me corresponde a mí.

(P): El hecho de representar en Europa a una comunidad gobernada por unos partidos con una ideología diametralmente opuesta a la del suyo ¿ha incidido de alguna forma en su trabajo? ¿Cómo han sido sus relaciones con el Gobierno de Navarra?
(R): Las relaciones son fluidas. Con Mikel Irujo, el delegado del Gobierno de Navarra en Bruselas la colaboración ha sido muy estrecha y yo creo que, más allá de los Pirineos, debemos dejar a un lado las diferencias políticas para defender el objetivo común de buscar el beneficio de Navarra, bien sea en forma de fondos estructurales, bien sea tratando de influir para que la nueva legislación que emana de las instituciones europeas beneficie los intereses de Navarra. Y en ese sentido la colaboración con el actual delegado y con los anteriores ha sido fantástica, por ambas partes.

Debemos seguir avanzando en la integración política y en la económica, ese sería el mensaje más positivo que podemos dar a ciudadanos

(P): ¿Puede afectar al Régimen Foral la armonización fiscal que preparan las instituciones europeas? (R): En absoluto. Uno de los retos pendientes para el año próximo de los que hablaba antes es el de avanzar en la unión fiscal, y uno de los primeros pasos es dotarnos de una base común consolidada del Impuesto sobre Sociedades. Algunos se han puesto en alerta porque creen que eso cuestiona el Régimen Foral, ¡nada más lejos de la realidad! Una base común no significa una armonización del impuesto, significa las mismas normas a la hora de establecerlo, eso no va a impedir que los estados miembros, y también Navarra por su peculiar régimen fiscal, puedan seguir teniendo libertad a la hora de establecer los tipos de un impuesto tan importante como el de Sociedades.

Es más, yo creo que entre los máximos defensores del Régimen Foral van a estar precisamente las instituciones europeas. Lo que sí evitará la unión fiscal son los desmanes de las multinacionales que a través de la ingeniería fiscal evitan el pago de impuestos, algo que va en detrimento de las PYMEs, que no pueden aplicar esa ingeniería fiscal y por tanto compiten en inferioridad de condiciones. ¡No se puede permitir que una pyme tenga que pagar religiosamente los impuestos que no abonan las grandes multinacionales!

pablo-zalba-eurodiputado(P): ¿Cómo puede articularse una unión fiscal que no conlleve una armonización?
(R): El ejemplo son los Estados Unidos: es una unión fiscal pero cada estado tiene la potestad de fijar el Impuesto de Sociedades, el IRPF e incluso el IVA, cualquiera que haya viajado allí sabe que en cada estado el tipo del IVA es diferente. En mi opinión eso es lo que tenemos que conseguir en la Unión Europea, y por tanto no tengo duda alguna de que esa propuesta de una base común consolidada del Impuesto de Sociedades en absoluto significa cuestionar el Régimen Foral, sino todo lo contrario: es su garantía.

 Una armonización del impuesto significa las mismas normas a la hora de establecerlo, pero eso no va a impedir que Navarra pueda seguir teniendo libertad a la hora de establecer sus propios tipos 

(P): ¿Cómo marchan los trabajos de la comisión que investiga el fraude de las emisiones de Volkswagen?
(R): Se está trabajando de manera rigurosa, sin caer en el sensacionalismo para evitar consecuencias sobre el empleo. El objetivo es saber qué pasó, quienes son los responsables políticos y hacer propuestas que se traduzcan en acciones que impidan que vuelva a suceder algo así. 

Una información de Miguel Bidegain para Navarra Capital 

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