jueves, 19 octubre 2017

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Una información de Yosune Villanueva Lucea para Navarra Capital

Está considerado como uno de los peluqueros españoles más internacionales. Sus trabajos y su estilo personal son admirados e imitados en todo el mundo. Lleva casi 30 años en la profesión y trabaja, además de por su negocio y su creatividad particular, para que el mundo de la peluquería ocupe un lugar relevante en el panorama nacional.

¿Conoce los datos de cómo está el sector de la peluquería en Navarra y en España?

Conozco datos, pero aproximados. Hay unas 35.000 peluquerías en España y trabajando en el sector, directamente, alrededor de 100.000 personas. En Navarra, más o menos, tenemos 500 peluquerías, pero solo 1.000 personas trabajan en el sector. Entre los muchos datos, llama la atención que, habiendo 500 peluquerías, solo 300 peluqueros trabajen por cuenta ajena. Esto demuestra que cada uno se pone su propio negocio, algo que también ocurre a nivel nacional.

¿Por qué tanto autoempleo en la peluquería?

Porque es un sector que no está muy bien remunerado, no puedes estar toda la vida trabajando para alguien y ganar 1.000 euros al mes, necesitas algo más. Por eso muchos acaban poniendo su propia peluquería.

Siempre hablo a nivel general, en mi caso, cobro lo que tengo que cobrar, aunque sea más cara que otras peluquerías. Así me puedo permitir pagar a mis empleados según el convenio y que tengan sueldos dignos. Eso sí, tras la subida del IVA del 8 al 21% de golpe, nos dieron la puntilla hace tres años e hicieron daño al sector.

¿Qué piensa de los precios en las peluquerías?

Han desembarcado aquí peluquerías de bajo coste que son inviables las mires como lo mires. Por ejemplo, la media de cortar, lavar y peinar a una mujer, es de 25 euros, IVA incluido. También es cierto que depende de las zonas y en este caso, Pamplona es más cara. Pero con estos precios es difícil que el negocio sea rentable. Haz la cuenta: tardas una hora en todo este servicio, quítale el IVA y se te quedan 20 euros. Si tienes a un trabajador legalmente, te cuesta unos 14-15 euros la hora. Y ahora, ten en cuenta que un trabajador no está todo el día produciendo. Paga gastos del salón, productos, impuestos, rentas, electricidad… Más del 50% de las peluquerías que hay en España son inviables, son autoempleos de los que se sacan un sueldo para ir tirando. Por no hablar de las peluquerías que se utilizan para el blanqueo de dinero de otros negocios. Aunque esto último ocurre en grandes ciudades, más que en Navarra. 

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Mikel Luzea se dirige a la audiencia de los Premios Fígaro

¿Pasa lo mismo fuera de nuestras fronteras?

No. En el año 1991, fui a Londres por primera vez y ganaba 58.000 pesetas trabajando como peluquero en Pamplona. Allí trabajé unos meses de otras cosas hasta conseguir defenderme en inglés y, en cuanto me contrataron a principios del 92 en una peluquería, me pagaban ya 300.000 pesetas. El cambio era brutal. Y por cierto, hace 20 años en Londres, cobraba por un trabajo de peluquería lo que cobro ahora en Pamplona; como ves, estamos a años luz.

Y ya ni te cuento lo que cobran los peluqueros con prestigio, con los que coincido en muchos eventos a nivel internacional y nos movemos en los mismos ámbitos. Perciben unos 400 euros solo por un corte, estamos al mismo nivel internacional, pero la diferencia es que yo cobro 68 euros por el mismo trabajo. 

Su peluquería funciona, pero quiere que mejore la situación y el reconocimiento del mundo de la peluquería, así que hace 7 años funda el Club Fígaro.

Así es, queremos revalorizar esta profesión. Hay que darle prestigio. En los desfiles y cuando haces eventos de peluquería cuesta mucho que los medios se hagan eco de nosotros. Por eso se crea el Club. De entrada, llamé a las firmas que yo creía más significativas de toda España, a todas les encantó el proyecto y entre todas creamos el Club Fígaro. En la actualidad, englobamos a 113 firmas que abarca unas 600 peluquerías en toda España.

El objetivo es revalorizar la peluquería a través de la organización de los premios anuales de la peluquería española, que están patrocinados por IFEMA, que es donde tiene lugar el evento; y por Revlon Professional. Cuando me presenté en Revlon vendiendo humo, porque solo tenía la idea en la cabeza pero necesitábamos el dinero para llevar todo esto adelante; la verdad es que lo vieron clarísimo y se metieron de cabeza a financiar el proyecto, desde el primer momento.

¿Ha conseguido alguno de sus objetivos con el Club Fígaro?

Sí, pero esto necesita muchos años. Poco a poco, nuestros premios se están consolidando y van a adquirir gran prestigio, no tengo duda de elloCada vez vienen más medios de comunicación a nuestro evento anual y salimos en más sitios. Hay alfombra roja, pasarela y los premios. Vienen al jurado personas de prestigio internacional y hacemos mucho hincapié en la gente que se presenta a los premios. Pero esto se hace poco a poco, con tiempo. Ahora lo retransmitimos en streaming, pero quizás en 20 años se retransmita por televisión…

Queremos dar más glamour a la peluquería, como lo han hecho otros sectores. Hace 15 años, nadie conocía a un cocinero, ni se preocupaba por ellos; y ahora son auténticas estrellas. Ese es nuestro ejemplo a seguir, el gastronómico. Y se va a conseguir, acuérdate de lo que te digo.

¿Cómo se le ocurrió todo esto?

No lo he inventado yo. Los “British Hairdressing Awards”, los premios de la peluquería inglesa, existen hace casi 30 años. Cuando llegué de Londres me preguntaba porqué aquí no teníamos algo así, por eso me decidí a organizarlos. Los “British Hairdressing Awards” se recogen en todos los medios y han conseguido que la gente valore su trabajo y pague 400 euros por un corte de pelo. En todos estos años de convocatoria de estos premios, han conseguido que al día siguiente todo el mundo sepa quién es el peluquero británico del año y, ese mismo día, ya puede cobrar tres veces más de lo que cobraba antes. Esto es lo que se pretende con los Premios Fígaro.

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Luzea con la dirección de Revlon Professional, la junta directiva del Club Fígaro y el jurado de los premios 2012, entre ellos Llongueras

Usted es el presidente del Club Fígaro, ¿cómo ha evolucionando en estos 7 años?

Se trata de una asociación sin ánimo de lucro, en la que cinco o seis veces al año tenemos reuniones la junta directiva. Además, yo estoy todo el año dedicado a esto, llevo mi negocio paralelo al Club, porque es mucho el trabajo que conlleva organizar los premios.

Y hemos evolucionado, cada año hemos mejorado, dándole vueltas y aprendiendo de los errores de cada evento. En la actualidad, de verdad, el sistema está incluso mejor que muchos de los premios que hay por ahí. Siempre se pueden mejorar cosas e iremos adaptándonos, pero ahora mismo estamos en un muy buen momento y los Premios Fígaro son lo máximo en peluquería.

Falta bastante para que consigamos todos los objetivos que tenemos en mente, pero tengo la seguridad de que se van a conseguir. Incluso antes de montar esto, sabía que el sector lo necesitaba. Y salió, así que lo más difícil ya está hecho. Ahora hay que seguir en la misma línea, no bajar la guardia, mejorar los fallos que todos los años se comenten e ir perfeccionándonos.

Y eso que empezaron en plena crisis… En el año 2009.

Efectivamente, fue muy complicado y sin embargo salió adelante. Revlon Professional, que era quien se jugaba el dinero, lo vio claro y le ha ido muy, muy bien.

¿Cómo han sido estos años para el sector de la peluquería? Porque hay quien dice que en crisis, nos preocupamos más de nuestro aspecto exterior…

Ha ido muy mal, como en todos los sectores. Y como te decía antes, cuando hace 3 años nos subieron el IVA 13 puntos más, del 8 al 21%, fue un golpe duro para las empresas de peluquería. Sube un 13% los precios en una época de crisis donde ha bajado el consumo un montón. Inviable. En ese momento, ¿qué hicimos la mayoría de los peluqueros? Comernos parte de esa subida, en vez de subir 13 puntos el IVA subimos 8, al cliente le salía más caro, con lo cual entraba menos gente a la peluquería, pero encima les cobrabas menos. Haz la cuenta, los beneficios cayeron en picado.

Han sido años complicados, personalmente, tengo que decir que yo ya tengo todo regularizado y puesto que el consumo ha subido ya desde el año pasado, se nota positivamente.

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Mikel Luzea

¿Habla como Mikel Luzea?

Sí, en mi caso estoy contento por cómo va todo, pero a nivel general y por lo que recojo de algunos compañeros, no está siendo fácil. De hecho, este domingo 20 de septiembre ha habido una manifestación en Madrid para reclamar la bajada del IVA. Es casi imposible que hagan caso, pero yo también he estado ahí para reivindicarlo. 

Usted tiene incluso su propia línea de productos.

Sí, 5 productos que este 2015 han cumplido 10 años. Es una ilusión que tenía, la de crear mi propia marca. No es una marca blanca en la que he puesto mi nombre, sino que son productos creados y desarrollados trabajando con el laboratorio. Funcionan muy bien y, de momento, no tengo intención de sacar más, pero cuando tenga más tiempo volveré a darles una pensada.

No para, ¿cuándo descansa?

Si paras, te vas para atrás. No puedes pensar que ya has llegado hasta un punto, estas bien y ya te tranquilizas. Pues no. En la sociedad en la que vivimos, si te paras empiezas a bajar, hazme caso. Para quedarte donde estás, tienes que trabajar más cada día.

Es el peluquero más internacional de Navarra y le hemos visto y leído en multitud de entrevistas, ¿algo que no sepamos de Mikel Luzea?

Soy muy optimista y cuando me meto en algo, es porque sé que va a salir. Yo no voy a dejar de trabajar y de meterme en nuevas ideas si las veo factibles, así que ojalá siga dándoos guerra con proyectos nuevos que busquen revalorizar la profesión de peluquero.

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