martes, 17 octubre 2017

Josep Maria Gay de Liebana

Josep Maria Gay de Liebana

El catedrático en economía, Josep María Gay de Liébana, acudió invitado por el think tan independiente Institución Futuro al salón de actos del edificio de la Confederación de Empresarios de Navarra en Pamplona. Allí ofreció una conferencia que se puede resumir en los siguientes cinco puntos.

1. Las empresas han abusado para su crecimiento de la financiación bancaria. Sobre todo, a partir del año 2007 lo que ha motivado que, según el profesor, muchas empresas se encuentren en situación muy comprometida. Efectivamente, muchas de ellas no disponen en la actualidad ni de fondos propios ni de la capacidad necesaria para generar esos ingresos que podrían permitirles afrontar los dineros que adeudan con las garantías necesarias. Así se encuentran al menos 26 de las 35 compañías que aparecen hoy dentro del selectivo IBEX 35 y que deben una cantidad aproximada de 214.000 millones de euros, de acuerdo con los estudios realizados por el conferenciante.

2. Esa concentración de deuda en la gran empresa que acabamos de mencionar reduce, a su vez, el margen de maniobra de la banca que no cuenta con los depósitos necesarios para afrontar las peticiones de financiación que le vienen de las pequeñas y medianas empresas. Por otro lado, dichas peticiones chocan, además, con otro factor no menos importante. El gasto del sector público se ha disparado hasta los 500.000 millones de euros en los últimos años de tal manera que la Administración se ha convertido en el gran beneficiario y, por ende, el principal competidor del sector privado a la hora de captar esos limitados recursos financieros que ahora pone la banca en el mercado.

3. Por este motivo, aunque el invitado por  Institución Futuro, reconoce que “estamos saliendo” y que “lo peor de la tormenta financiera ha pasado“, también alerta de que la escasez de crédito se mantendrá, por lo menos, hasta el año 2019. No solo eso, según Josep María Gay de Liébana, esa falta de liquidez irá acompañada de una rebaja de los depósitos de los impositores que, en su gran mayoría, deberán recurrir a esos fondos propios (conocidos popularmente como “el colchón”) para poder afrontar el enorme problema de liquidez que ahoga en el momento presente a muchas compañías de nuestro país.

Falta de crédito y depósitos más pequeños ralentizarán el proceso de salida de la crisis porque, a menos capacidad monetaria, menos consumo y, sin este factor, el desapalancamiento o proceso de eliminación de la deuda se complica en extremo y, con ello, las posibilidades de impulsar  y robustecer la reactivación de la economía. 

Josep Maria Gay de Liebana

Josep Maria Gay de Liebana

4. Sin embargo, hay motivos para la esperanza. Las compañías Mercadona y Zara son dos buenos ejemplos al respecto. Ambas han basado su modelo de crecimiento en la generación de recursos propios y han limitado su dependencia de la financiación bancaria hasta situarla en niveles puramente simbólicos. Para Josep María Gay de Liébana, sus gestores, además, han demostrado que hay que saber cuándo invertir y cuándo parar. La capitalización, es decir, la reinversión de los beneficios para garantizar un crecimiento equilibrado de la empresa y el control exhaustivo del stock han resultado claves en ambos casos. 

5. En todo caso, Gay de Liébana plantea un panorama con varias alternativas. En lo que respecta a la Administración, este experto considera que la futura Ley de Fomento de la Financiación Empresarial no va a servir de nada. Frente a eso, aboga porque se obligue a la banca a conceder créditos que estén garantizados por el Instituto de Crédito Oficial, ICO. Igualmente, como otra alternativa viable, propone herramientas tan novedosas como la emisión de deuda conjunta para las pymes o el recurso a mercados de financiación alternativos.

En el turno de preguntas, al catedrático de la Universidad de Barcelona se le plantearon dos cuestiones también muy interesantes. Preguntado sobre si era necesario rescatar a los bancos estimó que, antes de ese proceso, lo que tendría que haberse hecho es haber controlado más los procesos de fusiones. “Lo mejor hubiera sido no crear unos entes que, luego, hubo que rescatarlos. Ahí, en la decisión de impulsar esa creación, tuvo una gran responsabilidad el Banco de España y la vicepresidenta económica del Gobierno“, sentenció.

Por último, sobre cuál es el futuro de la deuda española,Josep María Gay de Liébana reconoció que el destino de nuestro país es el ‘default‘ porque no puede asumir todo lo que debe. No obstante, “estoy tranquilo porque, antes de llegar a ese punto, estoy seguro de que Mario Draghi (presidente del BDE) nos ayudará“, concluyó el invitado a la conferencia de Institución Futuro.

Los interesados pueden descargarse la narración que hicimos de la conferencia de Josep María Gay de Liébana entrando en nuestro twitter y poniendo en el buscador el hastag: #gaydeliebana  

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