jueves, 19 octubre 2017

Imagen del edificio de Hacienda Foral en Pamplona (archivo)

Imagen del edificio de Hacienda Foral en Pamplona (archivo)

Técnicos del Gobierno de Navarra alertan de que nuestro territorio podría no cumplir los objetivos de déficit a los que se había comprometido para este año 2015. En concreto, este riesgo existe por dos razones fundamentalmente. La primera, un desvío que se acaba de detectar en las cuentas del Viejo Reyno, que alcanza los 60,8 millones de euros y por lo que, este mes de diciembre, el Ejecutivo autonómico anuncia que tomará medidas como, por ejemplo, retrasar hasta el año 2018 la devolución de la paga extra que se le debe al funcionario desde 2012.

Por su parte, otro tipo de devolución, en este caso, del IVA y de otros impuestos al tejido empresarial y productivo de la Comunidad foral ha supuesto, también, una merma en las reservas de cerca de 48 millones de euros. No obstante, desde el Gabinete que preside Uxue Barkos han confirmado que su voluntad es cumplir con los objetivos de estabilidad, “dada la importancia que tiene como compromiso con Europa y desde el punto de vista de la Tesorería y de la solvencia para la financiación de la deuda”, señaló mediante un comunicado de prensa.

A partir de ahí, la nueva previsión en la que se maneja el Gobierno de Navarra es acabar el año con una desviación de 188,6 millones de euros de déficit, lo que representa un 1,03 por ciento del PIB, frente a los 127,8 millones (un 0,7 por ciento) que se contemplaba en un primer momento.

OTROS CÁLCULOS

Al margen de los datos ofrecidos, desde la Hacienda foral también han aprovechado para hacer un análisis de la reforma fiscal adoptada en 2014 por el anterior Ejecutivo y que, según sus cálculos, tendrá en este año 2015 un coste recaudatorio de 30 millones de euros.

En concreto, con fecha 31 de octubre, la previsión de ingresos no financieros (sin TAV) a 31 de diciembre es de 3.300,9 millones de euros. Mejoraría en 20 millones de euros respecto al presupuesto inicial (3.280,8), fundamentalmente por una mayor recaudación de los impuestos directos.

Por el contrario, los gastos no financieros (sin TAV) se situarían en los 3.514,7 millones de euros, 149,3 millones de euros más de lo previsto inicialmente. Y los ajustes de contabilidad nacional cerrarían en los -59,6 millones de euros, frente a los -39,2 millones de euros previstos en el presupuesto inicial de 2015 (-20,4 millones de euros negativos para Navarra).

Así las cosas, el déficit sería de 273,5 millones de euros, de los que 72,9 millones son ajustes del Convenio Económico que no computarían, según trasladó el anterior Ejecutivo Foral, y otros 12 millones de euros no computables por pertenecer a gastos de fármacos de la hepatitis C, por lo que la desviación final es de 188,6 millones, frente a una exigencia de 127,8 millones.

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