jueves, 23 noviembre 2017

El paso de la política a las finanzas de un optimista

Hace casi un año Pablo Zalba cambió la política por las finanzas, el Parlamento Europeo por la presidencia del ICO. La adaptación no ha sido difícil: es un optimista y, además, positivo

Miguel Bidegain
Pamplona - 28 octubre, 2017

Pablo Zalba, durante una reciente visita a Pamplona.

Pablo Zalba, durante una reciente visita a Pamplona.

Hace casi un año la vida de Pablo Zalba dio un vuelco. Cambió Bruselas por Madrid, la política por las finanzas, su escaño en el Parlamento Europeo por el despacho del presidente del Instituto de Crédito Oficial. Una adaptación sin duda difícil, aunque no para alguien positivo como Pablo Zalba. “Bueno… fue bastante razonable, es que mi nuevo trabajo es tan apasionante que lo ha facilitado”.

No entraba en sus planes dejar el Parlamento Europeo, ni buscaba su actual ocupación, “pero aparte de que soy un disciplinado nato creo que una oportunidad como la que se me presentó no hay que dejarla escapar”. Un año después no se arrepiente, sino todo lo contrario: “Ha sido un cambio pero a mejor, diría yo. Además trabajar con el ministro De Guindos es un honor”.

Algún inconveniente tendrá esta nueva etapa, ¿no? Admite que quizás, el estar menos tiempo en Pamplona, “ahora mis ocupaciones me atan más a Madrid y tengo que realizar viajes internacionales, sí que echo de menos una mayor presencia en mi ciudad, a la que siempre vuelvo encantado”. Pues uno hubiera dicho que su vida actual sería algo más tranquila que cuando vivía entre Bruselas y Navarra, pero asegura que no es así “en absoluto” y nos explica que el ICO ha pasado de ser tener un modelo expansivo a especializado en atraer fondos del Plan Junker o en apoyar la internacionalización “y eso conlleva un trabajo ingente, desde luego la tranquilidad no es la tónica de nuestro día a día”.

“Ha sido un cambio a mejor, además trabajar con el ministro De Guindos es un honor”

En cualquier caso, le queda tiempo para mantener uno de sus hábitos, muy saludable además: correr a primera hora de la mañana: “Ese tipo de rutinas no hay que perderlas, hoy he salido a correr aquí, en Pamplona, ayer lo hice en Madrid y siempre que puedo lo hago, cuando estoy de viaje también”. Asegura que es una cuestión “más que física, mental. Como decían los romanos mens sana in corpore sano, lo necesito desde el punto de vista mental, es que mis jornadas de trabajo son francamente largas y los días que los empiezo haciendo deporte me resultan más fáciles de llevar”.

Aprovechamos la ocasión para preguntarle si hay algo en las altas esferas financieras que confirme esa imagen de novela conspiranoica que dice que se reúnen para decidir la suerte y el rumbo del planeta. Pone una divertida cara de asombro y dice que “yo desde luego no he visto nada de eso, al contrario”, y añade que ve en los directivos de las entidades financieras más que ambiente de conspiración “preocupación, porque tienen la misión de comprar dinero barato y venderlo lo más caro que puedan, pero hoy, con los tipos de interés negativos lo tienen francamente difícil”. “¿Conspiraciones?” insiste, “de eso nada, es un mundo tan sencillo, tan normal como el de una pyme, aunque en una dimensión mayor, claro”.

Vamos, que no están al margen de la ley ni de las normas. “¡Evidentemente! Y si por algo se han caracterizado estos años ha sido por la regulación que se ha impulsado a nivel europeo, de la que participé activamente como miembro de la Comisión de Economía, para evitar que los errores cometidos en el pasado, esa escasez de regulación que permitió que algunas entidades financieras hicieran algunos dislates y sobre todo impedir que fueran rescatadas con dinero público”. Algo que, según dice, se ha conseguido como lo prueba lo ocurrido con el Banco Popular.

“El mundo de las altas finanzas es tan sencillo, tan normal como una pyme”

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Pablo Zalba preside desde hace casi un año el ICO.

Además de positivo, Pablo Zalba es un optimista. Hace unos días dijo que se iba a resolver la crisis de Cataluña “en unas semanas”. Se lo recuerdo y precisa que “no se sé si van a ser dos o doscientas. Lo ideal sería que la Generalitat volviese a la legalidad como se lo pide el Gobierno de España, el primer partido de la oposición y la mayoría de los partidos políticos, la Unión Europea, los Estados Unidos… Si fuera dirigente catalán pensaría, ante semejante unanimidad, si he emprendido un camino que no es el correcto”.

Dicho lo cual añade que “siempre he sido optimista. En los peores momentos de la crisis siempre pensé que Europa iba a salir fortalecida y que las reformas emprendidas en España iban a impulsar el crecimiento, como así ha sido. De hecho en algunos momentos me criticaron mi entusiasmo ante la reacción económica, y ha resultado cierto”. Volviendo al tema catalán, también dijo, en otro arranque de optimismo, que sus efectos sobre la economía iban a ser limitados. ¿Lo mantiene? “Lo dije desde el punto de vista de que las empresas que están saliendo permanecen en España, pero la que sí va a sentirlo es Cataluña, cada dato que conocemos lo demuestra. Y sí, espero y deseo que la crisis se resuelva cuanto antes, pero cuantas más semanas de esas que auguré tarde en solucionarse, mayor será el impacto para Cataluña”.

Comenta que ha estado en Washington, en la reunión de invierno del Fondo Monetario Internacional, y que los inversores le preguntaron por la cuestión catalana, “pero también saben que su efecto en los mercados ha sido muy limitado y esa respuesta relaja la preocupación. Nadie en su sano juicio cree que la independencia sea posible, lo considera un dislate de las autoridades catalanas y todo el mundo espera que vuelvan al redil cuanto antes”. Dice que es posible el diálogo, “pero bajo el marco de convivencia del que nos hemos dotado, que es la Constitución. Lo que no se puede es decir que yo no estoy de acuerdo con la Constitución e incumplirla, es como si digo que no estoy de acuerdo con los límites de velocidad y que voy a circular a 180. Nadie entendería que no me sancionasen, ¡pues en ello estamos!”.

“Es posible el diálogo con Cataluña, pero en el marco de convivencia de que nos hemos dotado: la Constitución”

No era el objetivo de esta entrevista centrarnos en Cataluña, pero es inevitable teniendo enfrente a alguien que puede interpretar la situación tanto económica como políticamente. Convenimos en ir hacia terrenos más amables y le preguntamos si acostumbra a traer a Navarra a personas que se mueven en el mundo de las altas finanzas para, quizá, animarles a que inviertan aquí, y asegura que “lo he hecho siempre, lo sigo haciendo y lo haré mientras pueda. Trato de traer a todo el mundo relevante que puedo para darles a conocer esta maravillosa tierra y así intentar atraer inversiones, fondos…”

Pablo Zalba les enseña el Casco Antiguo de Pamplona, la Catedral, las murallas, “obviamente una buena comida no puede faltar, y si hay más tiempo, Roncesvalles, el Valle de Roncal, las Bardenas, el castillo de Olite… es que nos sobran pueblos y lugares de los que podemos presumir”.

¿Y esta maravillosa tierra da mucho trabajo al ICO? “Pues le da el trabajo proporcional a la economía navarra, pero además estamos haciendo todo lo que pueda complicarnos la vida en favor de Navarra, y encantados. Recientemente firmamos una línea con el Gobierno de Navarra de 25 millones para financiar a pymes, estamos trabajando para que la colección de arte del ICO pueda venir a Navarra, hemos llegado a un acuerdo con el Museo de la Universidad de Navarra para compartir exposiciones con el museo del ICO… ya te digo, ¡encantados!”.

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