domingo, 19 noviembre 2017

El proyecto ‘Torreswing’ de MTorres entra en una nueva fase

Tras el éxito cosechado en París, la empresa estudia con sus socios y clientes los modelos a los que podría aplicarse su revolucionario sistema de fabricación de aviones, el paso previo a la definición de la estructura definitiva que servirá para las pruebas

Miguel Bidegain
Pamplona - 18 agosto, 2017

El prototipo del fuselaje del proyecto Torreswing, en una nave de la empresa MTorres.

El prototipo del fuselaje del proyecto Torreswing, en una nave de la empresa MTorres.

Iñigo Idareta, jefe del Departamento de Proyectos Especiales de MTorres, nos atiende en el interior del prototipo de fuselaje monocasco construido de forma automatizada con materiales compuestos que fue exhibido en el stand de MTorres en la feria parisina, en la misma mesa donde tuvieron lugar las reuniones con las empresas a las que informó sobre el proceso, y que ahora se encuentra en las instalaciones de Torres de Elorz.

MtorresaSeñala que la empresa acudió “con mucha confianza” a la feria porque sus responsables están convencidos de que el proyecto Torreswing tiene mucho potencial desde el punto de vista de la automatización”, pero al mismo tiempo con la incertidumbre derivada del hecho de que “no somos expertos en diseño aeronáutico”. En definitiva, tenían dudas de la respuesta del sector a una propuesta “revolucionaria” para el futuro de la aeronáutica.

Idareta y el resto de la delegación de MTorres esperaban recibir “una de cal y otra de arena” en la presentación del proyecto en París, “gente a la que le convenciese y otra que lo criticara, pero para nuestra sorpresa fue que la opinión de todos los que nos visitaron fue muy buena”.

INNOVACIÓN

Quienes acudieron al stand mostraron un gran interés, propusieron mejoras, plantearon dudas… “La sensación que nos quedó fue que la gente lo veía como una buena idea que tenía muchas posibilidades de aplicación, que era precisamente nuestro objetivo porque no estamos proponiendo una pieza o una solución concreta que vale o no sirve, sino un nuevo proceso aplicable a diferentes ámbitos y diferentes componentes”.

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Interior del fuselaje en el que se aprecian las cuadernas y larguerillos.

Un indicio de la expectación que suscitó el proyecto es que, tras una visita inicial, numerosas empresas “unas que ya eran clientes nuestros y otras que no lo son” volvían con directivos de mayor rango para interesarse y ver la posibilidad de introducir este nuevo concepto en sus procesos de fabricación.

Algunos de ellos llegaron a calificar la propuesta de MTorres como la mayor innovación de los últimos 25 años en el ámbito de la fabricación aeronáutica, según el responsable de ingeniería de la empresa, José Manuel González Sesma, para quien el proceso tradicional de construcción de aviones “ha ido avanzando sobre un concepto que sigue siendo el mismo desde hace décadas”.

Le Bourget es un inmenso escaparate en el que los principales fabricantes exhiben nuevos modelos de aviones, tanto comerciales como militares, y donde tratan de cerrar pedidos de sus clientes.

A pesar de que existen ferias especializadas en otros aspectos del negocio aeronáutico donde podía encajar mejor el proyecto Torreswing, en MTorres pensaron que “como líderes mundiales en procesos de automatización en el sector debíamos estar allí porque era una gran ocasión para presentarlo a nuestros clientes”, explica Idareta.

PRÓXIMAS ETAPAS

El objetivo no era, por tanto, cerrar ventas en París, pero el interés con que fue acogida la idea ha posibilitado abrir líneas “en las que continuamos las conversaciones con diversos clientes muy interesados en el concepto y en cómo poder aplicarlo a una pieza completa, o a partes más pequeñas…” Íñigo Idareta precisa que lo mostrado es “una demostración de un proceso pero no se ha integrado con un cálculo estructural, con una estructura real, se necesita todavía esa validación final pata terminar de chequear que funciona”.

“Estamos puliendo detalles para que esta idea revolucionaria pase a ser un proyecto revolucionario” (Íñigo Idareta)

De las reuniones con los clientes interesados han surgido propuestas de modificación del proceso que van a permitir que siga siendo tan eficiente desde el punto de vista de la automatización (fabricación en una pieza, con muy poca carga de mano de obra con respecto a los procesos tradicionales), “pero hemos visto que desde el punto de vista estructural podemos introducir una serie de mejoras, bajo la misma filosofía, que den a nuestros clientes o socios mucha más facilidad a la hora de implantar este nuevo proceso de fabricación”.

Al pedirle un ejemplo, Idareta señala los anillos que sobresalen del interior de la estructura a intervalos regulares, las cuadernas, atravesados por unas barras que corren a lo largo del fuselaje, los larguerillos o stringers.  “Los refuerzos longitudinales no están completamente integrados en la estructura.

“Nuestra idea ha generado interés y ha tenido una acogida muy favorable”

Por eso estamos diseñando un proceso en el que tanto cuadernas como larguerillos se fabriquen a la vez que el fuselaje como una sola pieza, de forma que cuando salga de nuestro proceso la estructura se parecerá mucho más a la que al final tenga el avión”.

Somos una empresa con mucha experiencia en innovación y por eso sabíamos que esto era una propuesta que, sin duda, no iba a ser la solución final, pero sí ha sido algo que ha permitido mover mucho a la gente, que lo tocaran. Eso nos ha ayudado a recibir ese feedback, que nuestros clientes se interesen y entre todos podamos empezar a pulir los detalles e introducir las mejoras para que esa idea revolucionaria pase a ser un proceso realmente revolucionario”, comenta el jefe del Departamento de Proyectos Especiales de MTorres.

Torreswing ha sido considerado la mayor innovación en construcción aeronáutica de los últimos 25 años

El proyecto se encuentra ahora mismo en fase de definición de un horizonte con los socios y clientes interesados que determinará el encaje con sus propios programas, “se trata de saber qué aviones están desarrollando y ver en qué modelos se puede aplicar el sistema, si puede hacerse en un avión completo, o en un tramo del fuselaje…”

Entre ellos están “todos los principales fabricantes de aviones, por supuesto está Airbus, está Boeing, y todos los principales fabricantes de estructuras. El siguiente paso será llegar a una situación que permita hacer una evaluación del proceso y de la estructura generada para unas condiciones ya reales, “y para eso necesitamos apoyo de los expertos en diseño de aviones para que, con ellos, podamos definir una estructura definitiva que fabricar y testear”.

Un robot extiende la fibra de carbono que forma el fuselaje del avión.

AMBICIÓN

Por el momento MTorres ha llegado a un acuerdo con su socio Taqnia para elaborar un proyecto de consultoría que analizará la viabilidad de reformar el avión Antonov 132D utilizando la técnica Torreswing y su posterior comercialización.

En buena parte, la favorable acogida que ha tenido el proyecto se debe a que son ya muchos años los que lleva ofreciendo soluciones innovadoras a sus clientes, “y ese histórico nos pone en una posición en la que este tipo de propuestas dejan de ser una ensoñación para ser algo que plantea el líder mundial en procesos de automatización en la fabricación de aviones, es algo serio que es tomado con interés al más alto nivel en las empresas aeronáuticas”.

Además es un proyecto que ha desarrollado y financiado íntegramente MTorres “porque tenemos una confianza tremenda en sus posibilidades y los plazos que nos planteamos fueron muy exigentes, un desarrollo de este tipo puede plantearse en unos dos años, pero lo hemos logrado en un tiempo récord de unos 7 meses desde el boceto inicial hasta fabricar este demostrador, yo creo que esa es otro de los puntos que han sido valorados: si MTorres apuesta tan fuerte es que están viendo que hay algo detrás”.

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