martes, 19 septiembre 2017

RENTA 2016 ARANBURU ESAIN

El consejero de Hacienda y Política Financiera, Mikel Aranburu, y el director gerente de la Hacienda Tributaria de Navarra, Luis Esain, presentaron la campaña de liquidación del IRPF de 2016, la primera que se realiza tras la reforma de la normativa fiscal (ver vídeo)

Aranburu y Esáin recordaron que las principales novedades son

  • la consideración como deducción en cuota de las reducciones sobre la base por mínimo personal, mínimo familiar y por cuidado de descendientes;
  • el incremento del tipo aplicable entre 0,5 y 4 puntos a partir de los 32.000 euros;
  • el ajuste a la baja de la base liquidable para rendimientos inferiores a 32.000 euros;
  • una mayor progresividad en la tarifa especial del ahorro y
  • la modificación del cálculo de deducción por trabajo.

El objetivo de la reforma es conseguir un impuesto más progresivo que beneficiara a las rentas más bajas, según Luis Esain, quien reconoció que “es verdad que a partir de una determinada cuantía, 32.000 euros, la tarifa sube, lo que unido a otra serie de medidas va a hacer que se recaude más, se presupone que vamos a tener ya un ahorro que cabe adjudicar a la reforma fiscal”.

El consejero precisó que “parte de estas medidas ya están incorporadas en la tabla de retenciones que hemos tenido los trabajadores en 2016”.

CAMPAÑA

La presentación de las declaraciones se puede realizar ya en Internet y a partir del 18 de abril de forma presencial, en las oficinas de la Hacienda Tributaria o en las 18 entidades colaboradoras.

En la campaña de 2015 el 17% de las declaraciones se presentó online, siendo el canal de presentación que más crece. Asimismo ya pueden consultarse en el portal navarra.es un total de 179.414 propuestas de declaración pertenecientes a 239.804 contribuyentes, el 55% del total previsto

Las propuestas ya han sido enviadas por carta a los domicilios correspondientes. Alrededor de 115.000, el 64,6%, salen “a devolver” (65,7 millones de euros en total y su importe se ingresará en la cuenta de los contribuyentes el 18 de abril), y el 30% salen “a pagar” (42,5 millones). El resto a cero.

Están obligados a hacer la declaración de IRPF quienes tengan rendimientos del trabajo de 11.250 euros brutos o más; quienes cuenten con rendimientos de capital mobiliario e incrementos del patrimonio, sujetos a retención de 1.600 euros brutos o más; y quienes perciban otras rentas (empresarios y profesionales, arrendadores…) independientemente de su cuantía.

En la campaña del año pasado, Hacienda gestionó 328.019 declaraciones de IRPF, que afectaban a 471.937 declarantes. Ingresó por este motivo 135 millones y devolvió 198,4 millones dando, por lo tanto un saldo de campaña de 63,4 millones a devolver. El 51% de los declarantes eran hombres y aportaron el 65% de la cuota íntegra que ingresa hacienda. Las mujeres representan el 49%, pero proviene de ellas el 35% restante de la contribución, lo que evidencia que se encuadran en estratos de rentas más bajos.

Por otro lado, deben declarar su patrimonio aquellos sujetos pasivos cuya cuota tributaria sea positiva, o si el valor de sus bienes y derechos es mayor al millón de euros, siendo el mínimo exento hasta 550.000 euros. La vivienda habitual está exenta hasta 250.000 euros (por cónyuge en titularidad compartida), y no será deducible la deuda contraída para su adquisición.

Sobre la evolución de los ingresos el consejero Mikel Aranburu ha revelado que sin cerrar todavía el mes de marzo y no siendo significativo enero, sólo se dispone de los datos de febrero, en el que la recaudación se ha situado incluso algo por encima de las previsiones. En cualquier caso, ha advertido que habrá que esperar a marzo para ver si se confirma esa tendencia.

MOROSOS

Sobre la regularización de la situación fiscal de las personas que adeudan dinero a la Hacienda Tributaria y su posible inclusión en una lista de morosos que tendrá carácter público, Esain dijo que se han hecho las notificaciones, “y la idea es que en el mes de mayo podamos sacar ese listado, porque puede haber errores y como en todo trámite administrativo existe un plazo de alegaciones”.

Una vez resueltas sólo caben dos opciones: que efectivamente se haya producido un error o que se abone la totalidad de la deuda. “Podrían pedir aplazamientos y se concederían o no, pero eso no impediría que apareciesen en la lista porque lo que nos marca la ley es que tendrían que salir los deudores que tuvieran a 31 de diciembre de 2016 una deuda superior a los 250.000 euros y no esté debidamente regularizada, es decir, que no esté sometida a un fraccionamiento, o un aplazamiento”, explicó el director gerente de la Hacienda Tributaria.

Una información de Miguel Bidegain para Navarra Capital

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