martes, 17 octubre 2017

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Una información de Cristina Catalán para Navarra Capital 

La comunicación interna de la empresa, entre el jefe y sus colaboradores, influye directamente en los resultados de la empresa y para ello “tenemos a nuestro alcance una herramienta eficaz, potente y muy económica para generar ese compromiso necesario para conseguir los resultados empresariales”. Así lo destaca Jesusa García, licenciada en Psicología del Trabajo de las Organizaciones y los RRHH; directora de la asesoría profesional Jes&Joung. MBA Coach Asociado Certificado por AECOP; miembro de la junta Directiva de AMEDNA y Miembro fundador de AECOP Navarra. El pasado jueves 29 de enero impartió en AIN el seminario “La entrevista del jefe con sus colaboradores. Gestión del compromiso”.

CAMBIO DE CHIP

Lo principal, según García, es sensibilizar sobre la importancia de la comunicación interna en la empresa. “Está demostrado que la relación con el jefe es una de las razones por las que un empleado se va o se queda en una empresa. Una buena comunicación del jefe con sus colaboradores permite conocer sus necesidades, inquietudes y propuestas”. En este aspecto, la directora de Jes&Joung señala la necesidad de acabar con una serie de conceptos con respecto a lo que se está realizando habitualmente.

Por un lado, creo que es necesario cambiar la idea sobre estas entrevistas. El objetivo es escuchar más que hablar; reformar más que corregir y su objetivo esencial debe ser el de abrir el canal de participación con el colaborador más que el de aconsejar cómo hacer las cosas, matiza. “De esta manera, el jefe será más capaz de detectar las necesidades y de reaccionar ante ellas y esto mejora la motivación, la retención del talento y la productividad, por tanto, los resultados”.

AUTORIDAD VS PODER

Con respecto al tradicional poder que ostenta o debe ostentar un jefe, esta cercanía con los colaboradores podría suponer un cambio de chip. Ser un buen jefe es servir, aunque parezca una paradoja. Si tenemos esta idea clara de disposición y servicio, escucharemos más y mejor al colaborador sobre sus necesidades y las sugerencias que aporta para mejorar”, señala García. Según añade, hoy día, para liderar un equipo, hay que tener autoridad, no poder.

La autoridad se gana escuchando, abriendo el canal de escucha “eso no excluye que un jefe, después de haber escuchado a un colaborador, al final tenga que decirle, que tendrá en cuenta sus aportaciones pero que quizá de momento no pueda ser posible. Pero le ha escuchado y atendido. Eso es lo importante”.

HERRAMIENTAS Y TÉCNICAS

Lo primero que un jefe debe hacer, aunque parezca evidente, es preparar bien la entrevista previamente, conocer qué temas se van a tratar y cómo se va a abordar y generar el clima de confianza. Durante la entrevista, habrá que tener en cuenta una serie de técnicas de comunicación como son escuchar más de hablar; dar más feed-back; reconocer la labor del colaborador; y por último cerrar la entrevista y realizar un seguimiento. “Estas dos últimas fases son muy importantes porque nos ayuda a comprobar si lo hablado en ese encuentro está bien entendido y si se han llegado a acuerdos”, señala García.

La periodicidad de las entrevistas se establecerá previamente, para que los colaboradores tengan conocimiento de ello y dependerá del tipo de actividad de la empresa y de la madurez tanto de las personas que forman el equipo como del equipo en sí mismo. “A mayor conocimiento y experiencia del equipo, se pueden espaciar más las entrevistas, pero siempre se debe estar abierto a concertar una reunión cuando sea necesario, a demanda”, finaliza García.

 

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