martes, 19 septiembre 2017

JUAN IGNACIO LATORRE PROFESOR UPNA

La cuarta revolución industrial o Industria 4.0 generará en los próximos años productos que pasarán de “elementos pasivos a activos”, pues serán “capaces de almacenar información y comunicarse con máquinas, personas o aplicaciones informáticas, lo que les permitirá solicitar servicios, favorecerá su trazabilidad y el diagnóstico de problemas y proporcionará información gestionada con las técnicas del ‘big data”.

Así lo aseguró Juan Ignacio Latorre, profesor de la Universidad Pública de Navarra, UPNA, quien, además, auguró un cambio en el paradigma del consumidor, pues podrá optar por un papel más activo hasta el punto de contribuir al diseño y fabricación de los bienes que adquiere o más pasivo, desbordado por la cantidad enorme de información y de posibilidades de elegir para adquirir productos y servicios”.

El desarrollo de la Industria 4.0 se basa en distintos desarrollos tecnológicos. Entre ellos se encuentran los sistemas ciberfísicos, aquellos en los que se combinan y se coordinan elementos físicos con sensores, recursos computacionales y de comunicación. El uso combinado de estos elementos proporciona a los procesos de producción nuevas funcionalidades y capacidades. Esto implica también al Internet de las cosas, que permitirá que objetos y personas puedan estar conectados en todo momento y lugar, con cualquier cosa y persona.

Juan Ignacio Latorre, adscrito al Departamento de Ingeniería Mecánica, Energética y de Materiales, también citó en su charla otros factores tecnológicos detrás de la cuarta revolución industrial como “la computación en la nube, la virtualización, el ‘big data’, la ciberseguridad, la fabricación aditiva o en 3D y la robótica colaborativa

Finalmente, habrá cambios en el mercado de trabajo de acuerdo con las aportaciones de los participantes del Foro Económico Mundial de Davos (Suiza). En concreto, Latorre repasó los ámbitos que, aparentemente, se verán más afectados por la pérdida de empleo, como el trabajo administrativo y de oficina, el poco cualificado en el sector de la producción industrial, así como el de la construcción e industria extractiva. En cambio, se crearán nuevas oportunidades laborales en el ámbito de la computación, las matemáticas, la ingeniería y la gestión empresarial.

“En la cuarta revolución industrial, las habilidades para el empleo más recomendadas son la creatividad, la capacidad de resolver problemas complejos, el pensamiento crítico y la inteligencia emocional”, destacó el ponente

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