miércoles, 24 mayo 2017

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Una información de Cristina Altuna para Navarra Capital

 “Dirigir y liderar personas es una profesión”. Lo dice Juan Luis Urcola, director de Urcola Formación y Consultoría, que se declara un “especialista en personas”. Todas las empresas son diferentes porque están compuestas por personas, y cada una de ellas es única y especial, proclama el que fuera también director de recursos humanos y marketing de Kutxa. Por eso, la calidad del personal y, principalmente, de sus cuadros directivos, resulta fundamental en la renovación tecnológica y en la mejora de la competitividad. Una labor, la de dirigir personas, que implica liderazgo, trabajo en equipo, motivación y comunicación; así como la gestión de conflictos.

1. Llevamos más de 7 años de crisis y, cada vez más, se habla de motivación y liderazgo. ¿Cómo influye la crisis en el ámbito laboral?

Evidentemente la crisis ha tenido una gran repercusión en el ámbito laboral, especialmente en lo que se refiere a la importante pérdida de empleo. Ello ha originado una regulación laboral que ha afectado a las condiciones salariales y a las relaciones laborales. La reducción de salarios efectuado en muchos casos y el miedo a perder el puesto de trabajo han hecho que la motivación se haya deteriorado. En este marco el liderazgo y el disponer de retos y proyectos atractivos son hoy más necesarios que nunca.

2. ¿Qué pautas puede seguir uno para motivarse?

Para motivarse uno a sí mismo lo principal es tratar de “disfrutar” en el trabajo que se realiza. Si la tarea a realizar no produce satisfacción el salario que se perciba es secundario. Por ello, el tener retos atractivos y el desempeñar un cometido que produzca satisfacción es básico y primordial en la motivación de uno mismo. Y sobre la base de la satisfacción en la realización de la tarea debemos incorporar el mantenimiento de una actitud positiva y activa ante las dificultades y problemas que debemos afrontar en nuestro cometido.

3.Si motivarse a uno mismo puede parecer ya un trabajo complicado, ¿es posible motivar a los demás, a un grupo o un equipo, en tiempos de crisis?

Evidentemente que sí. Para motivar a los demás lo esencial es estar motivado uno mismo. La motivación empieza por uno mismo. A partir de aquí es importante considerar la retribución ajustada al desempeño y al mercado, el ofrecer retos atractivos, el establecer unas relaciones satisfactorias, el tratar con respeto a los colaboradores, el practicar el reconocimiento en los buenos desempeños, el dar confianza y responsabilidad, el tratar que los colaboradores disfruten en la realización de su tarea y en pretender que el trabajo sea una fuente de crecimiento personal y profesional.

4. ¿Qué se necesita para ser un buen líder? ¿Cómo puede optimizar el rendimiento de su equipo?

Para ser un buen líder se necesita el disponer de un proyecto que resulte atractivo e ilusionante, en asumir el propio liderazgo, en dirigir más por convencimiento que por imposición, en ilusionar y entusiasmar a los colaboradores – seguidores en el logro del proyecto, en resolver los problemas y obstáculos que se presentan en el camino, en dar confianza y seguridad que se va a alcanzar las metas y en lograr resultados en los que todos participen y se sientan satisfechos.

5. Usted ha dicho que “a la gente no le gusta dirigir, le gusta mandar”. ¿Por qué ocurre esto?

Efectivamente, son muchos los jefes/as y mandos que más que dirigir lo que les gusta es “mandar”, ordenar. Imponen sus criterios abusando del poder que se les ha conferido. ¿Por qué ocurre esto? Pues, en general, porque no se les ha enseñado a dirigir y muchos mandos trabajan con el miedo de ser amonestados por sus superiores. Les han puesto al frente de un equipo y cada uno hace lo que puede sin saber exactamente en qué consiste la dirección de personas, las funciones de dirección, lo que debe hacer un jefe y lo que no debe.

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Juan Luis Urcola imparte una sesión formativa en la CEN.

6. Dirigir supone, entre otras, tener que gestionar muchos conflictos en la empresa, pero ¿qué se entiende realmente por conflicto? ¿Qué tipo de conflictos pueden aparecer en una empresa?

Conflicto es la situación en la que dos o más personas persiguen metas diferentes, tienen intereses opuestos o distintos, defienden valores contradictorios, de modo que les lleva a una situación de oposición o enfrentamiento, e inclusive, a actuar de forma agresiva, o también conflicto es el enfrentamiento, latente o explícito, entre individuos o grupos que surge cuando una de las partes percibe que los objetivos, valores, decisiones o acciones de la otra dificultan o impiden la consecución de las metas propias.

Los conflictos que pueden aparecer en una empresa son múltiples y numerosos. No debemos olvidar que donde hay personas habrá conflictos. Entre los conflictos más habituales en el seno de una empresa tenemos que se deben a: la limitación de recursos, las restricciones presupuestarias, las discriminaciones y diferencias de estatus existentes, el choque de valores, el tener objetivos diferentes o prioridades diferentes, la indefinición de funciones y responsabilidades, el choque de intereses, la lucha y competencia por el liderazgo, el cumplimiento de los plazos, las tensiones acumuladas, los intereses opuestos o diferentes, la incompatibilidad de caracteres,…

7. Asociamos conflicto a problemas, pero ¿se pueden extraer conclusiones positivas?

Efectivamente, de los conflictos se pueden derivar aspectos positivos tales como que favorece el crecimiento personal y el del equipo, estimula la creatividad, produce nuevas ideas, fuerza a expresar argumentos y puntos de vista más elaborados, fortalece sentimientos de identidad, refuerza y consolida las ideas mejor concebidas, estimula la acción y aumenta la energía, fomenta la cohesión y potencia el cambio.

8. ¿Se pueden prevenir los conflictos?

Por supuesto no todos, pero sí muchos de ellos. Las formas de prevenir conflictos es manteniendo un control emocional adecuado, con manifestaciones tales como entiendo lo que dice, comprendo que estés enfadado, con un tono verbal normal, evitando levantar la voz, dando información y explicaciones, reconociendo nuestros propios errores, no hablando ni contestando mientras la otra parte nos está gritando, etc.

9. En el proceso del manejo de esos conflictos, ¿qué pasos hay que dar?

Los pasos principales a dar en la gestión de un conflicto son en primer lugar tratar de prevenirlo, y si nos surge el conflicto: identificarlo y definir adecuadamente, adoptar una actitud de calma y serenidad, determinar la naturaleza del conflicto, separar la parte objetiva de la parte emocional del conflicto, contemplar el poder de las partes, la información existente, la importancia de las relaciones a futuro, el escuchar activamente, la voluntad de llegar a un acuerdo, el buscar las soluciones oportunas, y llevarlas a buen término.

10. ¿Qué características ha de tener un buen gestor de conflictos?

Un buen gestor de conflictos ha de caracterizarse por saber escuchar, empatizar, formular preguntas adecuadamente, informar, argumentar y, sobre todo, convencer, plantear alternativas, persuadir, negociar, dominar la comunicación no verbal y, por qué no, tener un cierto sentido del humor.

11. ¿Qué elementos hay que tener en cuenta a la hora de gestionar y resolver los conflictos?

Los principales elementos a tener en cuenta en un conflicto son las relaciones de poder por cada una de las partes, la información, la urgencia o el tiempo disponible, la consideración de la importancia de las relaciones a futuro y la actitud a adoptar más adecuada según el conflicto.

12. ¿Qué consecuencias puede provocar una mala gestión de conflictos en una empresa?

Que el problema se enquiste, se haga crónico, así como rompan la armonía entre las partes, que las partes en conflicto se distraigan de la actividad ordinaria, un elevado desgaste de energías, una disminución del rendimiento y de la motivación, bloqueo de iniciativas, hostilidades y resentimiento e, inclusive, sabotajes y daños importantes.

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