sábado, 18 noviembre 2017

La economía colaborativa necesita ser regulada

La necesidad de una regulación en la economía colaborativa, su relación con la economía tradicional y la repercusión que tiene y tendrá a futuro en la sociedad, ha sido uno de los temas centrales de la segunda jornada de Innovaction Week.

Cristina Catalán
Pamplona - 15 junio, 2017

PANEL ECONOMÍA COLABORATIVA

La Economía Colaborativa ha sido tema de análisis en la segunda jornada de la feria Innovaction Week de Pamplona. Representantes de empresas referentes de economía colaborativa han explicado la actividad de sus respectivas empresas y han debatido sobre cómo se prevé el futuro en esta nueva revolución económica. En este panel han participado José Moncada de La Bolsa Social,  Juan Carlos Fernández Pérez-Crespo de HomeAway, Adrián Miranda de Multihelpers e  Iván Luarca de Eccocar.

PANEL ECONOMÍA COLABORATIVA (2)¿UN CONCEPTO NUEVO?

Tras una breve  presentación por parte de los participantes, el debate ha comenzado planteando si la economía colaborativa supone un simple aprovechamiento de recursos que ya existían o nos encontramos ante un concepto nuevo.

Adrián Miranda de Multihelpers, plataforma que permite conectar personas en desempleo con personas que necesitan contratar un servicio, ha señalado que “la economía colaborativa no es algo nuevo aunque sea un término reciente. Los nuevos matices como el uso de la tecnología es lo que ha cambiado. Multihelpers favorece la ayuda entre personas. Cualquiera puede generar un puesto de trabajo. Multihelpers contabiliza una media de 450 trabajos al mes y es utilizada por 15.000 usuarios.

Fernández Pérez-Crespo: “La democratización del acceso a la tecnología, ha hecho que algo que ya existía pueda ahora llegar a todos”

Juan Carlos Fernández Pérez-Crespo de HomeAway, una plataforma de alquiler vacacional global, que genera reservas por valor de 2.465  millones de euros y cuyos propietarios perciben en Europa unos ingresos medios de 13.000 euros al año, ha señalado que “la democratización del acceso a la tecnología, ha hecho que algo que ya existía pueda ahora llegar a todos. La tecnología permite satisfacer las necesidades que existen en los consumidores. Mediante la plataforma HomeAway, una persona pone a disposición de los demás una vivienda en desuso. “No somos dueños de las viviendas. El dueño la pone al servicio de quien busca el alquiler.

José Moncada, de la plataforma de participación colaborativa La Bolsa Social que ayuda a financiar proyectos cuyo objetivo sea tener un impacto social, ha señalado que “la tecnología es lo que ha provocado el cambio de mentalidad. Nosotros por ejemplo, buscamos inversores que quieran invertir su dinero dándole sentido. Que su dinero ayude a crear una sociedad mejor. Antes, la financiación de este tipo de proyectos estaba mucho más limitada. Ahora la tecnología (con el crowfunding o el Fintech,) ha permitido que el ciudadano se empodere y ponga al servicio de los demás sus bienes. Eso además, le genera ingresos adicionales”: Fintech es la inversión alternativa on line que permite que cualquier persona invierta en un proyecto sin intermediarios. En 2015 movió en Europa 400 millones de euros. Se estima que hay 700.000 millones de activos actualmente en todo el mundo invertidos en este tipo de proyectos y este tipo de inversión crece un 16% al año. En España todavía estamos muy lejos.

ECONOMÍA COLABORATIVA vs ECONOMÍA TRADICIONAL

Durante la tertulia se ha planteado si la economía colaborativa supone un problema para la economía tradicional a lo que los participantes han coincidido en que ambas deberían colaborar.

Moncada: “La tecnología ha permitido que el ciudadano se empodere y ponga al servicio de los demás sus bienes”.

Moncada ha comentado que “es verdad que hay sectores de la economía tradicional que miran con inquietud la economía colaborativa. Por ejemplo, grandes entidades bancarias observan cómo pequeñas start-ups se abren camino con apoyo económico sin pasar por un banco gracias a las nuevas herramientas tecnológicas. Los servicios financieros están cambiando. Debería darse una colaboración entre ambas economías.

Según Adrián Miranda, estamos en un mundo digital y la economía colaborativa está evolucionando. “Hay quien nos acusa de ser una economía bajo manga. No creo que una vaya a hacer desaparecer a la otra sino que deben aprender a convivir”. Iván Luarca de Eccocar, empresa que facilita el alquiler de coches, también particulares, ha señalado que “la economía colaborativa tiene también muchos beneficios como que permite testear productos y optimizar recursos”. Además, según Juan Carlos Fernández Pérez-Crespo de HomeAway, “la economía colaborativa lidera el potencial, saca adelante proyectos que con la economía tradicional no habrían llegado a más. No debe haber un sentido negativo de la economía colaborativa sino positivo”.

En cuanto a la necesidad de una regulación, los ponentes han coincidido en la conveniencia de que se cree un marco legal para poder trabajar en las mismas condiciones. La innovación va por delante de la regulación y es necesaria una normativa que dé seguridad.

 

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