sábado, 29 abril 2017

El ministro de Economía, Luis de Guindos, cifró en 1,5 millones de personas las afectadas. Por eso, añadió, con la norma aprobada se impedirá el atasco de los tribunales que hubieran producido las denuncias. Además, indicó que se pretende facilitar al consumidor “un procedimiento rápido para poder recuperar las cantidades indebidamente cobradas“.

El hecho de que el Gobierno Central, basándose en el acuerdo alcanzado entre el PP y el PSOE, haya aceptado la mediación como método para resolver el conflicto entre las entidades bancarias y los clientes que suscribieron hipotecas con cláusulas suelo tiene una gran importancia para el sector, “porque supone el reconocimiento de las administraciones de que es un sistema válido de resolución que presenta grandes ventajas frente al procedimiento judicial: rapidez, menor coste para el ciudadano, consecución de acuerdos satisfactorios para ambas partes… creo que eso es lo que se ha tenido en cuenta”, opina Amaya Sanz -socia junto a Elena Sarasa y Maite Ruiz de la empresa Mediación Navarra-, quien cree que el recurso a la mediación favorece a los perjudicados, “que es la parte más débil y que podrá negociar con el banco la solución que más le satisfaga”, y supone un notable ahorro para la sociedad.

En comparación a otras regiones, la situación de Navarra puede considerarse aventajada, porque lleva trabajando en la mediación, tanto en la vía judicial como en la extrajudicial, desde hace quince años, por lo que ya es una figura de resolución de conflictos reconocida y utilizada

LA MEDIACIÓN EN NAVARRA

Sus inicios están en un proyecto piloto que puso en marcha la entonces magistrada del Juzgado de Familia número 3, Margarita Pérez Salazar, junto con otros siete juzgados de primera instancia de toda España.

Amaya Sanz, Mediación NavarraDesde entonces se viene trabajando en nuestra región, intrajudicialmente en el Juzgado de Familia y tras la aprobación de la Ley de Mediación civil y mercantil en el año 2012, también en otros ámbitos del Derecho, incluido el Penal.

Además, de forma extrajudicial, se puede acudir a los servicios de mediación que ofrece el departamento de Bienestar Social del Gobierno de Navarra, y también a despachos privados como Mediación Navarra, que presta “servicios jurídicos y acompañamiento psicológico para la prevención, gestión y resolución de conflictos familiares y empresariales”.

Para trabajar como mediador la Ley exige tener formación universitaria o una titulación superior de Formación Profesional, además de un máster en Mediación. No es necesario haber estudiado abogacía pero muchos de los asuntos que se someten a mediación tienen implicaciones jurídicas, por lo que es necesaria cierta formación en materia de Derecho, “pero la mediación es mucho más que derecho y psicología”, advierte Elena Sarasa, mientras Amaya Sanz añade que “la mediación parte de considerar el conflicto como un concepto más amplio que el simple aspecto jurídico.

Existen muchos conflictos que se resuelven en el Juzgado pero su componente principal puede ser emocional, o puede ser económico. Hay otros casos que se refieren a desperfectos, vicios ocultos, defectos, etc… que no son en realidad temas jurídicos pero que se resolvían en el juzgado porque no se utilizaban otras vías, y ahora la mediación nos ofrece otra posibilidad de resolución”. Ambas son licenciadas en Derecho, mientras Maite Ruiz es psicóloga.

Los acuerdos alcanzados tras un proceso de mediación tienen una implicación jurídica para las partes, e incluso pueden tener el mismo valor que una sentencia si se eleva a escritura pública, es decir, tienen eficacia ejecutiva y por lo tanto se puede exigir su cumplimiento

¿Qué diferencia hay entonces entre la sentencia que dicta un juez y el acuerdo alcanzado mediante la mediación? Elena Sarasa explica que si una de las dos partes no cumple una sentencia, la otra puede instar un procedimiento judicial para que sea ejecutada, “en cambio, los acuerdos de mediación se alcanzan porque las partes quieren y porque para ellos son lo mejor que podían acordar”.

En el 80% de los casos el acuerdo no se eleva a escritura pública porque no hace falta, las partes lo cumplen”. “Es más fácil cumplir lo que yo he dicho que quiero hacer que lo que un tercero, el juez, dice que haga”, resume Amaya Sanz

Antes de ir al juzgado, todos los asuntos en el que las partes tengan un conflicto o un desacuerdo pueden acudir a mediación a resolverlo, salvo lo que está prohibido por ley: los casos de violencia de género. Y cualquier proceso iniciado judicialmente se puede derivar a la mediación, bien sea a instancia de parte o del juez; sería un caso de mediación intrajudicial, se produce dentro del juzgado y es una parte del procedimiento que tendrá consecuencias para el proceso.

A la pregunta de si cualquier persona puede recurrir a la mediación Elena Sarasa responde que puede hacerlo “cualquiera que quiera ser protagonista en la solución de sus problemas. El que se comporte de un modo más infantil o que prefiere que sea un tercero el que decida por él acudirá al juzgado. La mediación es para personas adultas, que llevan las riendas de su vida y que son capaces de decidir”.

UN MÉTODO CADA VEZ MÁS EXTENDIDO

mediacion1La utilización de la mediación es creciente, por múltiples causas: los cambios sociales requieren nuevos modelos de resolución de conflictos, más ágiles, más baratos y que den una respuesta más adecuada a la individualidad de cada persona y de cada conflicto, unos requerimientos a los que el procedimiento se ajusta perfectamente.

Esos cambios sociales se ponen de manifiesto en supuestos en los que los jueces tienen dificultades para tomar una decisión, por ejemplo en el caso de parejas que se han separado y no se ponen de acuerdo en el tratamiento médico para su hijo. “Es más, no solo a nivel individual, sino que estamos viendo con el tema de las cláusulas suelo como hay un cambio de tendencia para resolver conflictos que afectan a un número importante de personas”, apunta Amaya Sanz.

Además, la propia Administración de Justicia estaría interesada en que la mediación sea cada vez más utilizada, porque eso contribuiría a descargar de trabajo a los colapsados juzgados. “La mediación es ganar, ganar y ganar, porque ganan las dos partes y la sociedad. ¿Cómo gana la sociedad? No solo desatasca los juzgados, sino que supone un ahorro para la sociedad porque resulta carísimo mantener un sistema judicial que ha de resolver asuntos que pueden resolver las partes”, argumenta Elena Sarasa, quien argumenta que en una simple reclamación de 2.000 euros, por ejemplo, requiere la intervención de dos abogados, dos procuradores, los administrativos del juzgado, el secretario judicial, el juez…

En cualquier caso, desde Mediación Navarra advierten que, más allá del ahorro, “la razón fundamental debe ser, siempre, la tutela efectiva de los ciudadanos, es decir, que quien quiera resolver un conflicto tenga unos métodos adecuados a las necesidades”

Es difícil saber cuántos litigios se resuelven en Navarra por la vía de la mediación, entre otras razones porque está amparada por la confidencialidad, aunque puede dar un indicio el número de casos vistos en el Servicio de Mediación Familiar del Gobierno de Navarra, que rondan los 230 anuales, y el Servicio de Mediación Penal Intrajudicial, que atiende el Colegio de Abogados, aborda otros 350, a los que hay que sumar los de los despachos profesionales privados.

elena-sarasa-mediacion-navarraElena Sarasa y Amaya Sanz esperan que gracias a la elección de la mediación como método para resolver el conflicto de las cláusulas suelo de las hipotecas y a la celebración del Día Europeo, la sociedad tenga conocimiento de que la mediación “es una profesión, con sus técnicas, modelo, proceso y herramientas. Que se trata de un modelo colaborativo y no confrontativo que nos permite avanzar de manera conjunta y no estar enfrentados hasta que un tercero toma una decisión que puede no satisfacer a ninguno”. Al ser preguntadas si se ha creado un lema para la conmemoración del Día Europeo dicen que lo ignoran, pero rápidamente Elena improvisa uno: “Que la mediación sea tu primera opción”.

¿QUÉ OPINAN LOS BANCOS?

Aunque los bancos y cajas se reservan su opinión hasta conocer con detalle el real decreto ley que establece la mediación como método para resolver el conflicto, desde La Caixa adelantan que es algo que apenas les afecta en Navarra, porque sus hipotecas no han incluido cláusulas suelo. Fuentes de la entidad precisaron que han heredado algunas de Banca Cívica, en torno al medio centenar, y que Caja Navarra tampoco comercializó hipotecas con cláusulas suelo.

Caja Rural de Navarra, que en su momento sí incluyó las cláusulas aunque ya no lo hace, advierte de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea no dijo que fueran ilegales, sino que las declaró nulas “por falta de transparencia”, y que ahora habrá que valorar si lo eran o no las suyas.

Una información de Miguel Bidegain para Navarra Capital