sábado, 16 diciembre 2017

Máximo interés ante la inminente visita de la ministra Tejerina a Navarra

Una riada de palabras ha llegado estos años a la Ribera. Pero regantes, empresarios  y ciudadanos piden que se transformen en agua. Quieren su parte del Canal de Navarra.

Germán Pérez
Tudela - 13 octubre, 2017

Imagen de uno de los últimos encuentros de la Ministra con una delegación del Gobierno de Navarra.

Imagen de uno de los últimos encuentros de la Ministra con una delegación del Gobierno de Navarra.

La ministra de Agricultura, Isabel García  Tejerina, llegará este próximo lunes a la Ribera para explicar a los regantes el proyecto de la segunda fase del Canal de Navarra. Los va a escuchar. Pero  éstos ya lo  han advertido: no admitirán una obra que riegue  menos de las 21.522 hectáreas previstas en el  proyecto inicial.

Será “un proyecto versátil y ambicioso, que no cierre oportunidades y  técnicamente viable. Se dará  respuesta a las demandas de la Ribera, tanto en lo relativo a regadío como a abastecimiento de poblaciones y a la industria agroalimentaria“.  Así se lo aseguró la ministra, recientemente, a la presidenta del PPN, Ana Beltrán.

A unas horas para conocer más  información   sobre   cómo  y en qué se va  a materializar este compromiso, o eso se espera, las aguas no están  calmadas en la Ribera. Se mira de reojo. Cabe recordar que la segunda fase del Canal de Navarra, si se hubieran cumplidos los plazos previstos,  debería de haber llegado a la laguna de Lor, en Ablitas, hace unos cuantos años.

Un refrán suena con fuerza para describir: “unos por otros, la casa sin barrer“. Hay desconfianza y se teme que se hable  en clave electoral.

Para un proyecto que nace de la necesidad, se pide que, más que nunca, los hechos estén por encima de las palabras.

Además, hay otras localidades riberas que han pedido incluirse en la zona de regadío. Se trata de los ayuntamientos de Fustiñana, Cortes, Buñuel y Fontellas.

MODELO DE CANAL

La presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos, defiende “que, a la Ribera, hay que llevar agua de calidad y a buen precio. Nosotros hemos  impulsado el desarrollo de la segunda fase del Canal de Navarra,   paralizado en 2011 “.

Su gobierno ha apostado por suministrar agua a la Ribera mediante un tubería enterrada y no a cielo abierto, ya que el coste sería alrededor de un 40 por ciento más caro.

Canal de Navarra

La presidenta Barkos lo defiende  así: “Las infraestructuras del Canal tienen un coste importante en la cuenta de los navarros, por lo que hay que mirar con  rigor  que cada milímetro de Canal que se construya  se corresponda con las necesidades reales“.

Esto decisión generó ruido social y político. Sobre todo, por  si la novedad llegaba con una reducción de la extensión a regar. Una nueva de guerra de cifras cobró protagonismo. Hasta hoy.

En este sentido, Chechu Rodríguez, secretario general de CCOO de Navarra,   dijo hace unas semanas en Tudela: “Para nosotros solo hay un único objetivo: traer el agua. No vamos a discutir sobre las hectáreas idóneas que plantean unos u otros. Ni si tiene que llegar a través de una tubería o por un canal abierto.  Se hacen  batallas  alejadas  de las necesidades de la Comunidad. Es   necesario poner la agenda social en el Parlamento, por encima de otros intereses“.

Barkos, en declaraciones en sede parlamentaria, ha recordado que, en 2013, tanto el   ministro Arias Cañete como la presidenta Yolanda Barcinareconocieron que la obra necesitaba de un redimensionamiento“.

Los populares de Navarra y el presidente de UPN, Javier Esparza, que también ha hablado con Tejerina, tienen claro que  la apuesta del Ministerio de Agricultura será la siguiente: “se licitarán 21.522 hectáreas, como solicitan los regantes. Será un proyecto que dé respuesta a la Ribera,  tanto en lo relativo a regadío como a abastecimiento de poblaciones y a la industria agroalimentaria“.

Javier Esparza, crítico con el gobierno de Barkos en este asunto, considera que hay agua suficiente para regar  esa superficie. “Las tuberías, correctamente planificadas, deben poder bajar todo el agua posible a la Ribera. Y para ello no sirve un tubico. No podemos olvidar  que este  el proyecto se diseño  pensando en  todo Navarra, pero  de forma especial pensando en la Ribera“.

En septiembre de 2017, el diputado del PSNJesús Mari Fernández,  preguntaba al Gobierno de la nación en “qué fecha tiene previsto la sociedad pública Canasa licitar el proyecto de construcción” esta fase  del Canal de Navarra”.

Asimismo, pedía información  sobre “qué estudios o procedimientos están en marcha o pendientes previos a licitar el proyecto de construcción“.  Para los socialistas navarros, “ésta es una infraestructura estratégica para Navarra“.

Isabel García Tejerina en un encuentro con regantes navarros el pasado año.

Isabel García Tejerina en un encuentro con regantes navarros el pasado año.

 

CALIDAD Y SOSTENIBILIDAD

Olga Risueño, Concejala de Agricultura (IE) del Ayuntamiento de Tudela, apuesta  por una obra que traiga “agua de calidad suficiente para consumo de boca, de industria y de riego. Defiende, además, un proyecto sostenible económica, técnica y ambientalmente“.

Además, subraya, “entendemos que los agricultores riberos deben tener las mismas posibilidades que el resto, así como las industrias que están y que se van a implantar en la zona“.

Consorcio EDER, AER y UAGN coinciden lque a llegada del canal es un elemento clave para el  desarrollo del sector agroalimentario.

La segunda fase del Canal de Navarra fue paralizada  por otro Gobierno de Navarra (UPN). Son quienes   decidieron ampliar la primera fase (Zona Media), en perjuicio del desarrollo de la segunda (Ribera). Y llevaron   gran parte de los recursos hídricos que, en principio,  estaban destinados a la Ribera. Esos son los hechos y públicas las actas de CANASA“, recuerda Risueño.

Risueño  considera necesario abordar la gestión hídrica desde una nueva perspectiva. “Es imprescindible que aumente la conciencia en la gestión de un recurso de primera necesidad,  que invirtamos en modernización de regadíos, en planes de recuperación y reutilización del agua en empresas“.

Por su parte, el consorcio EDER, dentro de la  Estrategia de Especialización Inteligente de la Ribera, aún sin finalizar, considera que la llegada del canal es un elemento clave para el  desarrollo del sector agroalimentario.

La asociación de Empresarios de la Ribera y sindicatos agrarios como la UAGN, en la misma línea, entienden que un buen futuro para la zona pasa por traer el agua necesaria para riego y boca.

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