lunes, 18 diciembre 2017

Fotografía de la exposición de Guillermo Quintanilla en Galería Contraluz, de la mano de la Agrupación Fotográfica y Cinematográfica.

Fotografía de la exposición de Guillermo Quintanilla en Galería Contraluz, de la mano de la Agrupación Fotográfica y Cinematográfica.

En este momento, por parejas o por grupos, personas con baja visión están fotografiando rincones de Pamplona acompañados por profesionales de la fotografía que pertenecen a la Agrupación Fotográfica y Cinematográfica de Navarra. Estos fotógrafos, desinteresadamente, han querido ayudar a los ‘aprendices’ de fotografía que pertenecen a Retina de Navarra, Tengo baja visión y Visión España.

Se quiere mostrar cómo las personas con poca visión ven Pamplona.

¿Cómo está siendo posible esto? Gracias al proyecto ‘Miradas Cercanas’, cuyo objetivo es dar visibilidad a la realidad de la baja visión ante la sociedad, utilizando como medio la fotografía. El proyecto se desarrolla en siete ciudades españolas, entre las que se encuentra Pamplona y pretende hacer patente el impacto personal del déficit visual.

Miradas-Cercanas-RuedaPrensa

Durante la rueda de prensa que presentó el proyecto

Para poder conseguir este reto de mostrar la fotografía desde un punto de vista de una persona con dificultades visuales, ha habido dos sesiones didácticas, impartidas por los profesores de la Agrupación, Javier Armendáriz y Rubén Domínguez, cuya finalidad era poder aumentar los conocimientos de la técnica fotográfica a aquellas personas de baja visión interesadas en participar en el proyecto.

Posteriormente, llegó la parte creativa y artística. Aquí, es cada persona quien le pone su propia “mirada”. Esta parte del taller se realiza en parejas o en grupos de personas con patologías visuales, acompañados de normo-videntes. Cada ‘equipo’ elige los lugares que quiere fotografiar de Pamplona: monumentos conocidos o espacios fácilmente identificables, que representen la ciudad. Esta es la parte más personal y, a la vez, mas interactiva del proyecto.

Cada persona intentará descubrir, entender y aprender la  “manera de ver” la realidad de su compañero y lo que percibe. Es fundamental, por lo tanto, el intercambio de ideas, vivencias e impresiones entre los distintos participantes, para poder reflejar todo ello en una fotografía.

La interacción y empatía será un componente indispensable para poder plasmar y entender lo que el ojo del otro ve. Así pues, el intercambio de percepciones será bidireccional, intentando mirar uno a través del ojo del otro, lo que permitirá conocer y comprender el día a día de la otra persona.

El resultado final se presentará en el Planetario en noviembre y en una exposicion virtual.

Las fotografías seleccionadas tendrán, después, un doble proceso de edición. Por un lado, la edición de las fotos tomadas por una persona de baja visión, en las que se mostrara el monumento o espacio en cuestión, tal cual lo ve una persona sin dificultades visuales. Y, por otro lado, la trasformación mediante técnicas de edición, de fotografías tomadas por un normo-vidente. Estas intentaran reflejar la realidad de las personas con patologías visuales, simulando el proceso de pérdida de visión hasta llegar a mostrar la máxima expresión de la enfermedad.

Se trata de dar a conocer los diferentes grises que existen en la escala de ver o no ver utilizando la fotografía como medio de información, que permite expresar una realidad diferente. Intentar hacer patente a la sociedad, el impacto personal de la baja visión, ofreciendo la oportunidad de conocer cómo ven ellos las realidades cercanas.

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