lunes, 22 mayo 2017

Navarra Capital Femenino

Día de la Mujer trabajadora - Navarra Capital Femenino - Amedna

Una información de Cristina Altuna para Navarra Capital

El Día Internacional de la Mujer Trabajadora viene celebrándose durante más de un siglo. El 8 de marzo ha quedado marcado en el calendario como un día para reflexionar no sólo sobre el papel de la mujer dentro del mercado laboral, sino de cuestiones que preocupan, como la brecha salarial. En Navarra, sin ir más lejos, las mujeres deberían trabajar, de media, 75 días más al año para igualar el salario de los hombres. Son muchas, sin embargo, las mujeres que han logrado romper barreras y, con su éxito, se han convertido en ejemplos a seguir. Para conmemorar este día, Navarra Capital, en colaboración con la Asociación de Empresarias y Directivas de Navarra (AMEDNA) y Estudio Fotográfico Pujol ha reunido a un grupo de empresarias y directivas referentes en la Comunidad Foral.

En los días previos a este día, la consultora Grant Thornton realizó un estudió mundial que, en el caso de España, concluía que el 40% de las directivas considera que los prejuicios de género siguen siendo un obstáculo para la promoción profesional de la mujer. La vicepresidenta de AMEDNA, Cristina Sotro, destaca, sin embargo, otros aspectos relevantes, como “la existencia, todavía, de estructuras de empresa muy tradicionales, muy masculinos, que quizás deberían de tender a ser entornos empresariales más abiertos, que impliquen e integren la diversidad de personas y que fomenten la promoción de las mujeres”.

CONCILIACIÓN

Entre las cuestiones que más preocupaciones genera, no obstante, destaca la conciliación laboral y personal. En AMEDNA llevan años trabajando este aspecto y, precisamente, para fomentar la implantación de políticas de conciliación y la promoción de empleo femenino, se creó en 2008 el Sello Reconcilia. Un reconocimiento que el año pasado recibió, por ejemplo, la Escuela de Baile Le BalSu directora, Francisca Fernández Peciñaafirma que la conciliación es “importante, porque creo que si tenemos controlada nuestra vida, en todos nuestros aspectos, fomenta el estar alegres, trabajar con tranquilidad, sin preocupaciones”.

El objetivo de estas políticas es evitar que se produzcan casos como el de la actual directora de la Escuela de Canto Eugenia Echarren. Cuenta María Eugenia Echarren que “a mí me tocó apostar, no porque quisiera, sino porque la situación te obliga, yo no podía conciliar una vida familiar con una vida profesional en la música”. Y apostó por la profesión, para luego apostar por la docencia. Por eso, afirma que “yo he tenido 1.200 hijos”, tantos como alumnos han pasado por su escuela, porque no tuvo ninguno propio. Una conciliación que, considera, sí pueden llevar a cabo los hombres que se dedican a esta profesión.

Difícil le fue conciliar también a Isabel Jiménez Malo, gerente de Transformados Ruiz. Fue su marido quien en 1997 fundó esta empresa metalúrgica. Su fallecimiento, en 2006, obligó a su viuda a tomar las riendas de la empresa, dedicada a un sector mayoritariamente masculino. Un reto que asumió, sin embargo, con el apoyo de todo el equipo. “Tenían ganas de arroparme”, recuerda Jiménez Malo que cuenta, además, que “yo he sido quien menos me he valorado, no ha sido el pensar que sea menos por el hecho de ser mujer, sino por creer que mi puesto no era ese”. Para cuidar a sus dos hijos, hoy con 18 y 12 años, Jiménez Malo tuvo que contar con el apoyo inicial de sus padres y, después, con el de Graciela, una señora boliviana que para la gerente de Transformados Ruiz fue “como mi madre y la madre de mis hijos”.

CUOTAS

En el fomento del empleo de la mujer, países como Francia han aprobado una Ley de Cuotas. Una normativa que obliga a las grandes empresas a contar con un 40% de mujeres en los consejos de administración antes de 2017. Sotro considera que “la administración puede tener un papel importante a la hora de ayudar a implantar esos proyectos que faciliten la igualdad de oportunidades” y que las mujeres puedan llegar a los procesos de selección de los consejos de administración.

De igualdad de oportunidades y proporcionalidad también habla la gerente de Aceites Sandúa y presidenta de la Asociación de Empresarios de la Ribera. Laura Sandúa entiende que “si hay más mujeres que estudian, tiene que haber más mujeres directivas”. En la misma línea, la directora de Jaso Ikastola, Elena Roncal, considera que este tipo de medidas “podrían ser necesarias”. En este centro educativo son conscientes de ello y, por eso, impulsan la paridad en las comisiones y reuniones. De lo contrario, “los padres se encargan de los temas económicos y de gestión, mientras que las madres asumen los temas formativos y educativos”.

8 DE MARZO

Quedan, todavía, muchas tareas pendientes y un cuestión que suscita diferentes opiniones: ¿Sigue siendo necesario tener un Día Internacional de la Mujer Trabajadora? Para la directora de Recursos Humanos de ACR Grupo, Teresa Minondo,a las mujeres nos queda mucho por recorrer, como el tema de salarios, donde hay una importante brecha salarial entre lo que ganan los hombres y las mujeres”.

Este 8 de marzo ayuda a “visualizar” que todavía quedan aspectos que limar, afirma Roncal. Por eso, cree necesario un día como el de hoy, al igual que la vicepresidenta de AMEDNA, Cristina Sotro, para quien este es “un día para la reflexión, para valorar cómo estamos, qué ha pasado, etcétera”.

Al margen de esas reflexiones, sin embargo, Sandúa entiende que “si lo que queremos es una igualdad, tenemos un día del trabajador, las mujeres y los hombres, somos trabajadores, así que, creo que es suficiente con el día del trabajador”. Una opinión que también comparte Jiiménez Malo, que defiende la ausencia de distinciones por sexo, incluso, a la hora de conmemorar el Día del Trabajador.

CLAVES DEL ÉXITO

Este grupo de empresarias y directivas pone en valor a la persona, por encima de su sexo o raza. Así opina Minondo, que asegura que “las diferencias no están tanto en los hombres y en las mujeres, como en las personas: demuestra tu valía, demuestra que tienes capacidad de trabajo y demuestra que saber hacer las cosas bien”.

El “compromiso” y una “actitud proactiva” son la mejor marca de un empleado. Así lo asegura Jiménez Malo que recuerda que a sus hijos, cuando empezaron a andar, “lo primero que les enseñé fue a caer y a levantarse, porque como es sabido que te vas a caer, tienes que saber levantarte”. Y todo ello, manteniendo un “pensamiento positivo, con esfuerzo, sin decaer nunca”, concluye Sandúa, afrontando los obstáculos como retos.

 

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