lunes, 23 octubre 2017

miguel-sanzVivimos momentos convulsos, la polémica se ha instalado en el debate político. La ausencia de Acuerdos entre diferentes forma parte del panorama socio-económico y los vetos de unos y el empecinamiento de otros trae consigo incertidumbre e incapacidad para resolver los problemas.

Navarra no permanece al margen de esta situación y es de temer que tras las palabras de nuevo cuño, usadas con frecuencia y abuso por los artífices de la “nueva política”, no se escondan vicios, artimañas y la fórmula Lampedusa, a fin de hacer ver que las cosas cambian para que todo siga igual.

Para definir los retos y buscar las oportunidades es necesario conocer y saber de dónde partimos, asumir que somos muy poca cosa si nos miramos el ombligo, pero que valemos bastante si nos comparamos con otras realidades de nuestro entorno. Hoy el mundo es de quienes creen que en el futuro van a ser parte de la solución y no del problema, de quienes tienen una actitud activa y no reactiva, de quienes acumulan pasión por el trabajo e interés por los problemas sociales, económicos y políticos.

A mi juicio, varias son las palabras clave que podrían formar parte de un Diccionario de retos y oportunidades en Navarra:

  • INNOVAR: Innovar no es inventar y tampoco tener ocurrencias. En Navarra existen sectores estratégicos que necesitan investigación e innovación. Los sectores relacionados con la biomedicina, farmacia, agroalimentación, energía-renovables, automóvil, medio-ambiente, telecomunicaciones, informática e industria, han de estar conectados en su desarrollo productivo con las Universidades navarras y Centros tecnológicos.
  • LIDERAZGO: Una Comunidad como Navarra, con un alto nivel competencial, necesita de liderazgos fuertes en el campo institucional y en el ámbito de la sociedad civil. Liderazgos que transmitan credibilidad, confianza y capacidad para conformar equipos solventes.
  • PROACTIVIDAD: Hacer que las cosas sucedan, no dejar que las cosas pasen. Después de una buena organización es obligado pasar a la acción, apartando de nuestro quehacer la demagogia, el interés partidista y el populismo.
  • CONCERTACION: La diversidad física y de pensamiento de Navarra, hace necesaria la negociación y el concierto con el diferente. Navarra debe volver a la senda de la concertación con los agentes económicos y sociales.
  • COMUNICACION Y GESTION: Gestionar los posibles conflictos y comunicar convenientemente los porqués de las acciones, alejando las soluciones de la prepotencia para lograr una buena convivencia. Como decía Ortega “los pueblos no conviven por vivir juntos, sino por hacer cosas juntos”.

Aplicadas las palabras a la realidad navarra, me atrevería a sectorializar algunas medidas como retos de futuro:

  • En el ámbito educativo: el aprendizaje del inglés es clave en la formación de los futuros trabajadores y la reforma universitaria ha de estar orientada a las demandas del mercado laboral.
  • El Sistema Sanitario: La universalidad en el Sistema sanitario ha de ser compatible con la sostenibilidad del mismo y en muchas ocasiones esto va en contra del gratis total de todo y para todos, al margen de la renta.
  • Las relaciones entre los sectores público y privado. La dicotomía público-privado ha de estar al margen del debate político. La complementariedad de lo público y lo privado es clave para conseguir la mejor sanidad y hacerla sostenible en el tiempo.

   Nuestra autonomía fiscal y tributaria ha de favorecer la inversión y el empleo, ha de ser progresiva, equilibrada y competitiva para evitar la deslocalización.

La inversión pública en infraestructuras ha de estar orientada a generar economía para la comunidad y su financiación ha de garantizarse mediante instrumentos mixtos: sociedades de capital-riesgo, Fondos inversión público-privados etc., que en todo caso serán complementarios a los que provengan del presupuesto público.

El objetivo prioritario de cualquier medida ha de ser la creación de empleo y una vez creado conseguir que sea de calidad.

Es verdad que no todo en economía es objetivable. Detrás de la macroeconomía siempre esta la micro-economía y delante de esta siempre ha de existir una buena organización para priorizar los problemas que tienen los ciudadanos, controlar los tiempos y detectar las oportunidades.

La gran diferencia entre el Estado de Bienestar y la Sociedad del Bienestar está en el protagonismo y el papel que han de jugar en ese objetivo los ciudadanos y las instituciones. Cuando ambas caminan en la misma dirección el éxito está garantizado.

Miguel Sanz Sesma
Expresidente del Gobierno de Navarra

To Top