lunes, 18 diciembre 2017

Próxima estación: Fráncfort

Viajar a Alemania es ahora mucho más fácil. Los tiempos de los interminables viajes en tren y de las escalas eternas se terminaron. Y es que, desde el 6 de noviembre, Pamplona y Fráncfort estarán a tan solo 2 horas de distancia debido a la nueva conexión que oferta la aerolínea Lufthansa.

Iranzu Velasco
Fráncfort - 30 septiembre, 2017

Vistas desde la Main Tower de Fráncfort. (FOTOGRAFÍAS: KARINA ÁLVAREZ)

Vistas desde la Main Tower de Fráncfort. (FOTOGRAFÍAS: KARINA ÁLVAREZ)

Frankfurt am Main o Fráncfort del Meno es una ciudad sorprendente donde se pueden realizar rutas turísticas para todos los gustos. Hagamos nuestra maleta más chic y preparémonos para visitar una metrópoli también conocida como ‘Mainhattan’ por dos motivos: estar bañada por el río Main (Meno) y por los rascacielos que dominan su skyline.

Además de ser el centro financiero de Alemania y uno de las mayores de Europa, sede del Banco Central Europeo, esta ciudad de contrastes mantiene rincones llenos de historia, como la plaza Römemberg, o la Casa Museo de Goethe, donde nació y vivió su juventud el escritor Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832).

Sede del Banco Central Europeo

Nadie mejor que Arnd Schumann, economista alemán que estudió la carrera en la vecina ciudad de Mannheim, para explicarnos la esencia de Fráncfort en un pantallazo: “Berlín es nuestra capital política y Fráncfort es nuestra capital comercial. Es famosa por su distrito financiero y sus rascacielos, entre ellos el Main Tower. Esa es la mejor perspectiva para disfrutar del ‘skyline’, coloquialmente conocido como ‘Mainhattan’, ya que Main es el río que atraviesa el centro de la ciudad”.

PRIMERA PARADA

 El aeropuerto internacional de Fráncfort, el segundo más grande de Europa, está situado a 12 km al sudoeste del centro de la ciudad. Se puede llegar hasta el centro en tren S-Bahn S8 o S9, o en taxi. Una vez allí, es recomendable empezar la visita por la Main Tower para disfrutar de las vistas y hacerse una idea de las dimensiones de la ciudad. Se trata de uno de los rascacielos más famosos del distrito financiero, de 200 metros de altura, 56 pisos y completamente acristalado. Se puede subir hasta la última planta en ascensor, a una velocidad de casi 20 Km/h, donde se encuentra el mirador a la ciudad. En el piso 53, hay un restaurante ideal tanto para comidas de negocios como para una cena romántica.

La ciudad vieja de Fráncfort fue destruida durante la II Guerra Mundial.

Pero ‘Mainhattan’ es algo más que una ciudad de rascacielos. En la lista de imprescindibles hay que incluir la Plaza Römemberg, también conocida como Ciudad Vieja o ‘Frankfurt Romans’. Se trata de una antigua plaza situada en el centro histórico de la ciudad, prácticamente destruida por los bombardeos de los aliados Durante la Segunda Guerra Mundial. Hoy en día, completamente reconstruida, se ha convertido en un lugar ideal para tomarse unas salchichas y unas cervezas en sus terrazas y dejarse envolver por el ambiente tanto de día como de noche. Esta plaza está rodeada de edificios históricos, como el ‘Römer’ (el ayuntamiento) y de otros edificios tradicionales.

Plaza Römerberg

La Colegiata de San Bartolomé o ‘Kaiserdom St. Bartholomäus’, situada cerca del ayuntamiento, es otro lugar a visitar. Esta Catedral sobresale por su altura, 95 metros, y se puede divisar desde diferentes puntos de Fráncfort. Merece la pena interesarse por su historia de destrucción y reconstrucción. Fue construida entre los siglos XIV y XV sobre los restos de una iglesia anterior, y casi destruida y reconstruida en 2 ocasiones: a mediados del siglo XIX por el fuego y en el XX, por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Finalmente, fue rehabilitada en los 50 y es así tal y como se puede ver hoy.

Otro ejemplo de reconstrucción es la casa Museo de Goethe, también destruida durante la segunda gran guerra. Fue restaurada por completo incluso con los muebles y pinturas de la época. Se recomienda hacer una visita guiada por esta casa que data de alrededor del año 1600.

Puente sobre el río Meno

En palabras de Arnd Schumann “además de encontrar grandes marcas y calles comerciales, Fráncfort es muy querida por los alemanes ya que allí nació Goethe, cuya casa se puede visitar”. Una vez más, en contraste entre lo antiguo y lo moderno, ya que ir de compras es otras de las opciones que nos ofrece esta metrópoli: “A mí, lo que más me gusta es la Plaza del Ayuntamiento y el paseo de los museos en la ribera del Main”, asegura Schumann, quien recomienda “probar el ‘Ebbelwei’, que es parecido a la sidra, mientras se disfruta del tren antiguo“.

Y para quienes tengan un mayor espíritu viajero, es interesante saber que este vuelo de Lufthansa Pamplona a Fráncfort, operado 4 días a la semana (lunes, miércoles, viernes y domingos), tiene conexiones con vuelos internacionales a Tokio, Nueva York, Bangkok, Hong Kong o Johannesburgo; y con europeos a Hamburgo, Budapest, Viena, Varsovia o Moscú. Los billetes ya están a la venta.

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