sábado, 29 abril 2017

icon-search

Ha participado en más de 50 proyectos de I+D+i e industriales. Ha trabajado en varias universidades y centros tecnológicos en Argentina, Italia, España y en Colombia. En sus 15 primeros años de carrera profesional, ha sido investigadora experimental especializada en Mecánica de Fluídos y Transferencia Térmica. Además de poseer el titulo de doctora en Ciencias Físicas, Cecilia Wolluschek es Máster en Dirección de Proyectos por la Universidad Pública de Navarra, por la Universidad de Oviedo y la Universidad de La Rioja (Máster Interuniversitario). Está certificada en Lean Manufacturing y posee amplia formación y experiencia en cuanto al emprendimiento.

Cecilia Wolluschek

Cecilia Wolluschek

P: Actualmente compagina la docencia en la UPNA con la dirección de la consultoría y el asesoramiento al Clúster de Impresión Funcional. Es vocal de la Junta de Amedna Asociación de Mujeres Empresarias y Directivas de Navarra y Vicepresidenta de ANEC, Asociación de Empresas Consultoras de Navarra.  ¿Cómo llega a todo?

R: Según como lo cuente, parece mucho fondo, pero los que me conocen saben que vivo y disfruto con todas mis ocupaciones ya que cada tarea o situación me brinda la oportunidad de pensar y seguir aprendiendo.

P: ¿Cómo nace CW Consulting?

R: Después de una larga trayectoria trabajando para la industria desde universidades y centros tecnológicos, decidí crear mi propia consultoría técnico-científica para poder implicarme de lleno y ofrecer un servicio flexible y adecuado, con beneficios tangibles para mis clientes. Llegado el momento, me sentía muy preparada ya que además de contar con experiencia técnica y formación en gestión, diseñé todo el proyecto con muchísima ilusión.

Empezamos en marzo del 2013. El detonante fue una importante empresa de telecomunicaciones ubicada en Donostia. Al comenzar un nuevo proyecto, el director de I+D me propuso formar parte de su equipo como colaboradora externa ya que el área donde yo podía aportar era muy específico y no estaba desarrollado dentro de la plantilla. Dicha llamada, la facilidad con la que me integré al equipo y los excelentes resultados, hicieron que me planteara trabajar por mi cuenta y comenzara a soñar con mi propia consultoría.

P: ¿Qué servicios ofrece a las empresas?

R. Principalmente, escuchamos necesidades relacionadas con el aumento de la productividad. Hoy en día todos nuestros clientes quieren ser más competitivos, situarse mejor en el mercado y aumentar sus ganancias.

Nosotros les ayudamos desde la mejora continua y la innovación de sus productos y procesos. Trabajamos en tres líneas: herramientas y proyectos I+D+i, asesoramiento a la dirección y formación técnica, aunque no nos gusta hablar de un catálogo cerrado en servicios, ya que cada empresa es diferente. Buscamos que nuestros clientes puedan confiar en nosotros para diseñar juntos los servicios o metodologías que le harán progresar. Incluso puede darse el caso de que no lleguemos a una solución pero que podemos recomendar a otras entidades o profesionales.

P. ¿Qué tipos de empresas requieren de vuestros servicios?

R: La mayor parte de nuestras empresas provienen de la industria donde ya nos sentimos más identificados con productos y procesos tecnológicos. Acuden a nosotros por una necesidad puntual o referenciados por otros clientes. Normalmente, terminamos colaborando en más áreas o a largo plazo.

Trabajamos de forma transversal y para sectores muy diversos ya que partimos de los objetivos o necesidades que pueda tener cada empresa y no de servicios cerrados. Así, contamos entre nuestra cartera de clientes con emprendedores, pymes, grandes empresas y asociaciones empresariales, como es el caso del Clúster.

P: ¿Cuál es la dinámica de vuestro trabajo? ¿Sois como un departamento de I+D externo?

R: Sí. Se puede decir que cubrimos todas las tareas que debería realizar un departamento de I+D+i en una gran empresa. A veces, se asocia la I+D a conseguir financiación para los proyectos, pero hay mucho más detrás: esta área debería entender perfectamente cómo funcionan los productos y procesos desde una base científica para realizar cálculos y teorizar y así mejorarlos incluyendo reducir costos. Otras veces, hay que diseñar estrategias para lanzar nuevos productos al mercado, buscar expertos y maquinaria, entender qué está haciendo la competencia hasta gestionar y coordinar proyectos.

En fin, existen infinidad de acciones que se pueden plantear a diferentes escalas para ayudar a las empresas. A nosotros, lo que nos preocupa es que el tejido industrial – y en particular el navarro – se sumerja en sus tareas y problemas del día a día y no se plantee la mejora continua por postergación o por desconocimiento. Allí es donde aparecemos nosotros involucrados con la mejora continua y para motivar el cambio.

La dinámica empieza con una reunión con el gerente y los directivos para que nos cuenten la situación de la empresa, los objetivos y las necesidades que detectan. A partir de allí, estudiamos cada caso y acordamos conjuntamente un plan de trabajo que puede incluir una o varias acciones. 

Debo destacar nuestra implicación. Los que nos conocen saben que trabajamos como si formáramos parte de las plantillas, porque realmente vivimos así las empresas de nuestros clientes. Queremos que ellos crezcan, que resuelvan sus necesidades, será la mejor forma de que hablen bien de nuestro trabajo y mejoremos como personas, como empresas y como sociedad.

 

Pie de foto de portada: Ramón Ederra, Cecilia Wolluschek y Paula Bernal