domingo, 27 mayo 2018

Un Reyno para el cine

Navarra volverá a transformarse durante las próximas semanas en el escenario de rodaje de la película ‘El Reino’, dirigida por Rodrigo Sorogoyen y producida por Tornasol. Sin embargo, la aventura cinematográfica de la Comunidad no termina aquí, ya que el programa de esta productora para 2018 es ambicioso. Rodarán la serie ‘Lince’, thriller policial basado en una idea de Lorenzo Silva que dirigirá el navarro Felix Viscarret y el thriller futurista ‘La última puerta’. Esto no es más que el principio para convertir a Navarra en un plató de cine internacional.

Iranzu Velasco
Pamplona - 16 septiembre, 2017

Rodaje de 'Memorias del calabozo'

Rodaje de 'Memorias del calabozo'

La productora Tornasol ha desembarcado en Navarra, y viene para quedarse. Una vez finalizados en 2107 los rodajes de ‘El hombre que mató a Don Quijote’, dirigida por el británico Terry Guilliam en la localidad navarra de Gallipienzo, y `Memorias del calabozo’, de Álvaro Brechner (en el Fuerte de San Cristóbal); los productores Mariela Besuievsky y Javier López Blanco han presentado la programación de rodaje para 2018 y su intención de crear un plató en la Comunidad que permita establecer y consolidar “un sector audiovisual importante y atractivo para producciones nacionales e internacionales”.

‘El Reino’, ‘Lince’ y ‘La última puerta’ transformarán a la comunidad Foral desde el último trimestre de 2017 hasta 2018 en un gran escenario, donde ficción y realidad se fundirán y confundirán y generarán un gran volumen de negocio, aunque todavía sin cuantificar.

En referencia al efecto multiplicador del cine, López Blanco asegura que “la capacidad de atraer es muy rápida” y explica: “el 95% de la inversión de una película se gasta en 1 año y se consume en el lugar del rodaje” Y añade que esta estructura se “va ramificando” y llega a beneficiar a sectores tan diversos como el de los locales, mobiliario y decoración, catering, vestuario, hostelería y restauración, empresas de viaje…

En este sentido, Mariela Besuievsky va más allá de “la cantidad de personas que mueve un rodaje: 120 de equipo, más las de avanzadilla” y asegura que además es “un llamador turístico porque hace de caja de resonancia”.

Navarra se convierte en el plató de Tornasol Films en 2017 y 2018.

En su 30 aniversario, con 150 producciones a sus espaldas (entre largometrajes, series y documentales), con rodajes en más de 20 países, con más de 100 películas premiadas como e caso de ‘El secreto de sus ojos’ con el Óscar a la mejor película extranjera, ‘Balada Triste de Trompeta’ con la Osella de Oro al mejor guion y el León de Plata al mejor director Álex de la Iglesia, ‘El viento que agita la cebada’ con la Palma de Oro de Cannes… Tornasol Films quiere dar un paso más con la creación de un plató con la tecnología más puntera, que se convierta en un atractivo para otras productoras y se animen a venir a Navarra a rodar tanto en interiores como en exteriores. De hecho, ya están trabajando en ello, buscando la nave industrial adecuada.

En este plató será posible grabar con capas sincronizadas que permiten añadir capas virtuales sobre el decorado real y con la técnica audiovisual del croma, esa tela verde que permite pasar del Capitolio al Bundestag en una sola toma; utilizar tecnologías de integración de decorados… En definitiva, facilitará el uso de cualquier software que permita la utilización de los efectos especiales más avanzados.

'Memorias del calabozo'

‘Memorias del calabozo’

De momento, Tornasol, que graba entre 3 y 4 películas al año, ya está en Navarra gracias a la política de incentivos fiscales del Gobierno de Navarra (que implica una deducción del 35% en las inversiones cinematográficas), orientada a generar una industria cinematográfica motor tanto de la economía como de la cultura, apostando claramente por dos elementos muy diferentes: la tecnología y la integración con el sector cultural local. Veremos cómo funciona el efecto llamada. Mejor dicho, en palabras de Besuievsky “si se puede dotar de un plan largo, será larga la vida”.

PROYECTO LANDARTE

Tras 20 años intentando convertir en realidad su película, el director Terry Guilliam convirtió la localidad navarra de Gallipienzo en el principal escenario de ‘El hombre que mató a Don Quijote’. Y es precisamente en el marco de este rodaje cuando se pone en marcha un proyecto “de innovación y ruralidad”, en palabras de Mikel Ozkoidi, representante de la Dirección General de Cultura del Gobierno de Navarra, “que intenta llevar la cultura con proyectos que surjan y se desarrollen en esa misma localidad”.

La participación en los talleres de cine en Gallipienzo fue muy elevada.

Con este objetivo, durante el rodaje se organizaron unos talleres participativos de cine, siguiendo las orientaciones del propio Guilliam, para que “la localidad sintiera como propia la filmación”, explica Ozkoidi, quien añade que esta iniciativa implica “un valor añadido intergeneracional, participativo e innovador”. Fruto de esta experiencia son una serie de cortos documentales realizados por los habitantes de Gallipienzo, que se expondrán a lo largo de 2018.

Para Mariela Besuievsky “esta forma de pensar desde un punto de vista más interactivo es muy interesante. Terry se volcó, pero no hubiera participado en una rueda de prensa”.

 

 


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