lunes, 23 octubre 2017

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rafael-de-rey-2Una información de Yosune Villanueva Lucea para Navarra Capital

Galardones como los que se van a entregar esta tarde en EVENA llegan para incentivar el trabajo y el esfuerzo de las empresas vitivinícolas y de todas las personas que trabajan en el sector: “Porque todo va unido, desde la viña, hasta la distribución, pasando por las bodegas y las cooperativas. Es importante que todo vaya bien y que, finalmente, se venda el vino, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras”, explica el director del Observatorio Español del Mercado del Vino, Rafael del Rey.

Precisamente, en su primera edición, estos premios vienen de la mano del Banco Santander y la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), con la colaboración del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Navarra y la organización de Navarra Capital. Durante la ceremonia, que será abierta a todo el sector, se entregarán tres premios a: Bodegas Gran Feudo, en el apartado de Exportación; Bodegas Ochoa, en el de Innovación y a Vinícola Navarra en el de Producción.

PRODUCCIÓN

Del Rey incide en que es necesario que se plante mucha vid en Navarra, porque interesa producir mucha uva y que se vendan muy bien los vinos de Navarra: Nos interesa que las uvas y los vinos de Navarra se vendan dentro del territorio foral, como en el conjunto de España, como en los mercados internacionales”, asegura.

Según Rafael del Rey, el mundo del vino en la Comunidad Foral está preocupado: “Por las veces que vengo y la gente con la que hablo, veo preocupación porque las cosas no van todo lo bien que gustaría. Se ha perdido plantación de viñedo en los últimos años, se ha perdido algo de producción y se han perdido ventas y valor de las ventas”. Y la realidad es que, en toda España, el sector ha pasado épocas duras, como otros sectores durante la crisis.

INTERNACIONALIZACIÓN

El director del Observatorio Español del Mercado del Vino considera que hay tres pasos importantes que debe dar la industria del vino para terminar de despegar: Internacionalización, Mejorar las ventas y posicionar las marcas. Estos tres pasos podríamos resumirlos en dos: mejorar las ventas en el exterior y mejorar la calidad comercial.

La comercialización de los productos y servicios en el exterior ha sido la tabla de salvación para muchas empresas españolas durante estos años de crisis y también lo ha sido para la industria del vino: “En España, hace 10 años, se consumía más vino del que se exportaba; pero llevamos ya 4 años en los que se exporta más de doble de lo que se consume internamente”. Está claro que el cambio ha sido radical y la internacionalización en el mundo del vino ha sido extraordinario en el conjunto nacional, “pero en Navarra se ha salido mucho menos, así que es parte de la asignatura pendiente”.

gil-berzal-vinedoMEJORA COMERCIAL

Las ventas en general deben mejorar y para ello tenemos que aprender a vender mejor. Dicen los entendidos, que los navarros somos muy trabajadores, pero no se nos da tan bien la parte comercial; por ello, aseguran que un murciano con un cogollo de segunda es capaz de venderlo antes que un navarro con un cogollo de primera, como lo es el de Tudela. Pero por no salirnos del mundo del vino, hay otra afirmación que pocos la ponen ya en duda: ‘Los italianos comercializan fuera de sus fronteras vinos de segunda o tercera, mejor que los españoles los vinos de primera‘.

Ante esta realidad, es primordial empezar a hacer un esfuerzo comercial: “Es muy importante para que el vino se venda, que mejoren los equipos comerciales de las principales marcas de nuestro país. Para que todo esto llegue su fin, se requiere la colaboración de instituciones colectivas, asociaciones, Consejo Regulador o Gobierno Foral. Pero insiste Del Rey: Las ayudas externas nunca puede sustituir el esfuerzo individual de las empresas”.

ADECUARSE AL ENTORNO

Muy unido a la venta en general está el tercer punto indispensable para Del Rey, el posicionamiento de marca de las compañías: Las marcas tienen que ser reconocidas en los mercados para que sean demandadas por los clientes”. Y curiosamente, todo esto no es un problema de calidad, sino que es un problema de esfuerzo comercial: “La calidad se da por supuesta, debe mantenerse y no se puede descuidar, sino mejorarse”.

Además, es importante que los vinos se adecuen a los potenciales clientes y a los mercados a los que van destinados: “No se trata de que unos vinos sean mejor o peor, sino adaptarlos a los gustos de los consumidores, porque no debe ser el mismo el vino el que vendemos en China, en Inglaterra o en Suiza”.

 

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