domingo, 28 mayo 2017

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Una información de Cristina Catalán para Navarra Capital 

Tras el reportaje “El vino navarro se abre a nuevos mercados”, Navarra Capital ofrece un segundo artículo en profundidad sobre el mundo del vino.

Es la máxima distinción y, por eso, son muchos los requisitos que una bodega necesita cumplir para que sus vinos se alcen con la denominación de origen de pago. Principalmente, entre otros requerimientos, la bodega debe llevar al menos cinco años de elaboración y comercialización; debe hacer vino con uva propia, los parámetros análiticos en el vino son más estrictos y los viñedos tienen que tener como mínimo diez años de vida, algo que no se cumple en toda bodega.

Esto permite a la bodega conocer toda la trazabilidad de la uva desde que se plantó. “Lo que más interés tiene ahora para nosotros son los vinos de pago. Es actualmente un valor añadido muy apreciado en el mercado y vamos a potenciarlo”, afirma Guillermo Penso, director de Bodega Otazu. “La D. O. de Pago es la máxima distinción dentro de las denominaciones de Origen. Para conseguirlo, debes tener previamente las anteriores. Las garantías que un vino ofrece con la DO de Pago son superiores a las que das con cualquier otra DO porque son muchas la exigencias para conseguirlo”, añade Jose Luis Ruiz , director técnico de Bodega Otazu.

Cuando se solicita la DO de Pago, la bodega debe demostrar además, que gracias al clima o características de su suelo, puede hacer unos vinos con una tipicidad diferente al resto de los que existan en la región. “Nosotros en Bodega Otazu, tenemos una climatología muy especial. Por ejemplo, en las pasadas nevadas, mientras en Zizur nevaba, nosotros a la misma hora teníamos sol. Tan solo nos separan ocho kilómetros, pero la climatología es totalmente diferente. Esto es un dato importante de diferenciación para la DO  de Pago”, explica Guillermo Penso, director de Bodega Otazu.

bodegas-otazu-10HAY QUE DIFERENCIARSE

La bodega Pago de Larrainzar, tras conseguir récord histórico de ventas en 2014, ha conseguido así mismo el certificado del DO de Pago por el Gobierno de Navarra, el refrendo del Ministerio de Agricultura y está a la espera de ser aprobado por la CEE. “De los tres trámites ya hemos pasado dos. Creemos que esa es la mejor manera de que el consumidor nos identifique como un vino de calidad, de prestigio reconocido. El principal reto al que nos enfrentamos es el de conseguir que los consumidores nos identifiquen como bodega de calidad. Lo estamos haciendo por medio de la DO de Pago. Somos pequeños y es difícil hacernos una marca con la que se nos identifique como un vino de alta calidad”, apunta Miguel Canalejo, propietario de bodega Pago de Larrainzar.

Estas bodegas consideran una prioridad conseguir la DO de Pago, ya que según comentan, otras denominaciones, como la de Navarra, tienen adheridos vinos muy diferentes unos de otros. Esta diversidad de vinos bajo una misma denominación, hace que en muchas ocasiones, el consumidor identifique Navarra con un vino. “El problema que tenemos en Navarra es la diversidad de vinos que nos encontramos bajo la misma etiqueta. Hay una gran variedad de vinos que dificultan que el consumidor identifique al vino navarro con un producto determinado, como lo pueden estar haciendo el espárrago o la alcachofa… Es por eso también que consideramos importante la denominación de origen de pago para diferenciarnos, al estilo de lo que ha conseguido la DO de La Rioja o el vino de Rueda que tienen una mayor homogeneidad en su Denominación de Origen”, añade Miguel Canalejo

Igualmente, Pago de Larrainzar, en este deseo por diferenciarse, están experimentando con levaduras autóctonas, con procesos más enfocados al viñedo que a la bodega. “Creemos esencial el sacar lo mejor de la tierra, de sus propiedades, que nos diferencie. Esto del vino es como una maratón. Tiene tradición familiar pero requiere mucha constancia y esfuerzo”, añade Canalejo.

EL VINO,  CULTURA Y OCIO

Pero en los últimos años, el vino está adquiriendo un gran atractivo en muchos ámbitos. Las bodegas se abren al consumidor para que éste, pueda conocer su producción, su historia con visitas guiadas, videos interactivos o rutas de degustación. Ya no sólo se consume como bebida. El vino se transforma en un nuevo ingrediente para productos de belleza y se muestra como protagonista esencial de spas, que se añaden a la oferta turística de la bodega e incluso hoteles vinculados a ella. Los cursos de catas o maridajes muestran al consumidor una gran variedad de sabores y placeres, que hacen que el vino sea una excusa perfecta alrededor de la cual se planifican, cada vez más, vacaciones o fines de semana.

bodegas-otazu-6Bodega Otazu comenzó el año pasado a incorporar este tipo de visitas guiadas e interactivas así como la posibilidad de celebrar eventos en la bodega. “La cultura del vino, el enoturismo, las catas, han beneficiado mucho al mundo del vino pero este interés por el consumidor, conlleva un mayor conocimiento y por tanto, una mayor exigencia. Cada vez tenemos menos clientes, pero éstos están más educados en torno al vino”, comenta Guillermo Penso de Bodega Otazu. “La gente quizá no se plantea pasar el día viendo cómo se hace queso pero sin embargo, sí se va a una bodega a ver cómo se produce vino”, añade Jose Luis Ruiz. “Incluso se ve como un premio o un plan especial de parejas para pasar un fin de semana regalándose un día en naturaleza disfrutando del vino”, indica Penso.

El vino es un producto con muchas aristas, no sólo la industrial sino que intervienen otras como la naturaleza, la degustación, la historia.  Bodega Otazu fundó su bodega antigua en 1840. El rey Carlos III en el siglo XV ya tomaba vino en estas tierras. “El vino está íntimamente ligado a nuestra historia y esa dimensión cultural hay que explotarla. Por ejemplo, cuentan las escrituras que Noé se emborrachó nada más bajar del arca,  o el  milagro de Cristo fue  convertir agua en vino, por no citar la última cena”, explica Penso.

Entre sus próximos retos, Bodega Otazu está comenzando a desarrollar un espumante y nunca paran de desarrollar nuevas líneas de negocio y de trabajo. “Pretendemos ampliar la línea de vinos de alta gama elaborando vinos monovarietales. Para nosotros es muy importante tener la mayor variedad de vinos para poder acceder al mayor número de mercados posible”, termina Ruiz.

 

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