Cuando Messer eligió Estella para levantar su nueva planta de producción, no lo hizo por casualidad. La multinacional alemana —líder mundial independiente en gases industriales y medicinales— buscaba un territorio con talento, estabilidad y visión. Navarra ofrecía todo eso, y algo más: una cultura industrial capaz de comprender la relevancia de una inversión de 7 millones de euros, una parcela de 14.500 metros cuadrados y 25 nuevos empleos directos en un sector clave para cientos de industrias. Pero aquella inauguración no era solo una presentación oficial. Era la puesta en escena de una apuesta estratégica para el norte peninsular. Un mensaje nítido: Messer llegaba para quedarse, para producir 250.000 botellas al año con energía 100 % renovable y para preparar el terreno hacia futuras líneas de hidrógeno verde. Y ese mensaje debía comunicarse con la elegancia, la precisión y el carácter que la ocasión merecía.
La Agencia x Navarra Capital concibió el acto como un momento fundacional. Transformamos la nave en un espacio institucional que conservaba su esencia industrial, pero elevado a la categoría de acontecimiento. La iluminación, la escenografía, la disposición de los invitados y la narrativa visual proyectada en pantallas construyeron una atmósfera sobria, contemporánea y profundamente alineada con la identidad de Messer. El recorrido por las instalaciones —diseñado para autoridades, directivos e invitados— fue pensado como un viaje. No solo mostraba máquinas, procesos o tecnología; mostraba propósito. Medicina, alimentación, industria avanzada, eficiencia energética, seguridad… Cada pasillo, cada zona de trabajo, cada explicación técnica encontraba su traducción narrativa en aquello que la planta significaba: competitividad, innovación, empleo y sostenibilidad. La presidenta de Navarra, María Chivite, lo resumió durante su intervención: “Proyectos como el de Messer mejoran directamente la vida de las personas”. Y ese espíritu fue el que guiaba el evento: presentar una industria que no solo produce, sino que transforma.
Stefan Messer —propietario del grupo y anfitrión de la jornada— repasó los 125 años de trayectoria de la compañía. Europa, Asia, América; plantas, laboratorios, redes logísticas; eficiencia, seguridad, precisión. La presencia de la familia Messer en Estella simbolizaba el peso real que esta inversión tiene dentro de su estrategia global.
Rubén Folgado, director general de Messer Ibérica, describió la nueva planta como un refuerzo claro en competitividad para la compañía. No era un proyecto complementario, sino una pieza central en su crecimiento en la Península Ibérica.
Y desde Navarra, la respuesta fue unánime: esta inauguración no representaba solo un logro empresarial, sino una contribución directa a la cohesión territorial, a la economía local y al posicionamiento de la región dentro de la transición energética.
El evento, la producción audiovisual, la cobertura mediática y la narrativa construida en torno a la inauguración permitieron que el mensaje trascendiera la propia fábrica. La llegada de Messer se entendió no como un hecho aislado, sino como un símbolo: Navarra sigue siendo un territorio donde la industria de alta calidad encuentra espacio para crecer, innovar y proyectarse hacia el mundo.
La Agencia x Navarra Capital convirtió aquella mañana en Estella en algo más que una visita protocolaria. La transformó en un punto de inflexión, en un relato industrial de futuro, en una manera de mirar a Navarra como un lugar donde la industria respira nuevos aires.