Elena Asins Menhires 2.0 | Navarra Capital

viernes, 17 agosto 2018

Elena Asins, la mujer del menhir

El Museo de la Universidad de Navarra estrena la exposición de una mujer valiente, interesada en la poesía concreta y la abstracción geométrica. La primera en poner la tecnología al servicio del arte. El espíritu de Elena Asins, autora tristemente desaparecida, rodea la muestra 'Menhires' y nos lanza a través de sus monolitos el siguiente reto: continuar la búsqueda de un arte exacto y verdadero formulado desde la belleza de la matemática. ¿Le ayudamos?

Jesús Jiménez
Pamplona - 28 abril, 2018

Exposición 'Menhires' de Elena Asins (FOTO: Manuel Castells).

Exposición 'Menhires' de Elena Asins (FOTO: Manuel Castells).

Si nos sumergimos en el túnel del tiempo y nos situamos en una época indeterminada entre finales del neolítico y la edad del bronce, descubriremos los primeros menhires. Monumentos megalíticos formados por una única piedra vertical, con la base semienterrada para que se mantenga en pie, ¿cuál puede ser su significado? ¿Por qué o en honor de quién los levantaron aquellos hombres primitivos? Son cuestiones que han acompañado a la humanidad desde siempre.

Ahora, volvamos a nuestra máquina del tiempo y situémonos en torno a los años sesenta del siglo pasado. La imagen que descubrimos es la de una mujer valiente que siempre siguió su propio intinerario a partir de las influencias que ejercieron en sus investigaciones el filósofo y matemático Ludwi Wittgenstein, el arquitecto Mies van der Rohe o el artista Walter de Maria. A contracorriente, Elena Asins, mostró interés desde el primer minuto por la poesía concreta y la abstracción geomética y, además, fue pionera en el uso de la tecnología al servicio del arte.

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(FOTO: Manuel Castells).

Estamos ante una figura multidisciplinar (artista plástica, escritora, conferenciante, crítica de arte) que basó su lenguaje plástico en el cálculo sistemático generado por ordenadores. En palabras de las personas que le conocieron: lo usaba como un lapicero o un pincel que utilizó para manifestar su mundo interior y, sobre todo, una de sus principales intereses: las estructuras con las que descubrir y describir mundos y construir habitáculos. En definitiva, un espíritu inquieto que condicionó su trayectoria a un anhelo de tipo vital: buscar el arte exacto y verdadero formulado desde la belleza de la matemática.

Lamentablemente, ya no podemos contar con el genio de Asins pero si nos acercamos al Museo Universidad de Navarra a disfrutar de su exposición ‘Menhires’, podremos hacernos una idea aproximada del enorme choque emocional que debió producirse en el momento en que esta polifacética artista se enfrentó al “misterio” de los menhires.

LA CIUDAD DEMOCRÁTICA

(FOTO: Manuel Castells).

Fiel reflejo de esa actitud iconoclasta ante la vida es la pieza escultórica de 1995 titulada precisamente “Menhires”, que fue donada al Museo en 2014 y que forma el hilo conductor de esta retrospectiva. Hablamos de un conjunto formado por 40 monolitos, cada uno compuesto por un prisma cuadrangular que actúa, a su vez, como base para un cubo truncado lacado en negro.

Para aquellos incrédulos de este tipo de arte diremos, además, de que estamos ante un profundo estudio que hunde sus raíces en otra de las grandes pasiones que siempre movieron a esta artista: el diseño de una ciudad en equilibrio. Porque, para ella, todas las urbes de occidente tenían su punto de energía pero estaban descompensadas y, solo por eso, puso en marcha el proyecto inacabado “La Ciudad democrática”.

¿Y por qué Asins realizó semejante “perfomance”? ¿Por qué esa atracción por la geometría, las matemáticas, el cálculo exacto, en definitiva? Porque era su respuesta a las variaciones que se producen al explorar las posibilidades que se generan cuando una de estas figuras lacadas se giran. Se crea entonces un movimiento que bien podría calificarse precisamente como “poesía exacta” que no solo define un espacio sino que, además, produce una secuencia matemática bella, pura, muy atractiva a la vista y las pasiones de quien la contempla.

LA BELLEZA DE LAS MATEMÁTICAS

Como complemento, además, Menhires incluye una serie de pinturas de esta artista consagrada, que fue Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes del Gobierno de España en 2006 y Premio Nacional de Artes Plásticas de 2011 y algunas de cuyas obras forman parte de colecciones privadas y públicas de referencia como el Museo Nacional de Arte Reina Sofía, el Instituto Valenciano de Arte Moderno o el Museo de Bellas Artes de Bilbao, entre otros.

(FOTO: Manuel Castells).

En el caso de la exposición que ahora se podrá disfrutar en el Museo de la Universidad de Navarra las temperas sobre madera y papel que nos propone Asins aparecen como una representación plana de una misma idea geométrica: un cuadrado seccionado por uno de sus lados que, una vez más, siguen una secuencia determinada. Dichas representaciones, además, han sido cedidas para la ocasión por la galería Freijo y se completan, además, con una exquisita seleeción de una serie de carpetas realizadas por la artista que supone un juego de exploración geométrica para quien la contempla.

Una vez instruído el ánimo, por tanto, y con ganas de dejarnos embrujar por la belleza del juego geométrico y de las formas que nos propone Elena Asins (en el Museo Universidad de Navarra hasta marzo 2019), no está de más volver a esa máquina del tiempo para recordar las sabias palabras de Aristóteles quien en su Metafísica apuntaba que: “Yerran quienes afirman que las ciencias matemáticas no dicen nada acerca de la Belleza o de la Bondad”. Así lo vio Elena Asins en su exposición Menhires.


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