Su nombre parece escrito por la propia primavera. Nahia Campo. No resulta extraño que los recuerdos más íntimos de su infancia le hagan volar hacia praderas repletas de flores. "Papá, papá, ¿qué planta es esta?", preguntaba una y otra vez. Su padre se agachaba, tocaba el tallo y olía sus hojas: "Con esto podemos hacer una infusión de romero, sirve para aliviar dolores de cabeza". Contenta, brincaba de vuelta a casa para contar a su madre todo lo que había aprendido a lo largo del paseo. Aprovechaba también para recoger hierbas y fragancias en un revoltijo de colores y elaborar así un ramo improvisado. Sin saberlo, con aquellos pequeños gestos ya estaba ensayando el oficio que años más tarde marcaría su vida.

Natural de Funes, creció rodeada de fauna y flora. Su padre, Óscar, que posee formación como albañil, levantó la granja escuela y restaurante Halconeras de Sancho IV con sus propias manos. Ya ha transcurrido más de una década desde entonces, y el lugar, que ha conseguido un Sol Repsol recientemente, se ha convertido en el corazón de la familia. Entre los corrales, los olores de la cocina y el zumbido de los insectos en verano, nuestra protagonista forjó una mirada repleta de respeto por lo vivo.

"La naturaleza siempre me ha gustado, pero también la educación. Por eso, cuando llegó la hora de elegir, decidí estudiar Magisterio en la Universidad de Burgos", relata. Durante su formación, aprovechaba sus ratos libres para confeccionar diademas o letras con flores. "Al principio era solamente un hobby, pero de repente la gente empezó a interesarse y a preguntarme cada vez más. Así que, hace dos años, opté por volver a casa y emprender", agrega para precisar acto seguido que se ha habilitado un espacio para trabajar en el establecimiento de la familia.

TRABAJOS PERSONALIZADOS

El primer pedido "serio" se lo realizó una vecina del pueblo. Quería unos jarrones con flores para decorar su casa. Nahia recuerda aquel encargo con mucha ternura: "Trabajo con flor seca y preservada. Para ello se usa glicerina con agua. El tallo absorbe esa mezcla y el ramo puede conservarse durante muchos años. La vecina sigue teniendo las flores, y eso me hace muchísima ilusión".

Ramos de novia, tocados para el pelo, cuadros, diademas, prendidos para novio… Todas sus creaciones son personalizadas e "irrepetibles". Cada pieza nace de una conversación, de una historia concreta, de una emoción que se intenta traducir en colores y texturas. Lo cierto es que sus trabajos han traspasado las fronteras navarras y envía la mayoría de sus pedidos a lo largo y ancho de toda España. Galicia, Asturias, Cantabria, Madrid, Cataluña, Aragón... "Tengo muchos clientes en Andalucía, por ejemplo. En una ocasión incluso envié un ramo a Portugal", narra entusiasmada.

Comenzó su aventura emprendedora hace dos años, cuando decidió transformar su afición por las flores en Lilia Arte Floral.

Con una comunidad que supera los 1.600 seguidores, ha bautizado su proyecto en Instagram como Liliartefloral. Además de realizar diseños de todo tipo, organiza talleres. "Sobre todo vienen mujeres de entre 40 y 60 años. Hacemos varias actividades y las acompañamos con un buen picnic, cruasanes caseros o chocolate con churros. Todo lo que nace en Halconeras de Sancho IV es artesanal", apunta.

A sus 23 años, Nahia también echa una mano en el restaurante que gestionan Óscar e Inma Martínez, su madre. "De lunes a jueves hago pedidos de flores, y de jueves a domingo ayudo como camarera", aclara. Con materia prima de la zona, todos los platos que se sirven en Halconeras de Sancho IV se cocinan a la brasa. La familia Campo visita a diario su huerta para recoger alcachofas y borrajas, entre otras verduras. La autenticidad de su propuesta propició que la hermana de Nahia, Anaïs, se hiciera el año pasado con el III Premio Embajadores Emergentes del Producto Navarro en el marco de los IX Premios Alimenta Navarra. Además, Anaïs, responsable de cuidar a los animales de la granja, fue protagonista de una Entrevista de Trabajo.

Además de carne navarra, el establecimiento ofrece pescado y marisco procedente, en su gran mayoría, de Galicia. Una tierra que a Nahia le apasiona especialmente. "Allí hay muchísimas hortensias, mi flor favorita. Lo sé porque veraneamos ahí. En los ramos da mucho volumen y una elegancia que me inspira", concluye con una sonrisa que florece al ritmo de sus palabras.