La pamplonesa Leyre Sánchez apenas tenía cinco años cuando pisó por primera vez el tapiz del polideportivo Elizgibela de Burlada. Allí, entre colchonetas, barras y la mirada atenta de sus entrenadoras, la pequeña realizó sus primeros ejercicios de suelo sin imaginar que aquel lugar marcaría gran parte de su vida. Durante casi dos décadas creció entre esas paredes, primero como gimnasta y después como entrenadora. Y, cuando el club que la había visto formarse estuvo a punto de desaparecer, decidió salvarlo.
En 2024, tras estudiar Enfermería en la Universidad Pública de Navarra (UPNA), su entrenadora de toda la vida, que llevaba años al frente del Club Gimnástico Ibaialde, decidió cerrar una etapa profesional para dedicar más tiempo a su familia y a su trabajo. Sin embargo, su marcha dejó a Ibaialde sin relevo y condenó al club a desaparecer. «Me daba muchísima pena haber crecido aquí y que todo se perdiera. Si no lo cogía nadie, el club se iba a morir», recuerda esta joven de 24 años.
Fue precisamente durante su etapa universitaria cuando Leyre comenzó a prepararse también como entrenadora (obtuvo el título de Técnico Deportivo en Gimnasia Artística). Por eso, junto a su compañera de equipo Iraia Mateo, que estudió Magisterio Infantil y Pedagogía en la Universidad de Navarra, empezó a gestionar licencias, trámites administrativos y toda la estructura necesaria para levantar un nuevo club desde cero: «No sabía ni dónde me estaba metiendo, porque ni siquiera había sido entrenadora oficial todavía. Pero pensé que debía intentarlo».

Leyre trabaja junto a su compañera de equipo Iraia Mateo, quién estudió Magisterio Infantil y Pedagogía en la Universidad de Navarra.
Así, decidieron entrenar en las mismas instalaciones y mantuvieron a buena parte de las gimnastas, pero construyeron una entidad desde cero: Meraki. El nombre tampoco fue casual. ‘Meraki’ es una palabra de origen griego que significa «hacer algo con pasión, creatividad y alma». Una definición que encaja perfectamente con la forma en que ambas entienden su trabajo. «Lo hacemos por vocación. Es imposible dedicarte a esto solo por dinero. Lo hacemos porque nos apasiona», remarca Leyre.
Dos años después, aquella apuesta casi impulsiva ya se ha consolidado. El club reúne a cerca de 80 niños y niñas de entre 5 y 19 años. Seis entrenadores trabajan con los grupos de iniciación y escuela, mientras que Leyre e Iraia dirigen la parte competitiva. De hecho, el club vivirá uno de los momentos más especiales de su corta historia al participar por primera vez en el Campeonato Nacional Base Divina Seguros, que se celebrará entre el 23 y el 28 de junio en el Navarra Arena.
LA FILOSOFÍA DEL CLUB
La filosofía de Meraki se basa en algo más que la técnica. Según sus entrenadoras, quieren que los alumnos y alumnas aprendan valores que les acompañen fuera del gimnasio. El esfuerzo, la constancia, la gestión de la frustración o la capacidad para enfrentarse a los miedos forman parte de cada entrenamiento. «Cuando una niña tiene miedo, no le decimos simplemente que lo haga. Hablamos con ella, buscamos alternativas y le enseñamos que hay que afrontarlo. Son aprendizajes que luego sirven para la vida», desgrana.
Ese acompañamiento cercano ha ayudado a construir uno de los rasgos del que presumen con más orgullo: la unión del grupo. En Meraki, los éxitos individuales se celebran como victorias colectivas: «Cuando una gimnasta consigue por fin un elemento que llevaba semanas intentando, el resto corre a abrazarla como si el logro fuera propio. Somos como una pequeña familia. El éxito de una es el éxito de todas». Horas compartidas de entrenamiento, viajes y competición han fortalecido unos lazos que, según sus entrenadoras, «se perciben desde fuera».
Por eso, el crecimiento del club no se detiene. Entre sus objetivos figuran aumentar el número de entrenadores para responder a la creciente demanda y seguir impulsando la gimnasia artística en Navarra. También quieren atraer a más niños para reforzar la competición masculina.

El club reúne a cerca de 80 niños y niñas de entre 5 y 19 años, y entrena en las instalaciones del polideportivo Elizgibela de Burlada.
Pero antes de pensar en el futuro más lejano, Meraki tiene una cita marcada en rojo en el calendario. Diez gimnastas del club, con edades comprendidas entre los 9 y los 19 años, competirán por primera vez en el Campeonato Nacional Base Divina Seguros. Las deportistas afrontarán pruebas de salto, paralelas, barra y suelo en un certamen que reúne a algunas de las mejores promesas del país.
Para las gimnastas, supone «una recompensa» al esfuerzo realizado durante toda la temporada. Para Leyre, además, tiene un significado especial: «Cuando era niña, soñaba con participar en un Campeonato de España. Nunca llegué a hacerlo como deportista y durante años guardé esa pequeña espina. Siempre veía estos campeonatos y me imaginaba allí. Ahora poder acompañar a mis niñas es cumplir una parte de ese sueño».
DOS COMPETICIONES NACIONALES EN NAVARRA
Entre el 23 y el 28 de junio, la pista de Navarra Arena acogerá tanto el Campeonato Nacional Base Divina Seguros como la Final de la Liga Iberdrola de Clubes.

Leyre Sánchez, junto a algunas de las gimnastas que participarán en el campeonato nacional.
Ambos eventos, organizados por la Real Federación Española de Gimnasia junto con NICDO y en colaboración con la Federación Navarra de Gimnasia, reunirán a más de 2.000 gimnastas procedentes de 110 clubes de catorce federaciones autonómicas. En este caso, Navarra contará con una representación de 71 gimnastas de seis clubes: CD Ardoi, Backflip, Meraki, Club de Tenis Pamplona, AD San Juan y CD Amaya.
Las entradas pueden adquirirse a través de la página web de Navarra Arena, la taquilla de Baluarte y el punto de venta de NICDO en el Centro Comercial La Morea.










