Los ganadores de los XVII Premios Anuales de la Academia Navarra de Gastronomía recibieron el cálido aplauso del sector en la gala de entrega de dichos galardones. Cerca de 200 invitados abarrotaron este jueves la sede de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios de Navarra, escenario de la entrega de estos reconocimientos. Unos premios que tienen como colaborador principal a la Acción Social de Caja Rural de Navarra (representada para la ocasión por Juan María Ayechu); así como el apoyo de Aceites Castillo de Monteagudo (propiedad de José María Sanz Magallón, marqués de San Adrián, presente también en el acto), Reyno Gourmet y Bodegas Ochoa.
Entre otros, destacó la presencia de toda la familia Idoate, propietarios de los restaurantes Europa, Alhambra y el Mercao, quienes no quisieron perderse el momento en que su hermana Pilar recibió el premio a la Trayectoria Profesional. Otro tanto puede decirse de Jaione Echarri, reconocida como Mejor Jefe de Sala por su trabajo en el restaurante Molino de Urdániz, quien acudió acompañada por su marido y chef de dicho establecimiento, David Yárnoz, así como por parte de su equipo.

Martin Sarobe y José Maria Aierdi, junto a la ganadora del premio a la Trayectoria Profesional, Pilar Idoate.
Además, gran parte de la familia Castel Ruiz arropó a Enrique Castel, galardonado con el premio Promoción y Defensa del Producto Agrícola Navarro por su apoyo decidido a lo largo de toda su vida de la alcachofa blanca de Tudela y su desempeño como figura clave en los orígenes de este clan familiar. Y amigos, familiares y empleados del restaurante La Olla asistieron en primera fila a la entrega del reconocimiento en la categoría de Mejor Gestión de Restauración a su compañero Fermín de Prados. Una emoción y alegría que también estuvieron presentes cuando Carlos Rodríguez (Mejor Coctelero) accedió al improvisado escenario para recibir el aplauso a una merecida trayectoria como bartender, profesión de la que ha hecho su santo y seña en Navarra.
Al aplauso, se sumaron las autoridades presentes como el consejero de Desarrollo Rural del Gobierno de Navarra, José María Aierdi; Alejandro Toquero, alcalde de Tudela; el presidente de Cámara Navarra, Javier Taberna; o la directora general de Comercio y Turismo del Gobierno de Navarra, Ana Rivas, entre otros.
DEFENSA Y PROMOCIÓN DE LO LOCAL
El homenaje no solo se quedó ahí. También se trasladó y estuvo muy presente en los discursos que tuvieron lugar a lo largo del encuentro. Sobre todo, en las intervenciones de los presidentes de la Academia Navarra de Gastronomía y la Real Academia, Martín Sarobe y Luis Suárez de Lezo respectivamente.
De esta manera, el primero quiso poner en valor que la gastronomía es reflejo de la identidad y el compromiso de Navarra con el producto local, el sector primario y quienes, día a día, hacen posible que se siga disfrutando de sabores auténticos y arraigados al territorio. «Es imprescindible seguir impulsando el reconocimiento y apoyo a nuestros ganaderos, hortelanos, productores y a toda la industria alimentaria que con su esfuerzo mantienen vivo nuestro legado culinario», defendió.

Luis Suárez de Lezo, presidente de la Real Academia de Gastronomía, valoró «las trayectorias ejemplares» de los premiados.
Siguiendo ese argumento, insistió en el empeño que mantiene la Academia por educar a las nuevas generaciones en el valor del producto fresco, la historia y la tradición que han definido a la región. «Es urgente recuperar la conexión con lo que comemos y con quienes lo hacen posible porque la alimentación no es solo una necesidad biológica, sino también un acto de identidad y cultura», subrayó.
Martín Sarobe: «Es imprescindible seguir impulsando el reconocimiento y apoyo a nuestros ganaderos, hortelanos, productores y a toda la industria alimentaria»
Al mismo tiempo, instó a llevar a los jóvenes a los mercados locales, las huertas y las lonjas para que vean con sus propios ojos lo que significa la producción sostenible: «Debemos enseñarles a distinguir los alimentos de temporada, a cocinar con ingredientes frescos y entender por qué una alimentación basada en productos naturales es más saludable, más sostenible y respetuosa con el medio ambiente».
Ante este escenario, Sarobe resaltó que los premios de su institución «son el reflejo del talento, la dedicación y la pasión de quienes contribuyen a que Navarra siga siendo un referente en el mundo gastronómico»: «Desde la Academia Navarra de Gastronomía reafirmamos nuestro compromiso con la salvaguarda de nuestras tradiciones, el apoyo a nuestros productores y la promoción de la Comunidad foral como un destino de turismo gastronómico de primer orden». Por ello, instó a seguir trabajando juntos para que la Comunidad foral «continúe siendo un motivo de orgullo con un sello de identidad inconfundible».
MOTOR ECONÓMICO Y DE EMPLEO
En esa misma línea se expresó Luis Suárez de Lezo, quien en nombre de la Real Academia de Gastronomía quiso agradecer el esfuerzo de la organización por hacer visibles trayectorias ejemplares dentro del sector. «Estos premios son muy importantes porque muchas veces no somos conscientes de lo intenso que es el día a día de quienes trabajan en la gastronomía. Reconocer su labor es también reconocer la de todo un colectivo que es fundamental no solo para nuestra cocina, sino también para el país», enfatizó.
Suárez de Lezo remarcó que la gastronomía es un pilar esencial de nuestra vida cotidiana, y no solo desde el punto de vista cultural. «Es un motor económico y de empleo. Un estudio reciente que realizamos desde la Real Academia junto con KPMG cifra en un 27 % el impacto de toda la cadena de valor gastronómica en el PIB nacional, y en un 33 % en términos de empleo directo e indirecto. Uno de cada tres empleos tiene que ver, de una forma u otra, con la gastronomía», aseguró.

La capilla de Cámara Navarra se llenó para los XVII Premios Anuales de la Academia Navarra de Gastronomía.
De ahí que destacara también su influencia en otros ámbitos clave como el turismo: «El 30 % de los visitantes que llegan a España lo hacen atraídos principalmente por nuestra oferta gastronómica», agregó al tiempo que vinculó esta actividad con la salud, la sostenibilidad o la educación. «Por eso es tan relevante contar con instituciones como la Academia Navarra de Gastronomía, que trabaja con rigor y convicción para poner en valor la riqueza del producto y la tradición gastronómica de la Comunidad foral. Sois un referente, y eso se nota en actos como este. Mi enhorabuena por el trabajo que hacéis y mucho ánimo para continuar con esta labor tan necesaria», remató.
José María Aierdi: «En el ámbito de la gastronomía, estamos obligados a volver a la raíz y los orígenes para buscar la innovación»
En la clausura intervino José María Aierdi, consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente. Sus primeras palabras fueron de agradecimiento a los premiados, de los que dijo que son «un elenco de lujo de esa cultura que encierra la gastronomía navarra y que implica un saber hacer con una materia prima extraordinaria». Y, en línea con lo expresado por Suárez de Lezo, destacó la importancia de la defensa y la promoción de los productos de cercanía. «En un momento en el que factores como el cambio climático, la incorporación tecnológica o digital en la alimentación o la globalización parece que vayan a cambiar la gastronomía moderna, estamos obligados a volver a la raíz y los orígenes para buscar la innovación a partir de una premisa que no debemos olvidar», remató.