Los accidentes en altura siguen siendo uno de los riesgos más graves y más evitables del sector de la construcción en Navarra. Así lo ha vuelto a recordar el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN), que recientemente lanzó una campaña de buenas prácticas para concienciar al sector y exponer diferentes métodos de protección colectiva e individual. La iniciativa se presentó en una jornada técnica celebrada en Huarte, donde la directora gerente del ISPLN, María Ángeles Nuin, marcó un objetivo: llegar a los «cero accidentes por caídas de altura».
Esta iniciativa pone el foco sobre un dato alarmante: en torno al 23 % de los accidentes laborales graves, muy graves o mortales investigados en Navarra en la última década se deben a caídas desde altura. Y el sector de la construcción es, con diferencia, el más castigado. Concretamente, entre 2016 y 2025 el ISPLN investigó 521 siniestros de esta gravedad. De ellos, 121 estaban ligados a caídas de altura y dejaron dieciséis personas fallecidas, quince de ellas en la construcción.
El mensaje de la administración ante este contexto tan crítico es que «estos accidentes se pueden evitar». Especialmente en verano, cuando se multiplican los trabajos en cubiertas y con ellos el riesgo. «La clave está en planificar cualquier intervención en altura, por pequeña que sea. Y en priorizar los sistemas de protección colectiva, los que quedan integrados de forma estable en el propio edificio. La protección individual, que carga la responsabilidad sobre cada trabajador, debería ser siempre el último recurso o un complemento dentro de un plan más completo».
Jacar ha colaborado en la campaña aportando su experiencia con estos sistemas. La empresa los instala y los utiliza a diario en sus obras de rehabilitación de fachadas e impermeabilización. De hecho, en 2025 abrió una línea de negocio dedicada por completo a la distribución y el montaje de soluciones anticaídas. Para ello firmó un acuerdo con MSA Latchways, uno de los principales fabricantes mundiales de líneas de vida y sistemas de protección. Dicha firma ha formado y homologado al equipo de Jacar como instalador oficial de sus sistemas, una acreditación que habilita a la empresa navarra para montar las líneas de vida, certificarlas y realizar la revisión anual que exige la normativa (dicha tarea solo puede llevarla a cabo un instalador homologado por el propio fabricante). Es decir, para acompañar la seguridad de la cubierta durante toda su vida útil, y no solo el día de la instalación. Jacar trabaja además como instalador certificado de Rothoblaas, otro de los fabricantes de referencia en sistemas de seguridad en altura.
Solo en el último año, Jacar ha instalado diversas protecciones colectivas que han permitido asegurar unos 62.500 m2 de superficie elevada en viviendas, edificios públicos y naves industriales. Además, ya suma un total de dos kilómetros de línea de vida dispuesta en cubiertas que requerían este sistema de protección individual. La compañía prevé aumentar considerablemente estas cifras de cara al próximo ejercicio, dada la creciente demanda derivada de la instalación de placas solares en cubiertas y la necesidad de proteger estos espacios frente al riesgo de caídas.
«La normativa y estas campañas van en la buena dirección. Lo que defendemos es sencillo: la cubierta tiene que estar preparada para trabajar con seguridad antes de que suba el primer operario. Que protegerse no dependa de cómo venga el día, sino que esté resuelto desde el principio, dentro de un plan integral. Para nosotros el riesgo se quita antes de subir, no en mitad de la ejecución del tejado. Siempre ha sido la forma de trabajar de Jacar«, resalta Miguel Ángel Jiménez, gerente de la compañía.
El vídeo oficial de la campaña y el listado con los sistemas de seguridad y las recomendaciones oficiales del Gobierno foral, ejemplificadas por Construcciones Garbayo Chivite, Construcciones Mariezcurrena, Ecay Construcciones, Obras Especiales y Jacar, puede encontrarse en el portal de Salud Navarra.













