Más de 600 centros educativos de once provincias participarán este año en ‘El Gran Concurso del Hormigón’, una iniciativa creada el año pasado por el Colegio Oficial de Arquitectura Técnica (COAT) de Navarra que busca despertar vocaciones y combatir la «alarmante escasez» de arquitectos técnicos en España. La segunda edición del certamen, que se celebrará entre abril y mayo, reunirá a miles de estudiantes en una competición que combina ciencia, creatividad y una causa «de profundo calado social»: formar a los profesionales «que harán posible la construcción de los dos millones de viviendas previstas para los próximos años en el país y necesarias para revertir la crisis de vivienda».
Según indicó el COAT, la falta de relevo generacional «amenaza con dejar sin cubrir hasta el 75 % de las vacantes en el sector», que demandará 20.000 nuevos perfiles técnicos «para afrontar la emergencia habitacional del país». Con este objetivo, COAT Navarra lanzó en 2024 la primera edición del concurso, que «superó todas las expectativas» al implicar a más de un millar de alumnos de 40 centros forales. El triunfo fue para la Ikastola Paz de Ziganda, con una muestra de hormigón que alcanzó una resistencia de 33,7 N/mm2. El IES Benjamín de Tudela, con una resistencia de 32,5 N/mm2, y el IES Julio Caro Baroja de Pamplona, con 32,1 N/mm2, completaron el podio final del certamen.
«Queríamos que los jóvenes no solo conocieran el hormigón como material, sino que entendieran el papel fundamental que desempeñan los arquitectos técnicos en la creación de espacios habitables. Ver su entusiasmo y creatividad nos confirmó que esta es una buena vía para despertar vocaciones reales en una profesión con mucho futuro», aseguró Ramón Lakuntza, gerente de COAT Navarra. El interés de colegios de otras provincias ha hecho que el certamen crezca a lo largo y ancho del país: participarán centros de Álava, Asturias, Burgos, Cádiz, Cuenca, Gipuzkoa, León, Pontevedra, Salamanca y Zaragoza, además de Navarra.
La coordinación logística (kits con materiales, soportes explicativos y 15.000 folletos informativos) corrió a cargo de COAT Navarra, que contó con la colaboración del centro especial de empleo Alhama Cintruénigo. «Su implicación y profesionalidad han sido clave para llegar a todo el territorio de forma ágil y eficaz», subrayó Jesús Mari Sos, presidente del colegio profesional.
CÓMO FUNCIONA EL CONCURSO
La mecánica es sencilla. La semana del 3 de abril, los centros comenzarán a amasar el hormigón tras recibir los materiales (cemento, arena, grava y agua) proporcionados por COAT Navarra. Durante la semana del 5 de mayo, laboratorios especializados en cada provincia someterán las probetas a una prueba de compresión para medir su resistencia. Los resultados se publicarán la semana del 12 de mayo, y se conocerán los centros ganadores en cada territorio. Ese mismo mes se celebrará de forma telemática la primera «final nacional» entre los campeones provinciales.
El concurso también premiará la originalidad. Con el fin de acercar la arquitectura técnica a los más jóvenes desde un enfoque creativo, se otorgará un «Reconocimiento a la creatividad» a los mejores vídeos, fotos y diseños sobre el proceso de elaboración del hormigón o la profesión. En 2024, este galardón fue para el Colegio Calasanz, mientras que el IES Plaza de la Cruz y el Colegio Sagrado Corazón quedaron en segundo y tercer lugar, respectivamente.
«Si queremos afrontar con garantías los retos habitacionales del país, necesitamos atraer talento joven hacia una profesión clave y aún poco visible. Este concurso es una herramienta poderosa para conectar con las nuevas generaciones y mostrarles que la arquitectura técnica ofrece estabilidad, desarrollo profesional y un impacto social directo», concluye Sos.
La profesión enfrenta dificultades para cubrir las vacantes «debido a la falta de relevo generacional, situación agravada en la Comunidad foral desde el cierre de la Escuela de Arquitectura Técnica de la Universidad de Navarra en 2016″. «A pesar de la difícil situación que atravesaba la profesión durante la crisis del ladrillo, actualmente la demanda es alta, con un salario medio superior a los 40.000 euros y un buen convenio sectorial», recalca el presidente.