Apenas seis horas después de haber anunciado la suspensión de todas sus operaciones en la capital navarra «ante la imposibilidad de asumir unilateralmente y por más tiempo las crecientes pérdidas», Ride On, la empresa adjudicataria del servicio de alquiler de bicicletas eléctricas en Pamplona, dio marcha atrás en su decisión.
De esta manera, la suspensión del servicio, prevista en un principio para el sábado 5 de abril, queda cancelada. «Tras una nueva reunión con el Ayuntamiento de Pamplona, hemos acordado ultimar la negociación de un preacuerdo que nos permita continuar con las operaciones del servicio», trasladó la empresa.
Así, el Consistorio y Ride On analizan diferentes fórmulas para asegurar, por una parte, que la empresa pueda afrontar sus pagos más acuciantes pese a las pérdidas que acumula. «Por otra parte, el Ayuntamiento busca asegurar que el servicio siga dispensándose con unas tarifas asequibles para la ciudadanía», defendió este en un comunicado.
Ambas partes dejaron constancia de que «las posturas no se encuentran alejadas», de que «las posibilidades de entendimiento son reales» y de que «la voluntad de seguir dispensando el servicio es compartida». «Llegados a este punto, tanto el Ayuntamiento como la empresa concesionaria del servicio de bicicletas eléctricas han decidido darse unos días para concretar las condiciones de un preacuerdo que salve la situación. Dada la importancia social y económica que supone para miles de pamploneses y pamplonesas el mantenimiento de un servicio de estas características, ambas partes han acordado igualmente actuar con la debida discreción hasta que ese preacuerdo sea una realidad».