La empresa navarra Viveros Villanueva, que «produce y distribuye plantas de viña por toda Europa, hace años que trabaja con el sector vitivinícola de Baleares, sobre todo con variedades autóctonas; y ahora hemos conseguido que se traslade a la isla para salvar las plantas de este año”, explicó el Gobierno Balear en un comunicado.
Todos los años, la compañía navarra traslada el material vegetal de Baleares a sus instalaciones en Larraga para injertarlo y procesarlo; pero este año,
PROYECTO DE MESES
Es la primera vez en cinco generaciones de existencia que la compañía traslada sus plantas de producción fuera de Navarra: “Unas veces por unos y otras por otros, había que hacer el esfuerzo de trabajar con Mallorca y estamos encantados porque todo está saliendo bien, tanto para nuestros clientes de la Isla, como para nosotros, que estamos viviendo una experiencia nueva, positiva y, por supuesto, beneficiosa”. También es la primera vez que los bodegueros baleares realizan los injertos de vid en la Isla.
El jefe del Servicio de Agricultura de la Conselleria de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca, Andreu Joan, explicaba a los medios y 
Este mes de marzo se acabará el proceso del injerto, después se tiene que estratificar (unir las dos plantas, la variedad con el patrón) y, finalmente, plantarlo en el campo. En total, se han producido trescientas cincuenta mil plantas que ya están destinadas a la vendimia de 2018.
LLEGADA DE XYLELLA FASTIDIOSA
La firma navarra es la principal empresa a nivel nacional en la producción y comercialización vitivinícola y un socio preferente del sector en Baleares por su interés en variedades autóctonas mallorquinas como callet, manto negro, moll, giró ros y gorgollassa. Hasta hace unos meses, responsables de los viveros acudían a la isla en busca de mudas de estas variedades. Posteriormente, las trasladaban a Navarra, donde realizaban los injertos en las plantas que, por último y de vuelta a Mallorca, ofrecían a los viticultores locales. Estos son en última instancia los que se ocupan del cuidado de las viñas y de la extracción del vino.
La llegada de la Xylella fastidiosa lo ha cambiado todo. La propagación de la bacteria, conocida popularmente como el ébola de los olivos, llevó al Ministerio de Agricultura y Pesca a prohibir la exportación de material vegetal de las Islas mediante una resolución de finales del pasado mes de enero. Una medida fitosanitaria obligada para contener el avance de la plaga. En ese momento, los directivos de la empresa navarra decidieron que la solución pasaba por “llevar la montaña hasta Mahoma”. Así, los nuevos campos de multiplicación de viña instalados en Felanitx y Manacor dibujan un remedio rentable a lo que en principio parecía un callejón sin salida.
Según el jefe de Servicio de Agricultura: “si estos viveros no hubieran optado por venirse a la isla, la única solución habría pasado porque el payés hubiera plantado el pie y lo hubiera injertado directamente, pero eso habría comportado un año de pérdida ya que el proceso de criar una planta dura unos 18 meses”. La solución finalmente adoptada, el traslado de los campos de multiplicación de viña navarra a Mallorca, “es una solución rápida, eficaz y muy buena para el sector”, subraya Andreu Joan. En el mismo sentido se explica el gerente de Viveros Villanueva: «Antes, recogíamos en Mallorca las yemas, las traíamos a Navarra y, en un año, se llevaba allí la planta. Esta vez, nosotros somos quienes estamos continuamente viajando a la isla para controlar el proceso de la planta en los campos baleares; que por cierto, van evolucionando muy bien”.
El cambio de la mecánica de trabajo ha conllevado el traslado de 19 trabajadores a las nuevas instalaciones mallorquinas; además, han contratado a trabajadores de la isla que, en estos momentos ya dedican su tiempo a perfeccionar lo que será el viñedo de 2018. En todo caso, Villanueva resalta lo curioso de la situación para la empresa, cuyo origen estuvo ligado al de otra plaga, la de la filoxera de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. «Yo pertenezco a la quinta generación de esta empresa que surgió a raíz de otra plaga que afectó a la planta, la filoxera. No obstante, es la primera vez en la historia que nos vamos a producir fuera”, asegura.
FOTOGRAFÍAS cedidas por Viveros Villanueva.











