jueves, 23 mayo 2019

Ana y la moda Locking

El nombre de Ana Locking es uno de los que más respeto genera en Madrid Fashion Week. La diseñadora castellanomanchega se ha conseguido labrar uno de los perfiles más valorados de la pasarela masculina a base de esfuerzo y de sorprender a su público, que normalmente cae rendido ante sus creaciones. José Luis Díez-Garde ha hablado con ella para VanityCapital.

Redacción
Madrid - 12 enero, 2019

Ana Locking y Paco León han creado una colección inspirada en la serie 'Arde Madrid'.

Ana Locking y Paco León han creado una colección inspirada en la serie 'Arde Madrid'.

Ya sea por sus impactantes presentaciones, sus cuidadas notas de prensa o su fascinante mezcla de materiales, la cita con Ana Locking es imprescindible cuando llega la semana de la moda. Crea una mujer elegante y femenina que a la vez resulta rompedora, y un hombre que rompe barreras, pero que conserva siempre algo de elegancia clásica.

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En el cara a cara, además, la diseñadora te gana. Divertida, amable, sincera y con uno de los discursos mejor construidos de la moda patria, charlar un rato con ella es tener la sensación de que has invertido bien tu tiempo. Apasionada de las artes, la pasión con la que explica sus creaciones te cautiva. Tanto que no es de extrañar que el mismísimo Paco León haya confiado en ella para crear el ‘merchandising de autor’ de su exitosa serie ‘Arde Madrid’. ¿El resultado? Un verdader éxito… otro más, como el de su última colección, en la que puso a bailar a Madrid Fashion Week las complicadas coreografías del movimiento Voguing en uno de los desfiles que ya han pasado a la historia.

Eres una de las diseñadoras que temporada tras temporada sorprende en Madrid Fashion Week, ¿cómo se consigue?

No lo sé… con mucho esfuerzo, tiempo y dedicación. Cuando te apasiona tu trabajo, te sale solo. Disfrutas contando cosas diferentes cada temporada. Empleas muchas energías y trabajo para buscar horizontes nuevos. Esta temporada me han dicho que gustó mucho la colección, fue anímicamente muy divertida y colaborativa, y muy inclusiva. Además, todas mis colecciones son una ruptura con la anterior, ya que nunca parto de lo que he hecho anteriormente.

¿La gente llega a saber todo el trabajo que hay detrás de una colección de moda?

La gente que valora la moda sí, pero lo cierto es que no hay mucha gente así. Incluso hay personas de la cultura que no considera la moda como cultura. El otro día lo hablaba en la exposición ‘Modus’, que reflexiona sobre los trajes españoles: ese tipo de exposiciones ayudan mucho a valorar este campo. Se considera muchas veces un arte menor, pero poco a poco se le está consiguiendo dar otro punto de vista. La moda va más allá de lo empresarial. Ahora hay muchos medios que solo hablan de lo económico, no de la pasión y reducir eso a temas monetarios es reducir la cultura.

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Tus desfiles son difíciles de olvidar, ¿pero hay alguno que guardes en la memoria de manera especial?

Sí. ‘Forever’, por ejemplo, que está dedicado a la vida. Reunía muchas emociones porque se creó en un momento muy especial en el que había compañeros que nos habían dejado. Me hizo reflexionar: un día estás aquí y otro no, y que lo que tengo que hacer lo tengo que hacer de verdad, porque lo sienta así. Y el último desfile también fue muy especial. Hablaba del ‘Voguing’, el tipo de baile que nace en los 80 inspirado por las poses de las modelos de Vogue. Era una forma de hablar de la aceptación de nosotros mismos. Era un movimiento muy inclusivo, donde daba igual la raza, la identidad de género… Todo el mundo tenía cabida y todo el mundo se podía expresar como quisiera, y así deberíamos ser en la vida. Creo que finalmente si haces los que quieres con la libertad y energía, al final todo se entiende. Cuando eres tú mismo, lo que juzguen los demás no te importa y eso ha cambiado mucho mi perspectiva. Hay que ser más permisivo.

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¿Y tú te has animado a bailar Voguing?

Lo estoy aprendiendo, pero es muy difícil. Se basa en la improvisación y todo el mundo responde de una manera diferente, pero hay que aprender un código y unos recursos. Yo tengo formación de baile contemporáneo y clásico y me encantaría saber bailar esto, pero voy poco a poco, tiempo al tiempo. Por ahora hago mis pinitos.

Te hemos visto colaborar con diferentes proyectos, por ejemplo, en el último trimestre, con Mar de Frades y ‘Arde Madrid’. Para firmas como la tuya, este tipo de colaboraciones qué importancia tienen.

Depende de la colaboración. La de Mar de Frades era algo pequeño, donde solo trabajamos la identidad de la botella. Esto me permitió abrir horizontes y conocer las bodegas, y te lanzas a entender un mundo y su filosofía, y lo haces todo desde el respeto y amor.

Lo de Paco León y ‘Arde Madrid’ ha sido otra cosa. Paco es un huracán, todo lo que hace es imparable y ha sido muy bonito el trabajo con él porque pude ver la serie antes que nadie y cuando hablábamos le entendía perfectamente. El proyecto era elaborar el merchandising de la serie, pero fue algo más. Paco y Ana [su pareja] querían que fueran obras de autor, sin inspirarnos en la época, pero mezclando la cultura que Ava Gardner traía España, esa mezcla que se producía en sus fiestas… De ahí surgió la idea de jugar con los viajes y hacer de Madrid el punto de unión. La propuesta se basaba en cintas de jacquard que juntan todo, la dirección de Ava, Madrid, el año… y todo con el logo de la serie y el de Ana Locking.

Eres de las pocas que sigue presentando hombre en Madrid Fashion Week, ¿qué te aporta la moda masculina?

Por una parte, los géneros se van confundiendo, pero también es bueno la diferencia. A mí me gusta la libertad de poder hacer lo que quieras, y me gusta el hombre y me gusta que me influya en la mujer. Y en mi caso lo hace desde la sastrería, que forma parte de mi formación, y me sirve para romper y crear una mujer con mucha identidad, y esa identidad es la libertad con la que trabajo. No hablo de prendas femeninas que se las ponen los hombres, sino de estructuras masculinas que pasan a la mujer, o tejidos femeninos que pasan al hombre. No me pongo límites y eso me funciona muy bien.

Reportaje para VanityCapital de José Luis Díez-Garde.

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