Cuidar el presente para garantizar el futuro. Esa podría ser la respuesta a uno de los grandes dilemas del mundo empresarial: cómo asegurarse de que una compañía está siempre lista para aprovechar una oportunidad, como una venta, la entrada de un socio estratégico, la fusión con un competidor o un relevo generacional, aunque esta llegue sin avisar. La realidad demuestra que una gran parte de las operaciones corporativas en España no llegan fruto de una decisión premeditada y planificada, sino de las propias inercias del mercado.
De hecho, más del 80 % de las ventas de empresas en este país se producen de manera reactiva, es decir, los compradores hacen valer sus ofertas sin que los propietarios se hubieran planteado desprenderse de sus compañías previamente. El problema es que, en estos casos, el vendedor «generalmente es incapaz de maximizar el precio obtenido por su empresa».
«La ausencia de preparación previa impide al propietario, por falta de tiempo y posibilidad de dedicación, presentar adecuadamente las fortalezas de la compañía y gestionar anticipadamente sus puntos débiles. Contar con una empresa bien estructurada y preparada permite anticiparse, aprovechar oportunidades, reforzar la posición negociadora del vendedor cuando se presenta la ocasión y proteger el legado construido», reveló Pablo Márquez de Prado, socio director de Asesoramiento corporativo en Abante, entidad financiera independiente especializada en asesoramiento financiero y gestión de activos.
Precisamente, esta es una de las principales conclusiones de la encuesta realizada por Abante a más de cien empresarios que, en los últimos cinco años, han llevado a cabo operaciones corporativas de distinta índole. Un estudio muy esclarecedor y útil que fue presentado este martes en la jornada ‘Cómo preparar tu empresa hoy para decidir mejor en el futuro’, celebrada en el Hotel Tres Reyes de Pamplona y a la que acudieron cerca de noventa profesionales.

Pablo Márquez de Prado expuso las conclusiones de una encuesta realizada por Abante a más de cien empresarios.
En este sentido, los errores más habituales tienen un denominador común claro: la falta de asesoramiento corporativo y financiero especializado antes, durante y después del proceso. Un problema que se refleja, por ejemplo, «en el hecho de haber negociado únicamente con un candidato y no haber generado un proceso competitivo», en no haber prestado «la debida importancia a los aspectos fiscales asociados a la transacción» o el haber tenido expectativas «poco realistas» sobre el valor de la compañía y la capacidad de los posibles compradores.
Por el contrario, la encuesta desglosa algunos aciertos que dotan de mayor valor a una misma compañía y muestra qué empresarios lograron los mejores resultados en este tipo de procesos. Se trata de quienes habían trabajado con antelación «una estructura patrimonial fiscalmente eficiente», especialmente palpable en el caso de Navarra; mantenían la información corporativa «bien ordenada y actualizada»; habían detectado potenciales interesados en su compañía; habían implicado a los accionistas, al equipo directivo, a la plantilla, a los proveedores y clientes en la operación; y se habían apoyado en asesores especializados.
EJEMPLOS CONCRETOS
Durante su exposición, el socio director de Asesoramiento corporativo en Abante acompañó este macroescenario de recomendaciones con algunos casos prácticos que permitieron aterrizar estas tesis. Por ejemplo, compartió el de una empresa que se vendía por 50 millones de euros. En una de las alternativas contempladas, quien vendía la compañía era el propio empresario, que tras los trámites tributarios y el pago de los debidos impuestos obtenía finalmente unos 35 millones en la operación. Un montante que invertía después durante treinta años al 5 %. Así, al cabo de tres décadas podía llegar a tener un patrimonio de 250 millones.
Sin embargo, el experto de Abante detalló a continuación cómo ese mismo empresario, si hubiera gestionado su compañía a través de un holding en lugar de hacerlo como persona física, habría conservado prácticamente los 50 millones íntegros. Y esa cifra, al 5 % durante 30 años, se convertiría en unos 350 millones. «Dedicar varios años a preparar una posible venta y tener bien organizada la estructura patrimonial puede hacerte ganar más de 100 millones de euros en un caso como este», concluyó Márquez de Prado.
Por eso, también hizo especial hincapié en «la vida después de la empresa». Y es que la encuesta pone de manifiesto igualmente que solo uno de cada cinco empresarios había reflexionado con antelación acerca de cómo gestionar su patrimonio y su tiempo tras la venta: «Cuando la persona se anticipa, decide a qué destinará su dinero y dónde invertirá su tiempo, todo es más natural. El nivel de satisfacción de ese 20 % de empresarios que han vendido su empresa tras una planificación es infinitamente superior al de quienes, incluso habiendo vendido bien, no hacen ese ejercicio».
ASESORAMIENTO PERSONALIZADO DESDE NAVARRA
Carlos Taberna, socio y director de Abante en Navarra, remató esta idea profundizando en el proceso de formación que la firma ofrece tanto a los empresarios como a sus familias durante los años previos a la venta y después de esta: «Prepararlos para su nueva vida es muy importante. Normalmente, su rutina se basa en una toma de decisiones constante, pero en nuestro mundo sucede justo al revés: lo recomendable es hacer una buena planificación y tomar pocas decisiones. De lo contrario, es fácil confundirse. El empresario sabe de su sector, pero en Abante le acompañamos y realizamos un seguimiento para ayudarle a visualizar ese nuevo camino».

Márquez de Prado es socio director de Asesoramiento corporativo en Abante, donde trabaja desde hace quince años.
En esta misma línea, Carlos García Ciriza, socio y también director de Abante en la Comunidad foral, incidió en que «el después es importante, pero el antes resulta esencial». «Cuando hacemos una planificación financiera, incluimos en un informe los activos que tiene el cliente: financieros, inmobiliarios y empresariales. Ellos son conocedores de la masa patrimonial aproximada que poseen, pero nosotros elaboramos una proyección hasta los cien años. Cuando tiene lugar la venta, el gestor activo de un patrimonio empresarial se convierte en un gestor pasivo de un patrimonio financiero, por lo que, si el cliente ya ha realizado un trabajo previo de planificación, el día posterior a la venta sabe perfectamente cual es el siguiente paso a dar y a dónde va a destinar todo su dinero», especificó.
SOBRE EL GRUPO ABANTE
El grupo Abante, constituido en 2002, firmó en 2019 una alianza estratégica con MAPFRE para crear «la plataforma independiente de asesoramiento financiero y gestión de activos más competitiva del mercado español». Desde entonces, ha llegado a acuerdos de integración con C2 Asesores, 360ºCorA, Dux Inversores, Welzia y atl Capital (pendiente esta última de la aprobación de la CNMV).
Los clientes de Abante suelen ser inversores particulares, grupos familiares y empresariales, family offices e instituciones que necesitan una propuesta global de asesoramiento financiero, patrimonial, inmobiliario y corporativo, así como un acceso especializado e independiente a todos los mercados y activos, financieros, alternativos e inmobiliarios.













