El Gobierno de Navarra aprobó, en la sesión extraordinaria celebrada este viernes, el anteproyecto de Presupuesto Generales de Navarra para el próximo 2026. Este se sitúa en un los 6.741,5 millones de euros, un 4,8 % más que este año, mientras que la cifra de gasto no financiero previsto se sitúa en los 6.318,6 millones, 3,5 más de lo contemplado inicialmente.
El consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, desgranó los datos más relevantes del anteproyecto, que incluye medidas propuestas por los socios de Gobierno y EH Bildu. Tomando como punto de partida el cuadro macroeconómico elaborado en el área de Economía del Gobierno de Navarra, explicó que «las previsiones nos apuntan a un crecimiento del 1,8 % del PIB» y recordó que se trata de una cifra «recientemente avalada por AIReF». «Sobre esa base, hemos confeccionado un anteproyecto con el que pretendemos dar cabida a las principales demandas de la ciudadanía, fundamentalmente en el ámbito de lo social», defendió.
Además, el consejero incidió en una cuestión «importante»: el anteproyecto «recoge una inyección económica dirigida a entidades del sector público relacionadas con la atracción y promoción industrial, el suelo industrial y la vivienda». Así, se contempla una aportación de 30 millones de euros para Sodena, el Instituto Navarro de Inversiones (INI) y Nasuvinsa, encaminada a «reforzar esa apuesta por uno de los sectores más estratégicos» de la región.
«El proceso hasta llegar a este anteproyecto siempre es un camino marcado por la negociación y el establecimiento de prioridades. Un trabajo compartido por todos los departamentos del Gobierno de Navarra que se encargan de diagnosticar cuál es la realidad en su ámbito de trabajo y, por tanto, ofrecen una perspectiva mucho más objetiva de esas demandas que debe atender el presupuesto», agregó.
Entre otras novedades, la principal partida del presupuesto de la Hacienda Foral de Navarra se destina al pago de la Aportación Económica al Estado, regulada en el Convenio Económico. Una partida que en 2026 se incrementa en un 6,6 %. «Este crecimiento, superior al de años anteriores, se debe a que, una vez finalizado el quinquenio 20-24, se plantea un escenario de posible negociación en el que se acuerde una nueva aportación para el quinquenio 25-29 sobre un nuevo año base, más allá de la regularización anual de la aportación definitiva sobre la aportación provisional calculada para el año 2025, que se hará efectiva en el primer trimestre de 2026», justificó el Ejecutivo foral.
A partir de ahora, el anteproyecto entra en una fase consultiva ante diferentes órganos antes de convertirse en el proyecto de ley definitivo, que se deberá tramitar en el Parlamento de Navarra.













