Grupo Anka cruza una vez más el Atlántico. La firma navarra, especializada en el diseño y fabricación de maquinaria de cuidado podal para ganado vacuno lechero, ya ha enviado a Argentina su primer equipo. Con esta operación, la compañía consolida su perfil exportador y refuerza un mapa de ventas que se expande a nuevos mercados estratégicos en Asia, Europa y América.
De hecho, en los últimos meses la empresa también ha logrado hitos relevantes en su expansión internacional como la primera instalación de una máquina suya en Pakistán, ya en marcha en una explotación local, o la entrega de otro equipo en Georgia a comienzos de año. A todo ello se suma la venta de su máquina número 600, un logro en la historia de esta compañía nacida en los años 80 gracias a la visión de su fundador, el veterinario pamplonés Adrián González.
NUEVOS DESTINOS
En la actualidad, Grupo Anka, formado por cinco empresas y cuya central se ubica en Orkoien, exporta más del 90 % de su producción a más de cuarenta países. Especialmente destacable es su presencia en Estados Unidos, México, Inglaterra, Italia y China, donde desembarcó en 2022. A esa lista se suman mercados como Francia, Marruecos, Grecia, Alemania, Ucrania, Letonia, Taiwán, Japón, Perú, Polonia, Hungría, Portugal, Eslovenia o Canadá, lo que refuerza su posicionamiento global en un sector que «gana relevancia para la competitividad de las explotaciones ganaderas».
En el plano económico, el grupo cerró 2024 con una facturación de 4,92 millones de euros, prácticamente en línea con el ejercicio anterior. Y. según detalla a Navarra Capital el CEO de la compañía, Eki González, la plantilla sigue creciendo poco a poco. Así, ha pasado de sumar 32 empleados en 2022 a contar con 37 en la actualidad.
LA NUEVA FÁBRICA
En julio de 2024 entró en funcionamiento la nueva fábrica del polígono Cruz Blanca de Orkoien, que reemplaza a la sede de Noáin y concentra importantes «mejoras en eficiencia productiva y digitalización de procesos». Además de los 1.600 metros cuadrados ya construidos, cuenta con otros mil disponibles para futuras ampliaciones. Y, en total, la inversión de la firma ha ascendido a 1,5 millones de euros.
«El traslado a las nuevas instalaciones ha supuesto mucho trabajo y dedicación, pero tras un año ya vislumbramos las grandes ventajas del mismo. Haber unificado todas nuestras actividades bajo un mismo techo está potenciando las sinergias internas y nos ayuda a mejorar el flujo de trabajo y de respuesta al cliente. Eso sí, todavía nos queda mucho camino por recorrer en la implantación de la metodología Lean. No obstante, tenemos un objetivo claro y vamos dando pasos hacia esa mejora que debe ayudarnos a consolidar los cambios planteados».
En paralelo, el proyecto de Inteligencia Artificial que el grupo estaba impulsando junto a la italiana Geoinference, orientado a la detección temprana de problemas podales, tuvo que cancelarse. «Desgraciadamente tuvimos que desecharlo. El avance tecnológico de los grandes actores fue grandísimo en el año 2024 y la fase de industrialización de nuestra tecnología exigía un volumen de datos tan alto para afinar nuestra IA que hubiera generado un altísimo coste económico», desgrana González.













