Turbil Group, el holding integrado por las empresas navarras Aguerri, Selopin y Copi, y la madrileña EmeOnce, afronta un nuevo ciclo de crecimiento. Tras cerrar 2024 con una facturación de 45 millones de euros y acercarse a los 50 en 2025, el grupo se prepara para activar su plan estratégico 2026-2028 con un objetivo claro: alcanzar los 90 millones en 2028. «Sabemos lo que puede ofrecer cada una de las empresas que componen el grupo. Y, además, estamos abiertos a nuevas adquisiciones», avanzan a este medio fuentes de la empresa.
El grupo posee clientes en 42 países, y los más importantes se localizan en Francia, Alemania, Suiza, Italia, Bélgica, Estados Unidos, Sudáfrica, Singapur y Canadá. Además, cuenta con una plantilla que supera los 200 trabajadores y opera bajo una premisa histórica: integrar y hacer crecer todo el engranaje de la cadena de valor. «La tradición de Turbil siempre ha estado muy vinculada a la continuidad familiar, pero también a un crecimiento sostenido», resumen. Esa escalabilidad se explica gracias a la buena labor que realizan las cuatro compañías que componen el conglomerado navarro, fundado por el empresario Héctor Aguerri, natural de Beire.
LAS EMPRESAS
EmeOnce es la firma de más reciente creación. Aunque está domiciliada en Madrid, el 100 % de los productos que comercializa se fabrican en Navarra. La empresa diseña y distribuye soluciones de protección colectiva como barandillas, pasarelas, escaleras, plataformas o estructuras a medida. En paralelo, exporta el 90 % de su producción, fundamentalmente a Francia. Creada a mediados de 2023, ya cuenta con una plantilla de una docena de trabajadores con una edad media de 35 años, y este 2025 prevé ingresar unos 10 millones de euros. «Nuestro objetivo inmediato es asentarnos en el continente americano. Estamos desarrollando un producto para una empresa de Canadá y hemos iniciado contactos comerciales en Colombia«, explican.
Por otro lado, la firma acaba de sellar una alianza estratégica con la asturiana Alusin Solar – Carex para lanzar un nuevo pasillo técnico destinado a mejorar la seguridad en accesos a máquinas y equipos en altura. «Salió al mercado a principios de diciembre y, desde entonces, hemos recibido consultas de todo el mundo», destacan.
Ubicada en Tafalla, Aguerri es la empresa a partir de la cual nació el holding. Especializada en la transformación de perfiles de aluminio para los sectores eólico y de protección colectiva, la empresa ha experimentado un crecimiento sostenido desde 1994, cuando contaba con cinco trabajadores y medio millón de euros en facturación. Hoy roza el centenar de empleados y supera los 25 millones.
El 85 % de su producción se exporta. Y la automatización es una de sus principales apuestas, ya que solo en los dos últimos años ha incorporado seis máquinas robotizadas. «Competimos con el mercado asiático y la robotización es la única forma de plantar cara», esgrimen. De cara a 2026, las previsiones apuntan a un aumento significativo de actividad en Sudamérica y los países nórdicos.
Selopin, con sede en Peralta, se ha convertido en una de las empresas del holding que más crece. Turbil la adquirió en 2022, cuando registraba 2 millones de facturación y sumaba treinta empleados. En la actualidad, la plantilla asciende a 80 personas, sus ventas alcanzaron los 8 millones de euros en 2024 y las previsiones indican que superará los 9 millones este año.
Asimismo, la firma continúa ampliando capacidad industrial. Tal y como avanzó este medio, a sus dos naves actuales sumará una tercera. Se trata de una smart factory en construcción que estará operativa en abril y que integrará corte láser, plegado, punzonado, panelado y almacenamiento automatizado de chapa. «Será una de las fábricas más innovadoras del sur de Europa, ya que solo existen un par con estas características», afirman. ¿El objetivo? Duplicar la facturación en los próximos años. Selopin también suministra gran parte del producto que luego transforma Aguerri, generando un ciclo interno muy integrado dentro del grupo.
Copi completa el ecosistema industrial de Turbil Group. Localizada en Tafalla, fabrica contrapesos de hormigón encapsulados en polipropileno. Con una plantilla de diez personas y 3 millones de euros de facturación, la empresa ha robotizado el 100 % de su línea de producción, lo que le ha permitido instalar más de seis millones de unidades por toda Europa. «La falta de relevo generacional en empresas competidoras de Francia y España ha llevado a muchos de sus clientes a acudir a Copi, que ya exporta el 70 % de su actividad», señalan.
Dentro del plan de crecimiento iniciado en 2020, Turbil Group se encuentra en una etapa de inversión y renovación. En los últimos meses se han incorporado perfiles jóvenes a puestos clave y el grupo no descarta nuevas compras para reforzar su cadena de valor: «Miramos al futuro con ambición y con la vista puesta tanto en las empresas que ya gestionamos como en las oportunidades que surjan en el mercado».













