sábado, 16 octubre 2021

El mercado de las vacunas

El economista critica la propuesta de expropiar la patente a las farmacéuticas como consecuencia del retraso en la entrega de vacunas, al considerar que esta opción provocaría la desaparición de inmunógenos del mercado. Asimismo, defiende una mayor participación del sector privado en la lucha contra el Covid-19.

Redacción
Pamplona - 3 febrero, 2021

Carlos Medrano.

En enero, solo llegó el 25 % de las vacunas previstas a Europa. La Unión Europea culpa a las farmacéuticas, y ellas se defienden diciendo que, en el contrato firmado, aseguraron que harían el mayor esfuerzo posible. ¿De verdad se pone eso en un contrato de este calibre? ¿Sin cantidades ni plazos de entrega ni penalizaciones? ¿Serán estos errores el motivo por el que el contrato es secreto? El diario alemán Der Spiegel ha tenido acceso a partes secretas del documento. Una de ellas es la referida al precio, que sería de 2,9 euros por dosis.

Los partidos de extrema izquierda ya han pedido que se expropie la patente a las farmacéuticas, al más puro estilo venezolano. Como siempre, la culpa es del capitalismo salvaje. Pero, si lo hacen, ¿quién inventará la nueva vacuna para la siguiente pandemia? Mucho critican el ánimo de lucro de las farmacéuticas, como si ellos no cobraran buenos sueldos todos los meses. No se dan cuenta, sin embargo, de los costes que tiene la investigación.

Y no solo se trata del coste de acertar. La farmacéutica Merck falló en su vacuna y ha perdido todo lo invertido, con consecuencias graves en el precio de sus acciones. El mercado competitivo hace que las empresas se espabilen. Si no hay competencia, puedes permitirte ser un incompetente. Espero que nadie se dé por aludido. Medio mundo ha sido comunista desde hace más de un siglo. En todo ese tiempo, solo destacaron por su innovación espacial, que luego sería una de las causas de su ruina.

“Los partidos de extrema izquierda ya han pedido que se expropie la patente a las farmacéuticas, al más puro estilo venezolano”.

Estamos viendo cómo hay un intento de acaparar toda la gestión de la pandemia con medios públicos. Conversé en Twitter hace unos días con el exministro Miguel Sebastián. Él defendía el uso de todos los medios públicos antes que abrirse al sector privado. Yo le pregunté si no era de fiar el sector privado sanitario, a lo que él me respondió: “¿Por qué tanta insistencia en dejarlo en manos privadas cuando no se están utilizando todos los recursos públicos disponibles? ¿Cuál es el ‘precio sombra’ de la vacuna? ¿5.000 euros? ¿10.000?”. No lo sé, pero sí sé cuál es el de una PCR: 150 euros. Plantear que hay un precio en la sombra supondría entender que un individuo puede ir a una farmacéutica a comprar un inmunógeno. Pero el mercado de vacunas no funciona así. Los compradores son la Seguridad Social y serían, si les dejaran, los seguros privados.

Si estamos en una economía de guerra, no tiene sentido dejar de usar todos los medios disponibles. Si vienen los nazis, tenemos que salir todos a disparar con todo lo que podamos, aunque sea con carabinas. Creen en la bondad del sector público porque el mercado tiene fallos. ¿Y qué hacemos con los fallos del sector público? Los burócratas han gestionado mal. No son ángeles celestiales, pero tampoco demonios, aunque haya habido centenares de políticos, sindicalistas y burócratas -hasta un obispo- que se han colado en la lista de las vacunaciones. Incluso se han tirado vacunas a la basura por fallos en la planificación.

“Plantear que hay un precio en la sombra supondría entender que un individuo puede ir a una farmacéutica a comprar un inmunógeno. Pero el mercado de vacunas no funciona así”.

Fuera de la UE, el líder en la vacunación es Israel, que tendrá al 80 % de sus 9 millones de habitantes vacunados en mayo. Este pequeño país -con un PIB casi cinco veces inferior al de España- se ha adelantado gracias a que reservaron antes. Supuestamente, pagaron más por la vacuna y han ofrecido a las farmacéuticas información anónima de los pacientes vacunados.

En el estado de California vacunarán hasta en Disneyland y, si presentas un carné de identidad en el que acreditas tener más de 65 años, te vacunan en las farmacias. Mientras tanto, en Reino Unido se vacuna también en algunas catedrales: los del Brexit reservaron antes y tienen las vacunas en plazo. Aun así, Boris Johnson ha tenido que llamar a la comisaria Ursula von der Leyen para asegurar que las vacunas fabricadas en Europa cruzarán el Canal de la Mancha, ya que la UE va a exigir permisos especiales para la exportación a las farmacéuticas.

Y digo yo. En vez de ponerse tan burros, ¿no podrían haber negociado mejor? ¿Cuál es el coste económico de un día de confinamiento? La arrogancia de los burócratas europeos daría lugar a la mofa si no fuera porque, cada día, mueren más personas. Así las cosas, vemos que la vacuna funciona y que no está habiendo consecuencias tan graves como parecía durante los primeros días. Las vacunas van a sobrar gracias al sector privado: cada vez se aprueban más. Hasta la rusa Sputnik V funciona. No sé cuál será mejor ni cuál peor, pero lo que es seguro es que, si las expropian, desaparecerán del mercado. Los que tengan dudas pueden leer sobre las consecuencias de operaciones de esta naturaleza en el pasado.

Carlos Medrano
Director de Eximia Consultores

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