jueves, 12 diciembre 2019

El Perú más secreto

El país de los incas y quechuas es un destino turístico cada vez más demandado debido a su diversidad, una de las riquezas de las que puede ‘presumir’. Además de visitar Machu Picchu, una de las siete maravillas del mundo, uno puede adentrarse en los rincones más perdidos de la Amazonía, contagiarse por el espíritu del Valle Sagrado en los Andes, surcar el Lago Titicaca, e incluso descubrir su rica gastronomía cargada de contrastes. Pero, ¿por dónde empezamos?

Iranzu Velasco
Perú - 28 julio, 2018

Vistas desde la habitación de Helena Areta, fundadora de la asesoría de viajes Nashira, al peruano lago Titicaca (FOTO: Abel Castro).

Para Helena Areta, protagonista de este viaje, el primer paso antes de organizar un viaje a la medida de los trotamundos que acuden a ella, consiste en visitar cada destino personalmente, para conocer el terreno de primera mano y decidir qué lugares están a la altura de sus expectativas.

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Machu Picchu (FOTO: Abel Castro).

Y con esta filosofía ha realizado este viaje. “Lo elegí porque aunque no hagan falta más razones para visitar este país que Machu Picchu, quería mostrar que existen otros muchos motivos que bien valen un viaje hasta a Perú”, explica. Y lo que descubrió superó tanto sus expectativas, que a partir de entonces el antiguo imperio Inca se ha convertido en destino estrella.

En palabras de Helena, “Perú lo tiene todo, ruinas, montañas, lagos, desierto, selva y playa. Y así enfoqué esta prospección”, visitando tantos lugares y tan diferentes como opciones ofrece el país andino. Así, en una “bellísima” jaima privada en el desierto de California, en el departamento de Ica, tuvo la fortuna de contemplar un “atardecer impresionante y un cielo plagado de estrellas”, ya que la zona está alejada de toda contaminación lumínica. También descubrió unas cabañas encantadoras Beachfront en una zona que todavía no ha despegado turísticamente a nivel internacional. “Todos allá se sorprendían por cómo lo había encontrado… aquel lugar es un paraíso actualmente desconocido y considero que es una parada casi obligatoria para relajarse frente al mar”.

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Puente tibetano en el ascenso a Skylodge (FOTO: Abel Castro).

Está claro que lo diferente marcó esta experiencia en la que tuvieron cabida propuestas para los más aventureros. Tras ascender por vía una ferrata atravesando un puente tibetano, accedió a Sky Lodge, un hotel que cuenta con solo 3 ‘cápsulas’ ancladas a una montaña “en las que se puede pernoctar y desde las cuales pude disfrutar de un inolvidable amanecer y un atardecer en el Valle Sagrado”, asegura Helena Areta. Allí mismo disfrutó de un encuentro con un auténtico chamán en un lugar perdido de los Andes, donde ofició un rito ancestral.

Para disfrutar del Lago Titicaca se decantó por una villa muy exclusiva a orillas del mismo en la pintoresca y bella Isla Amantani, con unas “vistas espectaculares” de la isla Taquile desde el mismo jacuzzi del baño. “Esta villa cuenta con servicio de un chef privado en régimen de todo incluido para vivir una experiencia muy top sin cortapisas de ningún tipo, donde incluso pude disfrutar de una serenata privada”.

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Disfrutando de las vistas desde una casa árbol en el corazón del Amazonas (FOTO: Abel Castro).

“¡Y qué decir del Amazonas… el río de la vida! Es muy difícil expresar con palabras lo vivido”, asegura Helena. Se alojó en el mismo corazón de la Amazon

ía, en una cabaña árbol a 25 metros de altura y “un privilegiado balconcito” con vistas directas al río Amazonas, donde solo se puede acceder navegando un largo trayecto.

“No es el típico ‘lodge’ cerca al aeropuerto…”, explica entre risas Helena, quien asegura que para ella eso resta autenticidad. “Cada mañana me despertaba el trino de los pájaros ya que esta cabaña cuenta con mosquiteras como paredes y un techo de paja para guarecerse de la lluvia”. Naturaleza en estado puro, donde las actividades son el avistamiento de delfines rosados o la navegación nocturna en bote para avistar caimanes con la iluminación de un frontal y un chubasquero, ya que era época de lluvias. “La selva me dio una enseñanza de escuchar mi interior y de una profunda paz y relajación”, explica Helena, quién también vivió la inolvidable experiencia de visitar una tribu y una comunidad indígena, donde entregó a los niños pinturas y yoyos de parte de Juguettos (de la Calle Sancho el Mayor de Pamplona). “Un precioso gesto que los niños acogieron con gran alegría. Fue un placer para Nashira portar estos regalos y compartir su felicidad”.

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(FOTO: Abel Castro).

La gastronomía es otra de las riquezas de Perú. Helena Areta visitó una granja orgánica en Ollantaytambo (poblado y sitio arqueológico incaico) donde pudo probar la pachamanca, uno de los platos más antiguos y típicos. “Cuando recuerdo Perú viene a mi mente la palabra gastronomía y de hecho este país puede presumir de una gastronomía reconocida mundialmente como una de las mejores. Doy fe de ello”. En la capital Lima se encuentran 3 de los 50 mejores restaurantes de todo el mundo: Central, Astrid & Gaston y Maido, donde se pueden degustar platos maravillosos como el lomo saltado, tiraditos, causa, chicharrón, ají de gallina y por supuesto, el plato estrella, el ceviche. Todo ello acompañado de cerveza, o de la bebida nacional, el pisco sour, si se quiere algo más fuerte. “En mi caso este viaje fue muy sensorial y el gusto fue, sin duda, uno de los sentidos protagonistas”, enfatiza.

PUNTO DE VISTA DE UN FOTÓGRAFO

En esta ocasión Helena contó con un acompañante de lujo que inmortalizó con su objetivo los momentos vividos, el fotógrafo Abel Castro, de Fotografía Creativa. Un viaje así lo preparas basándote en los lugares que vas a visitar, planificas todo en función al equipo fotográfico que necesitas llevar y te planificas en base a los viajes que ya has hecho”, explica.

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En 4×4 por las dunas del desierto de California (FOTO: Abel Castro).

Sin embargo, la realidad transformó los planes desde la salida del aeropuerto en Lima y Castro reconoce que una vez llegas al primer hotel, “ya te das cuenta de que este viaje nada tiene que ver con lo que has hecho hasta ahora”.Toda tu planificación en cuanto a las fotos comienza a cambiar, los detalles comienzan a tener una importancia mayor, los grandes paisajes siguen teniendo su importancia, pero los detalles están ahí, en la elección del hotel, el restaurante para comer, etc… Tu estado comienza a cambiar y miras todo de distinta manera, jamás había viajado así, con tantos y tantos detalles que hacen que respires más despacio y sonrías más.

En este magazine ya hemos contado la experiencia de conocer las Islas Cook y Nueva Zelanda de mano de la asesoría de viajes Nashira. ¿Cuál será su próximo destino? Podemos curiosear en su Instagram y Facebook. Para conocer mejor a Nashira, también en VanityCapital.


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