«Mi pasión por la naturaleza comenzó cuando todavía no había nacido», sonríe al recordar la anécdota que sus progenitores comparten allá a donde van. Su padre solía buscar en el móvil diferentes sonidos de animales y, con ternura, colocaba unos cascos en la barriga de su mujer. Anfibios, mamíferos, aves… Antes de venir al mundo, Elvia Gómez ya conocía decenas de especies. Pronto comenzó a coleccionar peluches y juguetes que, poco a poco, provocarían en su interior una curiosidad difícil de apagar. «Cuando cumplí un año, mi madre fue al Pirineo en busca de marmotas y nidos de búho. Yo era un bebé y no me acuerdo, pero iba colgada de su pecho. Esa fue mi primera excursión», relata.
Con apenas cuatro años viajó a Finlandia. ¿El reto? Rastrear huellas de los renos de Papá Noel. Desde entonces, su pasión por la naturaleza no ha dejado de crecer. Tanto que, de hecho, recientemente ha sido galardonada con el Young Scientific Explorer Award en los ‘Oscars de la Exploración’. Se trata de un premio honorífico otorgado por la Scientific Exploration Society (SES) del Reino Unido, y es la primera española en conseguirlo. «Ganar esto es un orgullo para mí, ser parte de esta comunidad tan bonita me deja sin palabras. Al principio no era consciente lo importante que es este reconocimiento… ¡Mola mogollón!», expresa emocionada.
«No puedo elegir una especie favorita, pero siento mucha conexión con los zorros. Tengo unos ocho peluches»
Elvia «la rastreadora», como la conocen en redes sociales, recorre zonas de aquí y de allá en busca de huellas, nidos, sonidos y todo tipo de rastros. Suma casi 30.000 seguidores en Instagram, donde comparte todo tipo de contenido relacionado con la naturaleza. «Cámara de fotos, brújula, agua, pinzas, pañuelos, un testigo métrico… Los objetos que utilizo para rastrear son muchos. Siempre hay que estar preparada para cualquier cosa», matiza.
Natural de Logroño, esta joven de trece años reside en el valle de Egüés desde hace ocho y ya ha publicado su primer libro. Titulado Cosas que me flipan de la naturaleza, en él recoge treinta historias que hablan sobre su experiencia cercana con diferentes animales. Además, cuenta con ilustraciones de acuarela hechas por ella misma: «Ahora estoy trabajando en el segundo libro. La verdad es que no puedo elegir una especie favorita, pero siento mucha conexión con los zorros. En una ocasión cogí un cachorro entre mis brazos y le di biberón. Tengo unos ocho peluches de zorro, me encantan».
Próximamente, Elvia volará a Bolivia para explorar el Parque Nacional Madidi, ubicado en plena Amazonia. «Nunca he estado en una selva tropical y me parece una experiencia muy guay. Mi misión será estar con una comunidad de indígenas, recoger distintos datos y estudiar la fauna de allí», concluye.













