Navarra no tiene costa, pero sí cuenta con alternativas acuáticas que permiten escapar del calor estival sin necesidad de cruzar la frontera foral. En pleno corazón de Tierra Estella, el embalse de Alloz se consolida cada verano como el epicentro navarro para quienes buscan iniciarse en deportes náuticos como el paddle surf y el windsurf.
Este embalse, de aguas turquesas y alimentado por los ríos Salado y Ubagua, ofrece condiciones óptimas para la práctica de estas disciplinas en un entorno natural cuidado. A sus orillas, en la bahía de Lerate, la Escuela Navarra de Vela organiza durante los meses de mayo a agosto sesiones de iniciación tanto para particulares como para grupos.
Una de las opciones más populares es el llamado ‘bautismo de paddle surf’, una primera toma de contacto con esta actividad que permite deslizarse de pie sobre el agua con la ayuda de un remo. A diferencia de otros deportes acuáticos, este no requiere una preparación física específica, por lo que resulta accesible para todos los públicos. Las sesiones de una hora pueden realizarse con alquiler libre (15 euros) o con monitor si se forma grupo (25 euros por persona, mínimo seis personas).

Para quienes buscan una experiencia más pausada, también se ofrece la modalidad de ‘SUP Yoga’, una actividad que combina técnicas de yoga y equilibrio sobre la tabla. La sesión, de hora y media, tiene lugar a primera hora de la mañana e incluye todo el material necesario (30 euros).
El embalse también acoge sesiones introductorias de windsurf, enfocadas en aprender los movimientos básicos y familiarizarse con la vela. Esta actividad, de dos horas de duración, incluye una breve parte teórica antes de lanzarse al agua, y está orientada a grupos de al menos seis personas. El coste es de 35 euros por participante.
«Hemos trabajado todos los fines de semana desde que comenzó la primavera y ahora ya estamos abiertos de lunes a domingo en la bahía de Lerate. También hemos habilitado un punto de alquiler de material en el parking de la bahía de Úgar. Este año, debido a las altas temperaturas, esperamos mucha afluencia, la gente ya se está acercando al embalse como una opción para refrescarse y pasar el día al aire libre. Cada año notamos más demanda en las diferentes actividades disponibles: paddle surf, paseo en barco a vela, piragua, sup yoga e hidropedales, muy populares entre las familias», detallan desde la Escuela Navarra de Vela a Vanity Capital.
Todas las actividades requieren reserva previa, bien por teléfono o por correo electrónico. Y aunque el mar esté lejos, el viento y las aguas del Alloz demuestran que, en verano, Navarra también se moja.













