Ikea trabaja para instalarse lo antes posible en Pamplona

martes, 7 abril 2020

Punto de entrega de Ikea

Punto de entrega de Ikea en el parque comercial Galaria.

Ikea sigue trabajando para contar “en el plazo más breve posible con una tienda en Pamplona, según indica una portavoz de la delegación española de la firma de muebles sueca. Ikea, que ya solicitó la licencia para el derribo de las naves de la antigua fábrica de Super Ser en Cordovilla para instalar allí su establecimiento, cuenta con el beneplácito del Gobierno de Navarra, cuyo vicepresidente de Desarrollo Económico, Manu Ayerdi, ha manifestado que el Ejecutivo, “aun siendo consciente de que la implantación de una tienda de Ikea puede tener algunos impactos negativos”, considera que los “positivos son mayores”. Mientras tanto continúan los complicados trámites administrativos, que no recibirán la aprobación definitiva hasta el próximo verano.

Manu Ayerdi manifestó, en una comisión parlamentaria solicitada por Podemos-Orain Bai, que desde el Gobierno foral están trabajando para la implantación de la compañía “en las condiciones adecuadas, tratando de optimizar impactos positivos y minimizando negativos“, y destacó que la apertura de Ikea permitiría que “los navarros que actualmente van a comprar a tiendas de Barakaldo, Zaragoza o Baiona lo hicieran en la Comunidad foral”, y que “un volumen importante de personas no navarras vengan a realizar la compra de muebles a Pamplona, con el consiguiente gasto inducido en otras actividades”.

Según los datos aportados por el vicepresidente, los clientes navarros que visitaron las tiendas de Ikea de Barakaldo y Zaragoza entre 2011 y 2015 superaron los 260.000, de los cuales 46.000 son socios de Ikea Family, un 60% procedentes de Pamplona. Las compras realizadas por personas de la Comunidad foral superaron los 42 millones, a razón de 8,4 millones al año.

Los clientes navarros que visitaron las tiendas de Ikea de Barakaldo y Zaragoza entre 2011 y 2015 superaron los 260.000 y compraron por importe de 42 millones.

Ayerdi argumentó que la implantación “permitiría regenerar una zona de la ciudad que está degradada y que de otra manera no tiene una solución fácil a corto plazo” y reduciría el riesgo de que Ikea se instale en otra comunidad próxima.  Además, defendió que tendría un efecto positivo en términos de empleo directo, tanto en la construcción como en la explotación. Según las estimaciones, una vez la tienda esté en daría trabajo a 275 personas, el 70% con contratos indefinidos, y en la fase de construcción, estimada en unos dos años, se generarían unos 500 empleos.

Habría que sumar también la actividad de unos 70 proveedores con un gasto anual total de 3,8 millones de euros, y otros 75 empleos indirectos en distintas actividades como limpieza, seguridad o transporte, una vez que la tienda ya esté abierta

RECAUDACIÓN Y FACTURACIÓN

En materia de recaudación, el vicepresidente de Desarrollo Económico dijo que el Ayuntamiento de la Cendea de Galar ingresaría en impuestos locales relacionados con las obras 1,3 millones de euros y, una vez que la tienda se encuentre en funcionamiento, 45.000 euros anuales. La Hacienda foral, sin tener en cuenta la recaudación en la fase de construcción, recaudaría 3,9 millones anuales por la actividad de Ikea (2,1 serían por IVA, 1,3 millones por el impuesto de Sociedades, más de 300.000 por retenciones de trabajadores y 160.000 euros por el impuesto de grandes superficies). Ayerdi reveló que en las conversaciones que se están manteniendo  el Gobierno trabaja para que la empresa constituya una entidad con domicilio social en Navarra.

El Gobierno de Navarra negocia para que Ikea constituya una sociedad con domicilio social en Navarra.

Se calcula que la tienda de Ikea facturaría unos 48 millones de euros anuales, de los que entre 13 y 22 millones corresponderían a clientes navarros que actualmente compran muebles en la Comunidad foral en establecimientos diferentes de Ikea. El resto, sería de ventas de clientes navarros o no navarros que no compran sus muebles en Navarra. Ayerdi precisó que las inversiones asociadas a la parcela comercial donde se instalaría la tienda es de 7 millones de euros, gasto que debe acometer Nasuvinsa para hacer posible la venta de la parcela,  y a la compañía sueca se cobrarían casi 10 millones de euros por los terrenos.

En cuanto a los factores desfavorables Ayerdi citó dos: el “impacto en el comercio minorista dedicado a actividades similares a Ikea, en la medida que tendrán dificultades para adecuar su modelo de negocio mirando al futuro” y el previsible aumento del tráfico en la zona.

Los grupos parlamentarios, en general, mostraron su preocupación por el efecto que tendrá la apertura del establecimiento de Ikea en pequeños comercios de mobiliario, aunque lo contrapusieron a la creación de empleo que supondría y su impacto recaudatorio. También advirtieron de que no debe recibir un trato de favor en el proceso de implantación y tampoco en el aspecto tributario.

COMPLEJA TRAMITACIÓN ADMINISTRATIVA

Por otra parte, el director gerente de Nasuvinsa, José María Aierdi, confirmó que la sociedad pública ya solicitó hace “un tiempo” la licencia para el derribo de las naves de Cordovilla en las que se instalaría Ikea, y se encuentra a la espera de que el Ayuntamiento de Galar les notifique la concesión de la autorización. Una vez recibida, la ley concede un plazo de un año para realizar el derribo. También fue presentado “hace ya unos meses” el documento con la propuesta de ordenación de tráfico necesario para el desarrollo del Plan de incidencia supramunicipal (PSIS) del Garitón de Ripalda, que afecta a 300.000 metros cuadrados de suelo, incluidos los terrenos de Super Ser.

La aprobación definitiva del expediente no se producirá antes del próximo verano.

Estaba previsto que antes de finalizar octubre Obras Públicas emitiese su informe definitivo, que previsiblemente iba a ser favorable, para así poder continuar con el procedimiento administrativo de un expediente cuya aprobación, en cualquier caso, no es previsible que se produzca hasta el próximo verano porque el PSIS tiene que salir a exposición pública y se trata de terrenos que forman parte de los términos municipales, Pamplona y Galar. La parcela destinada a Ikea pertenece a Galar y está calificada como de uso comercial.

Ikea llegó a Navarra en marzo de 2015, cuando abrió un centro de entrega, y la futura apertura de la tienda forma parte del plan de expansión de la marca hasta 2020, que contempla poner en marcha 13 establecimientos.

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