jueves, 23 mayo 2019

Innovación navarra al servicio del sector alimentario internacional

Una firma de la Comunidad foral innova una máquina de afilar pensada para los profesionales del cortado de alimentos que ya ha sido premiada en las ferias internacionales de Stuttgart y Barcelona.

Yosune Villanueva
Pamplona - 21 febrero, 2019

Ana María Muñoz, export manager de Kingcut, en las instalaciones de la firma en el Polígono de Mutilva. (Fotos: David Muñiz)

Ana María Muñoz, export manager de Kingcut, en las instalaciones de la firma en el Polígono de Mutilva. (Fotos: David Muñiz)

De vez en cuando, todavía podemos escuchar el sonido del afilador pasando por las calles de nuestros pueblos y ciudades, aunque, reconozcámoslo, cada vez, menos. Vienen bien para afilar esos cuchillos romos que tenemos en casa, pero está claro que la esporádica pasada de estos expertos del afilado no es útil para los profesionales del cuchillo o las tijeras, véanse carniceros, pescateros, zapateros o cualquier gremio que necesita un afilado continuo.

Ángel Osácar: “Una cosa es dibujar y otra cosa es que funcione, así que fueron muchos prototipos, muchas pruebas y mucho dinero invertido durante casi dos años”.

Estos profesionales necesitan máquinas afiladoras a su servicio para tener siempre a punto sus utensilios. Esto lo sabe bien Ángel Osácar, que trabajó durante varios años en una empresa de distribución de supermercados y llevaba la sección de carnicería y charcutería: “Siempre tuve la inquietud de buscar y encontrar el cuchillo perfecto, bien afilado, porque tenía bajo mi responsabilidad a más de 50 personas”. Después pasaría a otra empresa más grande hasta que se dio cuenta de que “quería ser más creativo y desarrollar una tecnología que permitiera afilar cuchillos de una forma sencilla y rápida”.

Antes, recuerda Osácar, las máquinas de afilar eran de piedra, luego de bandas de lija y aquello era todo chispas, ruido, difícil manejo, poca seguridad… Actualmente, dirige la empresa Afilados y Representaciones con diferentes marcas comerciales, como Afinor o Dualtec, por lo que, tras recorrer muchas ferias, fue definiendo la máquina ideal para afilar y así nació: Kingcut.Kingcut-maquina-afilar

Kingcut no surgió de la noche a la mañana. Ideó y dibujó muchos prototipos, pensó y fue pidiendo cada una de las piezas a distintos ingenieros para que la máquina “tuviera calidad de afilado, eficiencia, que diera menos problemas y que tuviera un diseño innovador, porque queríamos un toque diferente”.

Ana María Muñoz, export manager de Kingcut explica: “Ángel es la cabeza pensante de la máquina, quien ha ideado todo y pedido cada una de las piezas. Hoy, sigue dándole vueltas a mejoras y, a menudo, nos sorprende con nuevas ideas”. Todas esas piezas que ha creado en su cabeza y pide, las reciben en las instalaciones de su empresa en el Polígono de Mutilva donde se ensamblan en el taller y almacenan, certifican y comercializan: “Es bueno rodearse de gente que sabe y te hace lo que tú tienes en la cabeza”, reconoce este inventor navarro, quitando importancia a su capacidad innovadora.

INNOVACIÓN + COMPETITIVIDAD = PREMIOS

Hace cuatro años, Osácar dio con el producto que buscaba y nació Kingcut, aunque reconoce que no ha sido un camino fácil: “prueba, pide, trae, que funciona, que esto no marcha, que te dé el afilado óptimo… Hay muchos imputs que hay que tener en cuenta y un desembolso importante. Porque una cosa es dibujar y otra cosa es que funcione, así que fueron muchos prototipos, muchas pruebas y mucho dinero invertido durante casi dos años”.Kingcut-entrevista-Ana-Maria

Las ayudas del Gobierno de Navarra a proyectos de I+D han sido un espaldarazo: “Hemos podido acceder a ayudas ofrecidas a los proyectos de I+D y han sido muy importantes para poder hacer nuevos desarrollos”. También han accedido a ayudas para la internacionalización a través del Programa de Mentoría, programas complementarios para ayudas estatales que complementa el Gobierno foral, etc. “A todo lo que hemos podido hemos recurrido. Además, nuestra experiencia específica de internacionalización es que hay que mirar el mercado a cinco años. Los primeros dos años son intensos, pero poco agradecidos; luego, poco a poco, en el momento en el que vendes una máquina, el boca a boca ayuda a seguir vendiendo”, asegura Muñoz.

Ángel Osácar: “Innovar es prueba, pide, trae, que funciona, que esto no marcha, que te dé el afilado óptimo…”

En 2017, Kingcut salió por primera vez a una feria, la de Süffa, en Stuttgart, Alemania, y regresó con un premio: “Esta feria es para la industria cárnica en la que se presentan todas las novedades y tendencias del sector y, durante la misma, Afinor fue galardonada con el ‘Premio a la Innovación 2017’ por su nueva máquina afiladora Kingcut”. En 2018, fue la Feria Alimentaria de Barcelona la que reconoció a Kingcut con el ‘Premio Foodtech Innova 2018’ en la categoría de Procesos y Transformación.

Los reconocimientos avalan a esta compañía, pero otra cosa importante para afrontar el mercado internacional es ser competitivo, porque no vale cualquier precio “Aunque tengas la mejor máquina del mercado, no vale cualquier precio. Tenemos estudiada a la competencia top y una cosa es ser un poco mejor, pero no puedes presentar una diferencia grande de precio, había que buscar calidad-precio y estamos seguros de que tenemos el producto”, asegura Muñoz.

PERSPECTIVAS PARA 2019

Los clientes objetivo de Kingcut son las grandes cadenas de supermercados, los mataderos y las plantas de corte, donde necesitan una máquina profesional que dé calidad. Estas máquinas ‘made in Navarra’ oscilan entre 1.500 y 3.000 euros. En cuanto a ventas, consideran que vender 500 unidades es su objetivo para 2019, “aunque es posible que lo superemos”.

Con respecto al producto, ya están pensando en nuevos desarrollos para llegar a otro tipo de clientes: el carnicero o el pescatero de la esquina, el propietario de un bar, una sociedad gastronómica, un sibarita de la cocina… “El objetivo de este año es desarrollar una máquina más competitiva en calidad y precio, más pequeña de tamaño. Máquinas de igual calidad, con un diseño rompedor, a un precio más asequible y para un mercado más amplio, porque supermercados, mataderos, salas, etc. habrá mil en el mundo; pero restauración tienes un campo de ocho millones”.

KINGCUT Y DUAL-TECH

La máquina desarrollada por Ángel Osácar tiene dos gamas: Kingcut y Dual-tech, esta última es la gama más industrial, más grande, más potente, con un importante sistema de seguridad, apta para un mayor volumen de afilado y que se adapte a distintos cambios de temperatura (un matadero de Madrid, o un Campofrío).Kingcut-maquinas

El principal objetivo de Kingcut es hacer sencillo el afilado de cuchillos y tijeras a los trabajadores que no tienen conocimiento sobre cómo afilar y cómo mantener un cuchillo. Además, con un buen afilado, se aumenta la productividad y se evitan esfuerzos innecesarios y eso redunda en una mejor y constante calidad del afilado y del corte.

Como vemos, lo más importante de esta máquina es la facilidad de uso y su seguridad: “Lo hice pensando en la rotación de gente que hay en este sector, antes era un oficio, los carniceros eran expertos del afilado, pero ahora no. Así que necesitas una máquina que cualquiera pueda y sepa utilizar”. Siempre pensando en el mundo del afilado, este mayo, Kingcut acudirá a la feria IFFA, que es la principal feria mundial de carne, en Frankfurt.

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