La escuela de fútbol de Fundación Osasuna desembarca en los campos y polideportivos de los pueblos de Navarra este nuevo curso, a partir de octubre hasta mayo: Milagro, Tafalla, Doneztebe, Altsasu, Artica, Huarte, Lodosa, Barasoain, Mendigorría… Dentro del valle de Basaburua, Jauntsarats va a ser el único pueblo con riesgo de despoblación que acogerá esta iniciativa, con un grupo de nueve ‘txikis’ entre 4 y 10 años.
«Es un éxito porque es muy difícil sacar ese número de inscripciones ante la falta de chicos y chicas que quieran jugar. Asimismo, los entrenamientos serán en euskera», afirma Enrique Calvo, responsable de comunicación de la entidad. A su vez, potenciar el idioma de los pueblos hace que sea motivo de orgullo desde el valle. «Nos alegramos de que impartan clases en euskera porque al final es nuestro idioma», sostiene Santos Etxegia, alcalde de Basaburua.
RIESGO DE DESPOBLACIÓN
El pequeño pueblo de Jauntsarats cuenta con alrededor de 50 habitantes y la posibilidad de practicar el fútbol con un equipo de profesionales beneficia al ayuntamiento, familias y, por supuesto, a los bolsillos. «Que tengan la posibilidad de hacer deporte en la misma localidad o muy cerca es bueno para ellos; de esta manera no tienen la necesidad de desplazarse continuamente», apunta Gorka Goñi, responsable de actividades deportivas de Fundación Osasuna.
Antes de reunirse con las familias, desde la organización hablaron con el Ayuntamiento de Basaburua, el cual respondió muy bien a la actividad. De hecho, fue un vecino del pueblo de Udabe, Arturo Bildarratz (de 53 años), quien incentivó, entre otros padres, a las familias para inscribirse, ya que este forma parte de la Asociación de Madres y Padres del valle. «Estamos aquí un poco olvidados y somos nosotros quienes sacamos las castañas del fuego. Agradecemos que fue Osasuna quien vino a nosotros. Pensamos: esta oportunidad hay que aprovecharla sí o sí. Al final, no se presenta todos los días y nos sentimos privilegiados».
Etxegia comparte el sentir de Bildarratz y el afán por incrementar el ocio de la zona, ya que «las actividades que se propongan al ayuntamiento tendrán los brazos abiertos».
OFERTA FUTBOLÍSTICA
Los cursos, tanto para fútbol femenino, masculino y personas con diversidad funcional, constan de varias fases: iniciación, aprendizaje, perfeccionamiento y porteros. En paralelo, el método de aprendizaje que implantan desde la Fundación es el ‘Tajonar’, «adaptándolo a las edades, etapas y objetivos de jugadores y jugadoras». «La Escuela de Fútbol es una de las actividades más potentes que tenemos dentro de la obra social», sostiene con orgullo Calvo. El impacto del deporte, además de en las distintas localidades, recaerá en centros educativos como Alaitz IP, Jaso, Amaiur Ikastola, San Fermín, Paz de Ziganda y Santa Luisa de Marillac, que también contarán con clases de dicha escuela.
Y es que, iniciativas como estas ayudan a que los jóvenes vivan el deporte, y que lo sellen en las marcas de ‘guerra’ reflejadas en sus rodillas manchadas de hierba. «Osasuna debe hacerse hueco en los rincones que tengan la necesidad de hacer fútbol. Son actividades deportivas con un carácter muy social», afirma Goñi.
En concreto, según señalan desde la Fundación, un total de 1700 niños y niñas se han inscrito a lo largo de Navarra. Pueblos como Irurzun o Arbizu se añadirán a la oferta más adelante para «ampliar las zonas». Por el momento, seguirán buscando presentarse en el mayor número de localizaciones posibles para ofrecer una «actividad beneficiosa a los txikis», porque al final es el «deporte rey», remata Goñi.













