Reivindicar la fortaleza industrial y tecnológica de Navarra y su capacidad para «liderar la transformación de la automoción en España». Ese fue el eje central de la jornada celebrada en Pamplona por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), en colaboración con el Gobierno foral, para presentar el Plan España Auto 2030. Se trata de una hoja de ruta para «reforzar la competitividad industrial, acelerar la movilidad cero emisiones y consolidar a España como polo europeo de automoción, destacando el papel clave de la Comunidad foral».
El encuentro reunió a representantes institucionales, fabricantes, industria de componentes y empresas vinculadas al ecosistema de la movilidad. Una jornada que contó con la presencia de la presidenta de Navarra, María Chivite. «Navarra demuestra que el modelo funciona. Se puede descarbonizar, crecer, crear empleo y hacer la transición digital y verde con resultados», valoró la presidenta. En este sentido, subrayó que la Comunidad foral «ya supera» el objetivo que se planteó en la Agenda de Movilidad Sostenible, «con una matriculación de vehículos electrificados del 30 %».
Durante la jornada, los diferentes ponentes destacaron que Navarra constituye «uno de los polos industriales más relevantes de la automoción española gracias a una sólida cadena de valor industrial, una elevada especialización manufacturera y un ecosistema innovador estrechamente vinculado a la movilidad sostenible y la transición energética». La automoción en su conjunto en Navarra representa el 6 % del PIB de la región, genera el 4,5 % del empleo y supone el 46 % de las exportaciones de mercancías en la Comunidad foral. Además, es uno de los principales motores industriales de Navarra, tanto por generación de empleo como por aportación económica e impacto de la exportación.
LA ESTRATEGIA
En este contexto, el Plan España Auto 2030 y el Plan Tximista se configuran como «herramientas complementarias y fundamentales» para impulsar la transformación industrial, acelerar la electrificación y reforzar la competitividad del tejido industrial navarro en los próximos años. El primero de ellos, impulsado por ANFAC junto al Ministerio de Industria y Turismo, y en colaboración con el conjunto del ecosistema de la movilidad y las administraciones públicas, articula veinticinco medidas prioritarias en torno a tres grandes ejes: industria, mercado e innovación. En esta línea, defiende un marco estable para impulsar inversiones, modernizar la producción y reforzar el posicionamiento industrial de España y de los territorios industriales estratégicos.
El presidente de ANFAC, Josep Maria Recasens, destacó que «Navarra representa uno de los grandes referentes industriales de la automoción española y cuenta con todos los activos necesarios para liderar la transformación hacia la nueva movilidad». Una transición que «exige ambición, velocidad y colaboración entre industria y administraciones».

Josep Maria Recasens, presidente de ANFAC, defendió que el vehículo eléctrico, autónomo y conectado es el futuro.
Asimismo, Recasens recordó que «el Plan España Auto 2030 es una visión compartida de todo el sector para garantizar competitividad, atraer inversiones y asegurar el futuro industrial y del empleo en España y en regiones estratégicas como Navarra». «La nueva tecnología es el coche inteligente, conectado y autónomo. Se trata de un debate tecnológico y no ideológico», defendió.
La jornada abordó, a través de dos mesas redondas, los principales desafíos de la industria de la automoción. Bajo el título ‘Plan España Auto 2030, hoja de ruta compartida’, la primera reunió al director general de ANFAC, José López-Tafall; al presidente de Volkswagen Navarra, Michael Hobusch; y al presidente de ACAN, Roberto Lanaspa. Todos los participantes coincidieron en reivindicar el papel estratégico de Navarra dentro de la transformación de la automoción europea y en reclamar una mayor flexibilidad regulatoria para acelerar la implantación del vehículo eléctrico.
En esa línea, Lanaspa lanzó un mensaje de optimismo sobre el futuro industrial de la Comunidad foral. «Navarra no va a sufrir una transformación, sino que la va a liderar», afirmó con seguridad. En este sentido, recordó que en 2020 existían importantes dudas sobre la llegada del vehículo eléctrico y sobre la capacidad de adaptación de una cadena de valor «muy anclada en el vehículo de combustión». A su juicio, uno de los factores determinantes para afrontar ese cambio ha sido contar con una empresa tractora como Volkswagen Navarra, además de la colaboración público-privada y la implicación del conjunto del ecosistema industrial navarro. «Transmitimos nuestras inquietudes a todo el ecosistema para estar alineados y hubo receptividad para seguir trabajando», destacó. También puso en valor la conexión entre empresas, centros tecnológicos y universidades como una de las grandes fortalezas del territorio.
Además, hizo hincapié en que el sector «debe competir en valor y no en costes» frente al auge de los fabricantes chinos, apoyados por fuertes subvenciones públicas. «No podemos competir con actores subvencionados a tan alto nivel», reconoció para remarcar acto seguido que Navarra y España cuentan con capacidad para consolidarse como referentes industriales. «Nos toca convencer con hechos y datos de que el producto que tenemos encima de la mesa es bueno y plausible», enfatizó. En esa línea, consideró fundamental reforzar la comunicación sobre las ventajas del vehículo eléctrico y combatir las reticencias de parte de los consumidores. «Estamos en una fase de concienciación», resumió.
SIMPLIFICAR LA REGULACIÓN
Por su parte, López-Tafall, situó a Navarra entre las regiones líderes del automóvil en España. «Navarra es una comunidad top 5″, aseguró al tiempo que elogió el trabajo conjunto realizado desde 2020 entre la industria y el Ejecutivo foral para impulsar la transición hacia la movilidad eléctrica. El director general de ANFAC también reclamó a Europa una revisión del marco regulatorio que rige actualmente el sector para facilitar las inversiones industriales y «evitar una excesiva carga burocrática»: «Europa debe simplificar la regulación y flexibilizar el camino hacia los objetivos marcados». Por ejemplo, criticó el peso administrativo que soportan actualmente los fabricantes. «Hay que evitar que el 40 % de la plantilla de Volkswagen esté dedicada al trabajo administrativo», apostilló.

La primera mesa redonda reivindicó el papel de Navarra dentro de la transformación de la automoción europea.
López-Tafall también insistió en la necesidad de reforzar una «comunicación positiva» sobre el vehículo eléctrico. «¿Alguien piensa que Volkswagen, después de lanzar el Skoda Epiq y realizar esa inversión, necesita que en enero le multen por emitir más CO2?», cuestionó. Además, recordó que el coche eléctrico presenta ventajas claras para el usuario, especialmente en el mantenimiento, donde los costes son inferiores frente a los vehículos tradicionales.
En representación de la factoría navarra, su presidente confirmó que la planta navarra ya está preparada para fabricar los dos nuevos modelos eléctricos previstos por la compañía. «En un par de semanas vamos a presentar el Skoda Epiq y más adelante llegarán los otros dos modelos», avanzó. Hobusch se mostró especialmente satisfecho con la evolución de la factoría y con el comportamiento de los nuevos vehículos en producción. «Los modelos salen bien de las líneas, son bonitos, frescos y funcionan bien. Veo el futuro bonito», afirmó en español. Asimismo, destacó la competitividad de la planta navarra «gracias a los equipos y la estabilidad de la plantilla», aunque reconoció la creciente presión internacional derivada de las ayudas públicas que reciben algunos fabricantes fuera de Europa.
Hobusch coincidió con el resto de participantes en que «la movilidad del futuro será eléctrica» y defendió que este tipo de vehículos también contribuyen a reducir la dependencia energética de productores petroleros. Además, apeló a la experiencia del usuario como la mejor herramienta para impulsar el cambio. «Conducir un vehículo eléctrico es el mejor argumento porque es sencillo y cómodo», concluyó el presidente de Volkswagen Navarra.
La segunda mesa, titulada ‘Automoción. El ejemplo de Navarra’, contó con la participación de la directora general de Transición Energética y Digital, I+D+i empresarial y Emprendimiento del Gobierno de Navarra, Garbiñe Basterra; la directora general de Transportes de Navarra, Berta Miranda; la responsable de Recarga Pública de Iberdrola, Ainhoa Garmendia; la directora global de Relaciones Institucionales y Comunicación de Gestamp y vicepresidenta de Sernauto, Mireia Arroyo; y la Production Control manager de Mobis, Andrea Alonso.
El consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, fue el encargado de clausurar la jornada. En su intervención, reafirmó el compromiso del Ejecutivo foral con el impulso industrial, la innovación y la transición hacia una movilidad sostenible y competitiva para Navarra. «Desde el inicio de esta transformación, hemos tenido claro que el futuro industrial de Navarra pasa por seguir fabricando vehículos aquí, en la propia Comunidad foral. Con ese objetivo, hemos impulsado las decisiones necesarias para situar a Navarra a la vanguardia de la transformación europea del sector de la automoción, apoyándonos en una sólida cadena de valor formada por 120 proveedores. Navarra quiere seguir siendo tierra de industria. Y eso exige una transición ordenada, tecnológica y socialmente responsable, capaz de preservar nuestra capacidad productiva y proteger el empleo industrial», concluyó.













