En 2014, Navarra contaba con cerca de 19.000 explotaciones agrarias. Hoy, casi doce años después, la cifra no supera las 12.000. Así lo indica el Observatorio Agrario de Navarra, según el cual el 71,16 % de ellas corresponden a propietarios de más de 55 años; el 20,33 %, a agricultores de entre 40 y 54 años; y solo el 8,51 %, a menores de 40.
Estos datos manifiestan una transformación sectorial en la que INTIA, empresa pública adscrita al Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra y miembro del Sistema Navarro de I+D+i (SINAI), coordinado por ADItech, quiere acompañar a los agricultores y ganaderos navarros. Para ello, la entidad colabora en la actualidad en veintisiete proyectos de convocatorias europeas, nacionales y regionales.
Entre ellos figura el proyecto europeo 4Growth, cuyo objetivo es evaluar el grado de adopción de herramientas digitales en el sector e impulsar soluciones de este tipo para la agricultura y la ganadería. La iniciativa se está llevando a cabo a través de un consorcio de trece socios, siete de los cuales ejercen la función de observatorios digitales. Es el caso de INTIA, única empresa española inmersa en el proyecto y cuyo papel es recopilar datos a través de encuestas para comprender dónde, cómo y en qué medida se están implementando las tecnologías digitales en la agricultura y la ganadería en Navarra.
4Growth tiene una duración de tres años, comenzó su andadura en enero de 2024 y se está realizando mediante tres fases: la primera tuvo lugar en 2024 y ya se han extraído datos importantes, la segunda ha finalizado y pronto se compartirán sus resultados, y la última se pondrá en marcha en pocas semanas.
«INTIA participa en este proyecto como parte de su compromiso con la innovación en el sector agrario y ganadero. La entidad es muy activa en lo que a iniciativas europeas se refiere y, cuando recibimos esta propuesta, consideramos que encajaba con nuestras líneas estratégicas. Estos consorcios valoran que estemos tan presentes en el sector y tengamos ese contacto directo con los productores, por eso nos eligieron», explica Marta Goñi, coordinadora de I+D de INTIA.
LOS PRIMEROS RESULTADOS
Tras analizar los 50 cuestionarios recibidos en la primera fase, desde INTIA destacan su papel como «termómetro» para detectar los retos y necesidades a los que se enfrenta el sector (los setenta de la segunda se están analizando actualmente). Así, los primeros resultados identifican una tendencia clara y es que, aunque las tecnologías digitales están ampliamente integradas entre las personas encuestadas, la adopción es desigual entre el sector agrícola y el ganadero. En concreto, este tiene un porcentaje considerablemente menor. Cuando se pidió a los participantes valorar su nivel de digitalización del uno al cinco, la media general fue de 2,75, lo que indica un nivel medio-bajo. Además, la mayoría considera que su grado de adopción es preliminar, no avanzado ni totalmente integrado.
«Es evidente que la digitalización y la innovación tecnológica son las principales herramientas para lograr la supervivencia del sector primario. Pretendemos detectar qué está ocurriendo para tomar nuestras decisiones, actuar y ayudar», apunta Cristina Virto, técnica de I+D en INTIA.
En paralelo, la encuesta desvela que la edad influye en el ritmo y en la profundidad de la adopción tecnológica. Así lo apuntala también el observatorio digital del MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación), que indica cómo el grueso de los profesionales se encuentra en una franja de edad donde la digitalización no es innata, por lo que el esfuerzo resulta mucho mayor. A todo ello se suma que la falta de relevo generacional dificulta este tipo de inversiones.
Según los resultados recopilados hasta ahora, las principales barreras identificadas son el precio de las tecnologías (en especial la gran inversión inicial requerida), la carencia de conocimiento para poder aplicarlas y la falta de cobertura en determinadas zonas del campo, en este orden de prioridad. Sin embargo, los productores y productoras navarros reconocen que las nuevas tecnologías permitirían mejorar la gestión, la seguridad, el control y la toma de decisiones.
LAS SOLUCIONES DE INTIA
La participación de INTIA en 4Growth se enmarca en su ‘Agenda Estratégica de Innovación’, donde la digitalización es una línea de trabajo transversal a todas las temáticas. Como respuesta a los resultados arrojados por la iniciativa, la entidad cuenta con diversas herramientas para ayudar al sector. Por ejemplo, el Gestor de Experimentación. «Es un sistema robusto de transferencia interna de conocimiento, que resulta clave para ofrecer un buen servicio al exterior. Nos permite sistematizar y asegurar la captación continua del conocimiento experimental generado en la empresa, además de permitir que seamos una organización más ágil en dar respuestas y buscar soluciones», detalla Goñi.
Asimismo, INTIA apuesta por la formación en digitalización a través de cursos sobre agricultura de precisión para el sector, especialmente dirigidos a las personas beneficiarias de ayudas y jóvenes agricultores y agricultoras. Entre los temas que se abordan figuran la teledetección, el uso de maquinaria de precisión, sistemas de información geográfica (GIS, por sus siglas en inglés) o sensores.
Por otro lado, el área de trabajo experimental de la sociedad pública se enfoca en desarrollar herramientas agrícolas como la teledetección con imágenes satélite y dron; el IoT; sensores de agua, suelo y planta; maquinaria de precisión; dosificación variable; mapas de rendimiento; la estación de Avisos de INTIA; y el uso de la IA en modelos predictivos de plagas, entre otros. En el caso de la ganadería, se centra en tecnologías para la ganadería extensiva, geolocalización y monitorización del ganado, vallado virtual, monitorización de los procesos ganaderos y teledetección en gestión de praderas y pastos.
«Ante el reto inmenso que supone la digitalización con la velocidad vertiginosa de creación y evolución de las tecnologías, también consideramos clave la colaboración con otras entidades. Por ello, además de ser miembros del Polo de Innovación Digital IRIS, trabajamos conjuntamente con otras entidades en proyectos de I+D. Entre estos proyectos caben destacar el propio proyecto 4Growth, EDIH IRIS, PDR Pastoreo Sostenible…», menciona Virto.
EL SECTOR EN 20 AÑOS
Según la coordinadora de I+D, para que dentro de veinte años siga habiendo un sector agrario fuerte en Navarra es clave el relevo generacional: «Sin personas que quieran incorporarse a la actividad agraria, no habrá innovación, ni digitalización, ni transición climática posible. En INTIA trabajamos a través del programa Lurberri para formar, acompañar y apoyar tanto a jóvenes como a personas que llegan al sector más tarde en su vida profesional. Esa labor de acompañamiento inicial es hoy más necesaria que nunca».
Otro de los factores que preocupa a la entidad y condiciona al sector es el cambio climático. En este sentido, en INTIA llevan años testando técnicas y herramientas de adaptación y mitigación climáticas. Al mismo tiempo, aunque no sea el caso de Navarra, el crecimiento de la población mundial aumentará la demanda de alimentos. Por eso, la UE considera que la creciente preocupación por la salud y el medio ambiente abrirá oportunidades para productos que destaquen por su trazabilidad, fiabilidad y por ofrecer experiencias diferenciadas a los consumidores.
«En este punto, para INTIA es clave seguir apoyando al sector en la creación de cadenas cortas de valor, apostar por la calidad diferenciada y generar vínculos de confianza entre personas productoras y consumidoras. En el futuro imagino un sector agrario navarro más tecnificado, sostenible y diverso. Un sector donde la innovación y la digitalización van a ser claves, entendiéndose como herramientas que permitirán mantener un medio rural vivo, con explotaciones rentables y resilientes», concluye Goñi.













