La Cooperativa Agrícola de Artajona continúa avanzando en el proceso de traslado de su actividad del centro de la localidad al polígono de Kaskiturria. La entidad dispone actualmente de dos conjuntos de instalaciones de almacenamiento y selección de cereales y de servicios complementarios, el más antiguo de ellos situado dentro del núcleo urbano, y el más reciente en proceso de construcción en dicho paraje.
Hasta 2003, toda la actividad de la cooperativa se desarrollaba en diversos almacenes ubicados en el casco urbano, pero en 2002 la agrupación compró una parcela de 59.726 metros cuadrados con el fin de ir materializando su traslado. Desde entonces, se están construyendo diversas instalaciones en esta nueva ubicación. De hecho, siguen las obras de las últimas edificaciones proyectadas el año pasado: una nave para el nuevo centro de selección de semillas y de grano de cereal, otra para almacenamiento de producto seleccionado, seis nuevos silos auxiliares de almacenamiento de materia prima, una nave para almacenamiento de abono, y un edificio de oficinas y servicios complementarios (repuestos y productos fitosanitarios).
En este sentido, el siguiente paso de la organización será llevar a cabo el equipamiento interior de su nuevo centro de selección de semillas y de grano de cereal, que sustituirá al existente en el núcleo urbano de Artajona. Así, contará con capacidad para procesar hasta 5.000 toneladas anuales de semilla, con un rendimiento de siete toneladas por hora durante la campaña de verano.
Así mismo, la entidad también proyecta ampliar su capacidad de secado de cereales, principalmente maíz, mediante la implantación de un sistema de secado de semillas en mazorca y girasol. Para ello, planea habilitar una explanada donde colocará unos grupos de contenedores metálicos provistos de un sistema de secado por aire mediante ventiladores, quemadores y tubos distribuidores. Dicha infraestructura permitirá secar la producción procedente de unas 430 hectáreas de cultivo de maíz y alcanzar un rendimiento de cuatro toneladas por hora, durante la campaña de agosto a septiembre, y una capacidad de producción de 1.500 toneladas anuales de grano seco. Complementariamente, se dispondrá de una línea de tratamiento para el deshojado y el desgranado de mazorcas, que irá alojada en un cobertizo de unos 570 metros cuadrados.
«Es un secadero para futura semilla de maíz y girasol. Eso significa que hay que ser muy exquisito con los lotes y no se pueden mezclar. Por eso, en vez de un secadero vertical, son cinco secaderos con múltiples contenedores horizontales donde iremos inyectando el aire a una temperatura inferior a los 40 grados para secar lentamente las semillas», explica Ignacio Zabaleta, gerente de la organización, a Navarra Capital.
Para todo ello se habilitará una nueva explanada de unos 10.000 metros cuadrados, situada en una zona de la parcela que hasta ahora permanecía sin desarrollar, y un nuevo acceso para facilitar la entrada de vehículos agrícolas: «La zona de Artajona no es hortícola, por lo que tenemos que reinventarnos y buscar otros cultivos que den un valor añadido a las explotaciones de los socios. En este caso, la producción de semillas va a aumentar la rentabilidad de los agricultores, de ahí que hagamos una inversión importante de unos 2,5 millones de euros».
UNA COOPERATIVA CENTENARIA
En los últimos años, especialmente tras la llegada del Canal de Navarra en 2012, la producción de maíz entre los socios de la cooperativa ha crecido hasta alcanzar las 40.000 toneladas en la última campaña. A ello se suman 12.000 toneladas de cebada y 16.000 de trigo, así como el acopio y comercialización de guisante, alubia verde, pochas, remolacha y maíz dulce.
La entidad, fundada en 1904, también proporciona servicios clave para el agricultor como la venta de semillas, fertilizantes y productos fitosanitarios, asesoramiento técnico y legal, sección de crédito, bodega cooperativa, horno y una línea de cultivo ecológico.
«En 2005 facturamos 3,5 millones de euros. Tras la llegada del Canal de Navarra y, a raíz de la fusión con cooperativas de localidades aledañas, hemos multiplicado por cinco nuestra facturación. Hay que seguir apostando por el sector primario, ya que es uno de los pilares básicos de cualquier economía, y creemos en sus posibilidades como negocio», recordaba Zabaleta.












