El pasado 2023 terminó con 35.000 nuevos casos de cáncer de mama, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Además, la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE) apuntó que en torno al 64 % de las personas afectadas requieren una mastectomía. Pero solo el 30 % de estas mujeres son intervenidas después para reconstruir la mama debido, en gran medida, a que la operación no está cubierta por la Seguridad Social.

Ante esta problemática, una empresa navarra ha puesto en marcha una recogida de fondos para comercializar prótesis de silicona del complejo areola-pezón (CAP). Se trata de Bellezón, dirigida por el francés Marc Abadie y la pamplonesa María José de Ulibarri, de 36 y 34 años respectivamente. La oportunidad se les presentó a finales de 2023, durante el 'Congreso Internacional de Emprendimiento de Alto Impacto-CEIN Startup Day'. Allí conocieron a Olga Romero, asesora de emprendedoras en CEIN que sufrió una mastectomía bilateral preventiva, quien les propuso crear la prótesis. "Las opciones que hay en el mercado son escasas y caras", apunta a Navarra Capital Marc, ingeniero industrial nacido en Burdeos. "Ofrecemos una solución a las mujeres para levantar su estado de ánimo y verse completas de nuevo, ya que la mastectomía no deja de ser una mutilación", apostilla ella, desarrolladora de Negocio Internacional del Vehículo Eléctrico en Ingeteam.

Las prótesis que crea Bellezón, para las que ahora busca financiación, son réplicas de areolas y pezones reales.

Las prótesis que crea Bellezón, para las que ahora busca financiación, son réplicas de areolas y pezones reales.

Los dos emprendedores llevan trabajando desde enero en un prototipo que se encuentra en fase avanzada de desarrollo, pero necesitan fondos para continuar con el proceso. "El objetivo es llegar a 15.000 euros para su comercialización, y se puede colaborar en la preventa de las prótesis o mediante donaciones hasta el 25 de marzo", explica María José. De hecho, fue ella quien tuvo la idea de utilizar un molde de alginato para conseguir un mayor realismo en la prótesis.

Así, las mujeres u hombres que deseen donar el modelo de su pezón pueden enriquecer el catálogo de Bellezón. "Si alguien está interesado, le enviraremos un pack para calcar su pezón, y nos lo mandará de vuelta para que podamos hacer la prótesis", exponen desde su estudio, ubicado en la calle Iturrama.

La pamplonesa María José De Ulibarri y el francés Marc Abadie, de 34 y 36 años, son los socios fundadores de la firma.

La pamplonesa María José De Ulibarri y el francés Marc Abadie, de 34 y 36 años, son los socios fundadores de la firma.

Al mismo tiempo, colaboran con asociaciones contra el cáncer de mama en España, Francia y Alemania. "Hacen un trabajo fantástico en la investigación de esta enfermedad y apoyando a las mujeres", alaba Marc. Además, ambos han vivido casos en su círculo cercano. La madre de ella, María Antonia De León, se libró de la mastectomía gracias a que le detectaron pronto el tumor. Por otro lado, la mujer de un amigo íntimo de Marc recibe quimioterapia con solo 34 años.

SEGUNDO PROYECTO

La prótesis, según detallan, es "beneficiosa para la piel" porque se compone de dos tipos de siliconas. La primera es de grado médico y la segunda se denomina "de superficie". Esta se caracteriza por su resistencia frente al roce con la ropa, un hallazgo que Marc descubrió al desarrollar el producto principal de Bellezón: las joyas de piel, un accesorio realizado con la misma silicona que las prótesis. "Es similar a un tatuaje, pero con la ventaja de que no son permanentes", subraya Marc. Como la silicona se compone de silicio e hidrógeno, la longevidad depende del uso que se le dé y del cuidado que reciba, "pero puede durar años", apostilla.

Similar a un tatuaje, las joyas de piel no son permanentes, cuidan la piel y resisten el roce con la ropa.

Además, cuentan con una segunda ventaja ya que la silicona médica, importada de Estados Unidos, tiene "propiedades curativas sobre cicatrices y quemaduras". Fue Marc quien empezó a gestar la idea en 2022. "Pero la dejé en un cajón. Luego la encontró María José y me hizo ver que tenía mucho potencial", admite entre risas. El proyecto arrancó gracias al apoyo de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios de Navarra, donde les ayudaron a formarse en el ámbito del emprendimiento y a dar los pasos adecuados para poner en marcha su negocio.

Ahora, ya han enviado un pedido de prueba a Uruguay y Argentina, donde tienen contactos comerciales y ahora mismo es verano. Una buena oportunidad para despertar el interés por sus innovadores productos. "Con los tatuajes convencionales solo entra en juego el sentido de la vista, mientras que con las joyas de piel también influye el tacto porque poseen relieve", destaca.