Con apenas 29 años, el navarro Ibai Andueza ha convertido una pasión nacida entre botes de spray en una profesión que hoy le lleva a diseñar murales para empresas, instituciones y ayuntamientos de toda la Comunidad foral. Ahora, da un nuevo paso en su trayectoria con la apertura de Garaia Studio, un espacio artístico ubicado en la calle Iñigo Arista del barrio de Iturrama que dirige con su socio y amigo, el tatuador Jon Martínez, natural de Ansoáin.

La inauguración oficial del estudio tuvo lugar el pasado 25 de abril, aunque el camino hasta llegar aquí no ha sido sencillo. Ambos compaginaron durante meses su trabajo en el estudio de arte y tatuajes Laid Back, en Burlada, con las obras y el acondicionamiento de su nuevo local. "Han sido unos meses intensos. Como cualquier autónomo, no nos podíamos permitir un mes de vacaciones. El que no trabaja no factura", bromea Andueza con ValoresTOP.

Su historia artística comenzó hace ya una década. Entonces, utilizaba espacios abandonados para experimentar con el grafiti y desarrollar un estilo propio. Con el paso del tiempo, aquel interés evolucionó hacia una carrera profesional vinculada al arte urbano y al tatuaje. "Me hice profesional con el boom de los tatuajes, aunque mi valor diferencial es el muralismo", explica. En la actualidad, asesora a empresas sobre cómo aprovechar la fachada de sus negocios para llamar la atención y reforzar su imagen de marca. Entre sus clientes figuran los gimnasios del empresario deportivo Xabier Iparra en Ansoáin y Lodosa, la quesería Ekia de Isaba, los gimnasios Ibox que regenta Ibon Arregui en Lakuntza y Alsasua, la ganadería Finca Sarbil de Etxauri, el centro Aliados Láser Tag en Pamplona...

Hasta la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona y numerosos ayuntamientos navarros le han encargado murales. Con algunos de ellos, la relación profesional ha terminado convirtiéndose en una estrecha amistad. "Con Iparra hemos forjado una relación de acero porque ambos somos incapaces de estar quietos. Ha sido muy bonito ver cómo su empresa ha crecido en Navarra y fuera de ella", señala con orgullo.

Andueza ha sido el encargado de pintar y diseñar los murales de los gimnasios que regenta el empresario navarro Xabier Iparra.

Aunque el muralismo y el tatuaje puedan parecer disciplinas muy diferentes, Andueza asegura que el proceso creativo nace del mismo punto. "Todo pasa por coger referencias para formar el esqueleto de la composición", comenta. Sin embargo, la ejecución cambia completamente según el soporte. "La piel es un lienzo vivo que sangra, se irrita y se mueve, mientras que una pared es más sólida", detalla.

La visibilidad que le han dado sus murales también le ha permitido hacerse un nombre entre emprendedores y negocios navarros. Para Andueza, la clave está en saber mostrarse: "Si quieres destacar o llamar un poco la atención, hay que usar herramientas como las redes sociales para darse a conocer. Hay que vivir con los ojos abiertos para aprovechar las oportunidades que se presenten".

UN ESTUDIO DIFERENTE

La idea de abrir Garaia Studio nació precisamente durante la etapa que ambos compartieron en Laid Back. Allí detectaron la necesidad de crear un espacio diferente, capaz de unir varias disciplinas artísticas bajo un mismo techo. "Fue donde decidimos montar este espacio para desarrollar también mi facultad como muralista. Podemos decir que es una nave desde la que gestionamos ambas partes: tatuajes y murales", explica Andueza.

El joven navarro, natural de Etxauri, es el autor del mural que luce la fachada de Finca Sarbil. (Foto: Nekane Bariain)

Esa combinación, fruto de su estrecha relación con Martínez, es precisamente el rasgo que diferencia a Garaia Studio de otros estudios de tatuajes de Pamplona. Además de tatuajes y muralismo, el local ofrece diseño de camisetas, piercings, pendientes, una pequeña tienda de ropa e incluso un espacio pensado para que grupos de música y artistas locales puedan vender discos y merchandising. "La gente del barrio nos está brindando un cariño muy especial", agradece.

Detrás del proyecto hay años de reflexión y aprendizaje. "Llevamos varios años para definir el concepto que sustente a Garaia Studio", afirma. Una filosofía basada en la diversificación y en la búsqueda constante de nuevas oportunidades dentro del sector artístico: "No queremos ser un estudio al uso. Sabemos que vivir del arte es complicado. Por eso intentamos diversificar nuestras actividades y, para llegar a este punto, hemos tocado muchos palos hasta dar con la tecla".

El equipo de Garaia Studio está formado actualmente por cinco profesionales. Entre ellos se encuentra también Iosu, hermano mayor de Ibai, de 34 años. El estudio, de 110 metros cuadrados, dispone de cuatro cabinas de tatuaje y una zona específica para muralismo con escritorio de dibujo y sala de reuniones. Además, una circunstancia facilitó el arranque del negocio: anteriormente el local había albergado otro estudio. "Eso nos ayudó mucho porque nos traspasaron la licencia de actividad", concluye.