Hay ideas que sobreviven incluso a una pandemia. En 2020, en pleno confinamiento, los tres socios de la firma Sumanlab (Suministro y Mantenimiento de Laboratorio) tuvieron que apagar las luces de su recién estrenado taller. Pero el parón no pudo con Txema Berruete, Patxi Ayestarán y Javier de Carlos y, hoy, la actividad en su sede del polígono industrial Noain-Esquíroz es frenética.
Tras décadas trabajando en otra empresas del sector, estos tres emprendedores apostaron por poner en marcha su propio negocio, enfocado en la fabricación de mobiliario, maquinaria y equipamiento para laboratorios. En concreto, se centran en tres ámbitos diferentes. La principal línea es el diseño, construcción y comercialización de laboratorios llave en mano. Que, además, incluyen maquinaria de fabricación propia (vitrinas de extracción de gases, cabinas de flujo laminar, cabinas de filtración y estufas) bajo la marca navarra Irulab. La segunda es la distribución de una amplia gama de productos (equipamiento, fungibles y reactivos), destinados a cubrir las necesidades completas de una instalación. Y, por último, también realizan el mantenimiento de equipos de cualquier marca externa. Todo ello con el fin de ofrecer proyectos llave en mano a clientes del sector científico, educativo, hospitalario, industrial, farmacéutico, la automoción y el alimentario.
«Lo que nos distingue de otras compañías es la capacidad de adaptación a cualquier proyecto de mobiliario de laboratorio. Nosotros vendemos equipos estándar, pero si un cliente necesita esa misma máquina con unas dimensiones determinadas, la hacemos. Es un nicho en el que tenemos posibilidades, ya que empresas más grandes del sector no cuentan con esta flexibilidad. Por eso, realizamos junto al cliente todo el proceso, desde el diseño hasta la instalación», explica Berruete, director de Operaciones, a Navarra Capital.
A su vez, Iñaki Beroiz, responsable de Producto, considera que su asesoramiento a los clientes en materia científica también les ha posicionado en el panorama navarro: «Poder hablar con personas con nombres y apellidos a nivel local es un punto a favor, así como la experiencia y la disponibilidad técnica, económica o de resolución de problemas a tiempo completo».
Gracias a este modelo de trabajo, la maquinaria de Irulab ya se vende en toda España, mientras que la distribución de otros productos se concentra en la Comunidad foral y las provincias limítrofes. Hace unos meses, además, la firma entró en el programa ICEX Next y ya trabaja para comenzar a exportar a Europa y México en 2026.
UN CRECIMIENTO MANTENIDO
La empresa, que ya suma diez empleados, espera facturar un 30 % más este año con respecto al anterior. «De 2020 a 2024, triplicamos la facturación al pasar de 500.000 euros a 1,5 millones. En 2025 ya hemos alcanzado la facturación de 2024 y prevemos superarla con creces», apunta de Carlos, director comercial de Sumanlab.
Durante este tiempo, la compañía ha optado por reinvertir los beneficios en la mejora de sus procesos. En esta línea, Ayestarán, director industrial, asegura que la firma ha destinado «un esfuerzo económico importante a la I+D»: «El objetivo es fabricar unos equipos muy modernos, adaptados a las nuevas tecnologías, ampliar nuestra línea de productos y dar un salto de calidad con nuestros procesos para conseguir líneas de trabajo más sostenibles y modulares».

Andrés Cancho, presente en la firma desde su fundación, se encarga de la parte electrónica del mobiliario.
Debido a este crecimiento, el pasado febrero la compañía pasó de ser una microcooperativa a una SL y ya está valorando la posibilidad de trasladarse a unas instalaciones de mayor tamaño o ampliar las que tiene.













